Archivos Mensuales: diciembre 2019

VALENTIA PARA AFRONTAR OPOSICIÓN

La valentía es vital en la vida de todo creyente en Jesucristo, ya que es necesaria para obedecer a Dios, para hacer lo que nos pida a hacer, para alejarnos de lo que Él quiere que dejemos, para darle lo que Él quiere que le entreguemos, para seguir sus mandamientos, incluso para invitar a alguien a la Iglesia o el testificar a otros de Cristo.

Asimismo, es muy importante enseñarles a nuestros hijos a ser valientes, a no temer, a no echarse para atrás, ser audaces, osados y sobretodo francos.

Podemos decir entonces, que Valentía es seguir instrucciones difíciles frente al peligro, sin detenerse y seguir haciéndolo, sabiendo que es correcto. 

A fin de ilustrar este aspecto, lo complementaremos con la historia de Noe. 

Genesis 6:5-  «Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.»

Se imaginan cuan malvado se había convertido el hombre, inmoral, depravado, vil aun en las intensiones de sus pensamientos, pues todo lo que le interesaba era satisfacer su carne, al punto que Dios se arrepintió de haberlo creado.

Dios mismo sintió una puñalada en su corazón porque se sintió completamente rechazado por el hombre a quien amó desde que lo creó.

Pero que tiene que ver esto con la valentía, la cual no se menciona explícitamente,  pero la verdad!, está ahí.

Le dijo Jehová a Noé:

Genesis 6:14 «Hazte un arca de madera,»

Y te salvaré con esto. Entonces Noé y sus hijos empezaron a cortar mucha madera para poder construir el arca. Seguramente la gente al pasar por ahí, se burlaban de esa situación ya que por ese tiempo en la tierra ni siquiera llovía.

Pero él, nunca desistió aunque fuese criticado. Noé fue valiente y siguió siendo obediente a Dios, hasta que terminó de construirla.

Una mañana se despertaron y lloviznaba. Luego empezó a llover un poco más y un poco más fuerte, los arroyos se llenaron. Ya esto era un asunto serio. Me pregunto cuántas personas al ver aquel arca, se preguntaban si eso tendría algo que ver con lo que estaba sucediendo.

El valiente Noé, su pequeña familia y los animales escogidos estaban a salvo en el arca.

Pero lo que quiero, es que veamos cómo Noé pudo construir esa gran arca en medio de tanta oposición y crítica, y un trabajo arduo durante tanto tiempo, porque esta labor no fue solo de varios días sino años. Como lo logró y tuvo el valor de obedecer a Dios?

1, La seguridad absoluta de que había escuchado a Dios.

Genesis 6: 13-14 «Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.

 Noé estaba seguro de haber escuchado a Dios decir: «haz el arca, que entren animales e insectos, Yo cerraré las puertas, confía en mí». Seguridad absoluta de haber escuchado a Dios.

Sino lo has escuchado, pídale a Dios de rodillas: «quiero escucharte, yo sé que tienes un propósito para mi vida, dijiste que el Espíritu Santo viviría en mí. Necesito escucharte. Haré lo que digas, pero necesito escucharte.»

Lo escuchara la primera vez, talvez no!, pero sí está dispuesto a escuchar a Dios, repítalo una y otra vez más, hasta que te hable al corazón.

2. El reconocimiento de la presencia de Dios.

Genesis 6: 9 «Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.» 

Esta es la Palabra que dice, con Dios caminó Noé. El estaba seguro de la presencia de Dios en su vida, él lo conocía porque siempre caminaba con Dios, y una muestra de ello es que le confió y le dio a conocer sus propósitos.

3. La claridad de las instrucciones que Dios le dio.

Genesis 6: 15-16 «Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.»

Dios no le dijo a Noé, construye un arca grande, sino, construye un arca con tanto de longitud, altura y anchura. Con 3 aposentos, 1 puerta y 1 ventana. Y le mostró cómo hacerlo paso a paso.

No tenía título en arquitectura, ni era experto en construcciones, pero escuchaba a Dios.

4. La experiencia de la fortaleza de Dios en él.

Genesis 6: 14 «Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.» 

Haz un arca de 140 metros de largo, corta árboles de gofer y cúbrela de brea por fuera y por dentro.

