Categoría: Espíritu Santo

La Labor Del Espíritu Santo en los Creyentes

Es importante recalcar que cuando aceptamos a Jesús como nuestro Salvador, nunca hemos estado solos, nunca hemos estado desamparados y nos ha dado la seguridad absoluta de la presencia del Espíritu Santo.

Sin embargo, a estas alturas de nuestras vidas, pensemos, y que ha pasado en mi vida?, o nos preguntamos "donde estás tú", "no veo que contestes mis oraciones", "no veo que estés cumpliendo tu Palabra".

Pero la verdad es que sí la ha cumplido. Cristo sabía que todos enfrentaríamos situaciones difíciles en la vida y por eso, Jesús les dijo a sus discípulos:

Juan 14:15-16 "Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 

Jesús antes de partir les manifestó que el Padre enviaría al CONSOLADOR y que estaría con ellos toda su vida. Este Consolador es llamado el ESPIRITU SANTO. Por lo tanto, Dios ha depositado el tesoro mas grande en nosotros, el Gran Infinito, Maravilloso y Todopoderoso Ayudador, quien está dispuesto a darnos dirección, guía y la ayuda que sea necesaria.

EL PAPEL DEL ESPÍRITU SANTO EN NUESTRAS VIDAS.

1. Nos convence de pecado.

Nos hace sentir que pecamos y que necesitamos un Salvador.

Juan 16: 8 " Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. "

Si tenemos un mal pensamiento o un trato indebido a alguien, o nos hemos desviado de la voluntad de Dios, lo que sentimos, no es un mero sentimiento de culpa, es la obra del Espíritu Santo al recordarnos quienes somos como seguidores de Cristo y que eso no debe estar en nuestra vida.

2. Nos ha sellado .

Efesios 1:13 "En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,"

El Espíritu Santo nos ha sellado. Y ese sello significa que somos su poseción y estamos bajo su protección divina, y si El vive en nosotros, Él provee todo lo que necesitamos.

El pensar en el Espíritu Santo, no es en cualquier espíritu, se trata de la Tercera Persona de la Deidad que mora en nosotros y nos ha sellado. Y que ese sello nadie lo puede romper, es un sello divino, ni el diablo puede, ni usted. Pero, eso no le da licencia de pecar.

Inténtelo, y el Espíritu Santo primero lo convencerá y le hará sentir abatido, le hará sentir desdichado, y si es necesario, le hará recordar que lleva una vida impía que no agrada a Dios, y se perderá bendición tras bendición.

​3. Mora en nosotros.

Romanos 8:11 "Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

No es que el Espíritu Santo esté en el cielo y nosotros aca abajo, muy distantes. Quien nos marcó como propiedad suya.

Asi que cuando pecamos contra Dios, violamos sus principios y contristamos a la persona misma que Dios envió para ser nuestro Ayudador, quien nos faculta a hacer lo que Dios requiera de nosotros.

4. Él nos enseña todas las cosas.

Juan 14: 26 "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas,"

 Tenemos a un Maestro de Maestros dentro de nosotros. Él es quien nos ayuda a entender la verdad. Él es quien nos ayuda a comunicar la verdad a otras personas.

Si estamos en una situación dificil, busque un pasaje Bíblico, pero antes debemos preguntarle "Señor, que debo de leer". Entonces Él nos mostrará a donde ir y nos interpretará  la Palabra de Dios.

Él es quien nos alienta y nos ayuda a ver las cosas desde la perspectiva de Dios. Confiando en que el Espíritu Santo nos lo revelará.

5. Nos guia.

Juan 16:13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir."

Talvez está tratando de tomar una decisión y ha hablado con otras personas, pero has hablado con Dios?. Recuerda que el Espíritu Santo quien mora en tí, está dispuesto a darle guía en cada decisión que enfrente, ya sea en su negocio, en su familia, en sus relaciones, porque no hay una pregunta en la vida, ni necesidad alguna para la cual Dios no tenga respuesta.

Primero hay que ir a Dios, diciendole "dame sabiduría y guía".

6. Produce fruto en nosotros.

Galatas 5:22 "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley."