Noé sabía que era imposible hacerlo sino era con la fuerza de Dios. Es más, cuando Dios nos llama a hacer algo, Él nos da la fortaleza para hacerlo.

Noé fue obediente y perseveró porque escucho a Dios. Y tenía la fuerza de Dios, asi como, la sabiduria de Dios para seguir adelante.

5. Tuvo la advertencia del juicio venidero.

Genesis 6: 7 «Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.»

Dios le dijo: quiero que construyas un arca, porque voy a destruir toda vida sobre la faz de la tierra, excepto lo que esté dentro del arca. Y Noé le creyó a Dios.

De no haberle creído, no habría construido el arca. Y descubrió que cada vez que Dios le decía algo, y él lo hacia, Dios lo bendecía. Sabe porque?, porque Noé caminaba con Dios.

6. La gracia de Dios estaba sobre su vida.

Genesis 6: 8 «Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.»

Dios desea que sienta su gracia, la cual viene con obediencia, con rendición y entrega a Él.

Noé anduvo bajo el manto del reconocimiento de la gracia de Dios y a raíz de eso, todo lo que hiciera tendría el favor de Dios. En otras palabras, tendría éxito en todo lo que emprendiera. Lo que no supiera, Dios se lo enseñaría y actuaría en su vida de maneras indescriptibles.

7. Noé tenía una relación muy personal con Dios.

Genesis 6: 9 «Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.

Todo hijo de Dios tiene el derecho de tener una relación con Dios y es el Espíritu Santo quién se encarga de proveerle, guiarle, y capacitarlo para eso.

La base de su valentía era su relación personal con Dios. Aun cuando Noé se cansaba, no desistió por la gracia del Padre sobre él. Noé sabía que estaba obedeciendo a Dios.

8. La promesa que Dios le había dado de su futuro.

Genesis 6:18, 7:1 «Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo…; Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación. 

Cuando Dios le dijo a Noé que haría un pacto con él y que lo salvaría a él y a su familia, debió haberse sentido muy honrado.

Que gran ejemplo el de Noé. Se necesita valor para obedecer a Dios, para hacer lo que nos pide hacer, para alejarnos de lo que Él quiere que dejemos, para seguir sus mandamientos.

No puedes seguir viviendo como has vivido hasta ahora, porque cuando obedezcas a Dios con valentía, no podrás perder.

Dios hará en tus circunstancias lo mismo que Dios hizo en las de Noé. Para él fue un arca, para ti algo más puede ser.

Te ruego que seas lo suficientemente sabio, sensible y valiente para obedecer a Dios, quien te ama incondicionalmente. Confía en Él.

Si nunca has aceptado a Cristo como tu Salvador, solo te estás manteniendo a flote, pero un día de estos se hundirás y todo terminará. Pero, pide a Cristo que perdone tus pecados. Y no importa cuan malo creas que has sido, si vienes a Cristo, Él transformará tu vida.

Déjame ayudarte a pedirle a Cristo que perdone tus pecados. Repite después de mi: «Señor Jesús, hoy vengo delante de tu presencia, humillado pidiéndote perdón por todos mis pecados, lávame con tu sangre, ven a morar a mi corazón y haz de mí una nueva criatura. Te necesito Señor. Hoy, quiero hacer un pacto contigo de seguir tus mandamientos y tus preceptos. Bautízame con tu Santo Espíritu y abre mis ojos espirituales, de tal manera que pueda ver lo que tu quieres que haga. Dame de tu Gracia y camina conmigo a partir de este día. En el nombre de Jesús. Amén.»

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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DECIDA TENER SED Y HAMBRE DE DIOS

Este día estaremos meditando en el Salmo 42, que expresa la necesidad de tener necesidad, valga el juego de palabras, necesidad de Dios. Sed y hambre de Dios pero con desesperación, como desear el aire cuando le falta algo y eso es una gran necesidad.

Al leer este salmo podemos identificar tres situaciones por las que nosotros debemos tener sed de Dios, y anhelo por su presencia en nuestra vida.

1. Decida tener sed de Dios, aunque tenga circunstancias adversas.

Las circunstancias adversas siempre nos van a venir y son

            a. Porque todos los días, unos más y otros menos, tenemos situaciones que sobrellevar. Vs.3 Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?. Hay situaciones, que nos ponen a temblar, hay situaciones que son difíciles de llevar. Y pareciera que esas situaciones nos preguntan, ¿dónde está tu Dios?

            b. Porque puede traer a su memoria los pasajes de victoria, aún en medio de la tristeza. Vs. 4 Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí; De cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios, Entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta. Usted y yo hemos tenido días de gloria, anímese al recordar que no todo ha estado mal, que usted sabe lo que significa disfrutar de la presencia de Dios. Usted ha experimentado a Dios en su vida, y usted tiene el poder para vencer, por los méritos de Cristo.

            c. Porque usted y yo tenemos esperanza en Dios. Vs. 5 ¿Por qué te abates, oh alma mía,Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío. Llénese de esperanza, guarde sus palabras, hable del poder de Dios, y que su boca sea llena de alabanza.

2. Decida tener sed de Dios, aunque todo vaya mal.                 

No siempre es de día, a veces la noche es oscura, y tenebrosa.

            a. Sepa usted le pertenece a Dios, aunque esté abatido. Vs. 6 Dios mío, mi alma está abatida en mí; Me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra delJordán, Y de los hermonitas, desde el monte de Mizar. Sea honesto siempre con Dios, si está abatido, si se siente morir, abra su corazón. Con Dios usted no puede fingir, como puede fingir con un hermano o un amigo, cuando le preguntan: ¿cómo está hermano? y responde: ¡En victoria! Y la victoria no se ve por ningún lado… usted puede ser totalmente  transparente con Dios y decirle: tengo hambre de ti, pero estoy abatido… mi socorro eres tú, Señor…

            b. Sepa que aunque todo caiga, usted tiene alguien con quien contar. Vs. 7 Un abismo llama a otro a la  voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. La imagen que describe el salmista, es como cuando ha usted lo revuelcan las olas en el mar. Aunque usted salga medio mal  trecho, aún tiene a quien clamar.

            c. Porque Dios nunca se olvidará de usted. Vs. 8 Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida.

3. Decida tener sed de Dios, porque es un acto deliberado de obediencia y disciplina espiritual.

Decida tener sed de Dios, porque es un acto deliberado de obediencia No se trata si, me gusta o no, o si me siento bien… usted debe hacerlo y punto. Hay cosas que no nos gustan pero debemos hacerlas.

            a. Haga el hábito personal de hablar con Dios siempre, sin importar las situaciones que tenga. Vs. 9 Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo?

            b. Porque usted no depende si los demás creen o no creen. Vs. 10 Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? Si el mundo dice que no hay Dios, ¿eso debe mover mi fe? ¡Por supuesto que no! Podemos decir como Job: ¡Yo sé que mi redentor vive!

            c. Porque tenemos el poder del Espíritu Santo, para controlar mis emociones, y someterlas a Cristo. Vs. 11 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío. Dios espera que nos comportemos de manera    valiente, y pongamos nuestra confianza absoluta en él. Tenemos entre nosotros hermanos que han tenido pérdidas terribles en su vida, y su ejemplo nos enseña a cómo sobreponernos, ante el dolor. No siempre usted va a quedar abatido, levante su cabeza, póngase erguido y avance con fe, que no está solo en este peregrinar.

Conclusión: Cada uno de nosotros viene abre este blog o va a cada servicio de iglesia, por una necesidad particular, vengamos deseando no solamente el culto a Dios, sino, deseando con gran anhelo, al Dios del culto. Es Dios y solo Dios nuestra motivación, ese es el motivo de buscarle más y más. Recuerde:

Decida tener sed de Dios, aunque tenga circunstancias adversas.  Decida tener sed de Dios, aunque todo vaya mal. Y decida tener sed de Dios, porque es un acto deliberado de obediencia y disciplina

Usted puede decirle a su alma hoy y cada día: Vs. 11 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.

 FUENTE: Gracias Pastor DORIAN BANEGAS por sus enseñanzas.

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GRATITUD QUE SOBREABUNDE

Una manera de demostrar el amor que tenemos hacia Dios, es ser agradecidos, reconocer su señorío sobre nosotros, reconocer que Dios es la fuente de todo y que toda bendición proviene de Él.

Colosenses 2:6-7 «Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.» 