No se usted, pero yo los necesito todos. Si alguien nos hace pasar un mal rato, no podemos ser impacientes, vayamos al Espíritu Santo para pedirle paciencia.

O talvez alguien no le cae bien y va a la Iglesía, canta, pero en el fondo no lo soporta, entonces le pide al Espíritu Santo y sabe, le sorprenderá cuanto Dios puede cambiar su actitud hacia alguien que no quiere nada que ver.

No le decimos que hacer. Él nos dice: tienes que amarlo atravez de mí.

7. Nos recuerda

Juan 14:26 " Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Los discípulos anduvieron con Jesús durante 3 años, vieron y escucharon mucho, se habían dedicado a la vida milagrosa de Jesús. Pero esl Señor se fué. Y ahí quedaron, no tomaron apuntes, solo tenían lo que recordaban.

Por eso Jesús les dijo: Quedense en Jerusalem hasta que sean investidos de poder del Espíritu Santo, quien les recordará todas las cosas.

Somos dotados de un gran tesoro, La Palabra de Dios-La Biblia y el Espíritu Santo, nuestro Maestro. Podemos leerla, escucharla y sobretodo practicarla.

8. Nos faculta con dones espirituales.

1 Corintios 12:8-11 "Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas."

Él nos dá los dones y los ejercita en nuestra vida conforme a lo que quiere que hagamos o nos ha llamado a ser.

9. Nos da poder 

Hechos 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Él nos dará la energía, la fortaleza y la autoridad para hacer lo que quiera que hagamos. Esa es la  promesa de Dios Todopoderoso. 

Cuando crea que no puede dar un paso más, que hace?. Le pide al Espíritu Santo que le ayude, que le dé guía, fortaleza y energía.

Él hace por nosotros lo que no podemos hacer solos.

10. Nos llena.

Efesios 5:18 " No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, "

La Palabra nos dice que seamos llenos de una forma continua, permitíendole que el Espíritu Santo viva en nosotros.

Ser llenos del Espíritu Santo significa, vivir en la presencia y concientes de que el Espíritu Santo mora en nosotros, para ayudarnos y facultarnos.

Así que ningún creyente tiene una excusa legitima para no obedecer a dios. Nos ha equipado para hacer lo que Él quiera que hagamos. Nos ha preparado para que tengamos lo suficiente que Él quiera que tengamos. Y para ser las personas que Él quiera que seamos.

Lo mejor que puedo no es muy bueno, y lo mejor que Dios puede es maravilloso.  

OREMOS

"Graias Padre, no podemos agradecerte lo suficiente, te alabamos por darnos al Espíritu Santo, para facultarnos a hacer y ser a lo que nos has llamado. Te pido Espíritu Santo que me alientes, me desafies, y sea motivado para hacer tú voluntad. Hoy Señor me rindo a tí. Te alabamos, te amamos y bendecimos, en el nombre de Jesús. Amén."

Fuente: Gracias Pastor Charles Stanley por sus enseñanzas.

Comentarios

Aviva El Fuego del Espíritu de Dios

Si te has desanimado con las cosas de Dios, y ya casi no vas a la Iglesia, has disminuido tus ofrendas, ya no lees la Biblia como antes y muy poco oras en tu aposento, ten cuidado porque estás a punto de llegar a una frialdad espiritual. Entonces, el fuego que antes te consumía, pueden convertirse en solo carbones humeantes. Y al final llegar a perder el gozo, la paz y la confianza en Dios.

Que hacemos al respecto ? AVIVAR EL FUEGO DE DIOS. Eso precisamente fué lo que el Apostol Pablo recomendó a Timoteo.

2 Timoteo 1: 6-9 "Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios, quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos."

Timoteo despues de un tiempo de haber sido puesto como Pastor de la Iglesia de Efeso, el Apostol Pablo se había percatado del estado espiritual de Timoteo.

Y es algo que nos puede suceder a cada uno de nosotros en determinado momento.

Probablemente digas que con el paso del tiempo, todo se calma. Calmarse de que? Recuerda que Cristo no ha cambiado y que el Espíritu Santo aun continua trabajando en tí, y tampoco ha cambiado. Ahora hay mas trabajo que antes.