Nuestro agradecimiento no solo debe manifestarse porque tengamos una bella familia, o un buen trabajo o negocio o haber alcanzado un título Universitario, etc., sino que debe ir más allá de todo esto:

1. Agradecidos porque fuimos escogidos desde antes de la fundación del mundo.

Efesios 1:4 «según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,» 

Cuando recibimos a Jesús dentro de nuestro corazón como Salvador personal, no lo hicimos por lo que hemos hecho, sino porque Él nos escogió primero, desde antes de la fundación del mundo.

Efesios 2:8 »  Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.»

La salvación no viene de uno mismo, ni tampoco la fe. Dios las ha dado a cada creyente por medio del don de la fe. Así que nuestra relación ha sido sellada en el momento que recibiste a Jesús y te convertiste en un hijo de Dios.

Por ello es que podemos tener una relación estrecha y continua.

2. Debemos estar agradecidos porque el Espíritu Santo mora en nosotros.

Juan 14:16 » Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.»

La Palabra lo manifiesta. Dios estará con nosotros siempre por medio del Espíritu Santo. Pues Jesús mismo lo llamó el Consolador, quien nos capacita, da dirección y el poder para hacer lo que Dios te ha llamado a hacer.

3. Debemos estar agradecidos porque estamos seguros eternamente.

Apocalipsis 3:5 «El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida.»

Una vez que crees en Jesucristo como tu Salvador, nadie puede borrar eso. Ni nadie puede borrar tu nombre del Libro de la Vida. En otros palabras estamos seguros eternamente.

4. Debemos estar agradecidos por tener los dones del Espíritu.

Cuando el Espíritu Santo vino a tu vida, Él puso en ti y te dió dones para que lleves a cabo tu propósito.

Isaias 11:2 «Y reposará sobre él, el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.»

No es algo que hacemos, sino que Él lo hace.

5. Agradecidos por tener una relación estrecha con Dios.

Juan 14;23 «Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.»

Eso significa que puedes hablar con Dios, escucharlo, que puede trabajar en tu vida, que puede satisfacer cada necesidad y todo deseo de tu corazón.

Es algo que Él lo hizo.

6. Agradecidos porque nos ha dado su paz.

Juan 14:27 «La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.» 

Tienes el privilegio de la paz con Dios, de la paz de Dios en tu corazón. La prueba final será cuando nos enfrentemos a la muerte. Ausentes del cuerpo y presentes al Señor.

No se puede bromear al respecto, es evidente y muy claro.

7. Debemos estar agradecidos porque tenemos el amor incondicional de Dios.

En todo momento de tu vida, Dios te ama incondicionalmente.

Romanos 8:35-39 «¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?. Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.»

Sino enviara suficiente disciplina, tu continuarías viviendo en pecado. Y aun la disciplina es una expresión de su amor por nosotros.

8. Debemos estar agradecidos porque la presencia de Dios está en nosotros a cada momento.

Juan 14:16 «Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.»

Cuando despertaste ésta mañana, te levantaste en la presencia de Dios. Te subiste a tu auto y Él te acompañó. En otras palabras, la presencia de Dios es un don para cada uno de nosotros.

9. Debemos estar agradecidos con Dios porque Él nos ha prometido suplir cada necesidad.

Filipenses 4:19 «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.» 

Nadie puede prometer a nadie eso, pero Dios sí puede.

10. Debemos estar agradecidos porque tenemos su promesa de protección.

Isaias 54:17 «Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.» 

Nadie sabe cuantas veces Dios te ha protegido, seguro evitó algún accidente, o algún mal o de lo que sea.

11. Tenemos que estar agradecidos porque tenemos la promesa de una resurrección corporal

1 Tesalonicenses 4:14-18 » Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.» 

Tenemos una promesa de tener un cuerpo glorificado cuando lleguemos al cielo. Nos podremos reconocer. Claro esto viene de Dios.

12. Tenemos que estar agradecidos por nuestro hogar eterno en el cielo.

Juan 14: 1-3 «No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.» 

Solo una cosa sé, todo cuanto conozco de Dios es fantástico.

Todo en cuanto a Él es perfecto. No hace las cosas a medias, no deja nada desenganchado, ni desprendido. Fue a preparar un lugar en el cielo, lo ha hecho y vendrá otra vez por aquellos que se han mantenido fieles. Y estaremos con Él por la eternidad.

Hemos mencionado esos 13 aspectos por los cuales debemos estar agradecidos. Y porque somos tan gruñones?. Deberíamos abundar en gratitud al pensar que Dios ha hecho todo eso por nosotros.

Una buena prueba de un verdadero creyente de Dios, es si es agradecido o no. 

Que no sean simples gracias, sino gratitud que sobreabunde. Por lo tanto, este es el mensaje mas asombroso que el mundo haya escuchado o que escuchará jamas. Es una posesión maravillosa que debemos compartir.

COMO SABEMOS SI SOMOS PERSONAS AGRADECIDAS CON DIOS.

1. Tienes una actitud positiva.

2. Estás consiente de la presencia de Dios en tu vida. 

Porque sabe que Él es quien trabaja en su vida, creando cosas que tu disfrutas. Quizás haya apuros y dolor, pero aun eres consiente de que Dios está allí y te ayuda a avanzar.

3. Tienes un espíritu humilde.

La persona que tiene un corazón agradecido, tiene un espíritu humilde porque reconoce que todo es de Dios y nada es suyo y que reconoce que Él es la fuente de toda cosa buena que viene a su vida.

4. Tiene una actitud de tranquilidad

Una persona que abunda en gratitud es pacifica porque ha puesto su confianza en Él. Vé como Dios trabaja en tu vida. Es bendecido de muchas formas y es consiente de ello.

5. Es amable con los demás.

Se pregunta: Qué puedo hacer por ella o por él?

6. Es generoso.

Generoso porque reconoce lo que Dios está haciendo, buscará la manera de ayudar a alguien más, y buscará la forma de mostrar su gratitud.

Por lo tanto, sabe que Dios tiene algo listo para reemplazar lo que entregue. Dios le devolverá algo a cambio.

6. Es desprendido.

Está listo a compartir lo que tiene y lo hará con gozo.

7. Es expresivo.

Sí eres agradecido tendrás que expresarlo, hablar de la gratitud y no alardear de ella. «Esto es lo que Dios está haciendo en mi vida».

8. Es cordial

Es difícil encontrarse con gente gruñona porque no hay nada agradable en ellos. Por el contrario, una persona cordial tiene un corazón tierno y es agradable estar con él.

9. Es contagioso.

Todos tenemos gente que al verla te hace sonreir. Hay algo en ellos que es contagioso. Cuando los ves, no se quedan ahí esperando, sino que va  hacia ellos, estrecha su mano y le pregunta como le va.

Hay algo en ellos y es Jesús en ellos, hay cordialidad, honestidad, libertad, porque esa persona está arraigada y fundada en Jesucristo.

El amor, el perdón y la compasión de Cristo está en esa persona.

10. Está motivada.

Motivado para dar, para compartir y para servir.

11. Tiene un espíritu de servicio.

Porque quiere ser usado, quiere darse a sí mismo, quiere hacer lo que Dios quiere que haga.

12. Por lo tanto, tendrá un nivel alto de fe.

Esto porque ve a Dios trabajando en su vida, una y otra vez.

13. Es una persona fructífera.

Quiere entregarse, que Dios lo use. No quiere sentarse por ahí buscado algo para sí mismo.

14. Es gozosa.

Todo podría estar malo en su vida pero de algún modo hay gozo en su interior, porque Dios está haciendo algo en su vida.

Revisemos todos estos aspectos y veamos cómo nos fue, porque sí trabajamos en aquellos aspectos que estamos faltos de gratitud, entonces, Dios abrirá las puertas con sus conocidos que no había abierto antes para alcanzar a esas personas.

OREMOS: Padre celestial, vengo delante de tu presencia, pidiéndote perdón por no haber sido lo suficientemente agradecido hacia tí. Pero hoy me doy cuento de lo grandioso que eres tú. Gracias por amarme de la manera que siempre lo has hecho. No me imaginaba del grande amor que tienes para mí. Pero hoy puedo decirte que te amo tanto y que tú eres mi Señor y Salvador. Gracias por morir en la cruz por mí. Y darme el regalo de la vida eterna y saber que estas conmigo para siempre. Te amo Señor y te bendigo. En el nombre de Jesucristo. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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