No hay razón por el cual deba apagarse tu llama y la devoción por Cristo.

No hay razón alguna. Dios quiere que siga ardiendo el fuego en nuestras vidas hasta el fin de nuestros días en esta tierra, hasta presentarnos delante de Él.

No podemos permitir que el fuego de Dios se vaya apagando. Y si hay evidencias de ello, entonces debemos corregirlo y avivar el fuego de Dios en nosotros.

Por lo tanto, que hacemos?

1. NO DESCUIDEMOS LA PALABRA DE DIOS. Cada vez que nos reunamos, traigamos la Biblia con nosotros, porque asi como es la leña para el fogón, asi es la Palabra de Dios para el creyente.

No podemos vivir sin ella. No habrá llama en el fogón, sino le ponemos leña. Es vital que leamos la Palabra todos los días.

2. NO DESCUIDEMOS LA ORACIÓN.  La oración no debe ser monótona, debe ser viva, debe ser un tiempo especial. Consagre un lugar donde hacerlo y postrece delante de Dios.

Inicie con la siguiente oración: "Padre mio, aqui estoy, dispuesto a estar delante de tu presencia, porque nada es más importante que tú en este momento. Ven Espíritu Santo, sientate aquí conmigo. Háblame, dime lo que tienes que decirme para actuar conforme a tus mandamientos y preceptos. Te amo Señor, quiero estar cerca de tí, porque tù eres lo mas importante para mí."

3. ASISTAMOS A LA IGLESIA. Hagámoslo ya sea que llueva o truene y aun cuando no tengas ganas. Porque si vamos, Dios verá que lo honramos y Él te honrará.

4. NO DEJES DE OFRENDAR Y DIEZMAR. Si hemos prometido a Dios ofrendar en algo, y lo hemos dejado, retomemoslo. Debemos ser leales y fieles como el Señor es con nosotros.

Recuerde que es Él quien nos dá el trabajo. Quien prospera nuestro negocio. El es quien nos da la salud para trabajar y es nuestro sanador. Todo proviene de Dios. Y porque no podemos ofrendar?.

5. CUIDADO BAJAMOS LA GUARDIA A LO ESTABLECIDO POR DIOS. No empieces a decir: todos somos tentados!, vivimos en otros tiempos!, eso es normal hacerlo!.

Podemos llegar al punto de condescender a las creencias firmes y básicas y llevarnos al punto de perder el gozo, la felicidad, la seguridad y el contentamiento.

Nuevamente, la Biblia es para la vida cristiana, lo que la leña es para el fogón.

La vida piadosa no es automática, y sino la avivamos, comenzaremos a dudar. Dudar del poder de Dios, dudar de que conteste su oración, dudar de que Dios pueda sanar. Y por eso, Pablo le dijo a Timoteo: "Porque Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino que te ha dado el poder del Espíritu Santo, de amor, de disciplina y de perseverancia para hacer lo que el Padre te ha encomendado."

6. PRESTAR ATENCIÓN A LAS LLAMADAS DEL ESPÍRITU SANTO. Todo creyente tiene dentro de sí, a la persona del Espíritu Santo y su reponsabilidad es dirigirnos, guiarnos a toda la verdad, jamás nos engañará, nos dirige si vamos en la dirección errada, si pensamos en algo incorrecto o si estamos en peligro de caer en tentación.

Su labor es tomarnos la temperatura espiritual.

7. RECORDEMOS CUANDO ERAMOS ARDIENTES  POR EL SEÑOR. Nuestra devoción era primero, amabamos la Palabra, amabamos los himnos, escucharlos, y entonarlos.

8. TENEMOS QUE ARREPENTIRNOS. Decirle a Dios: "He permitido que el mundo y sus encantos, sus intereses y tentaciones me seduzcan, no te he adorado, ni he orado como debo".

Debe haber una expresión genuina de arrepentimiento. También arrepentimiento de pecado.

9. VOLVER A ENFOCARNOS EN DIOS. Lo que haya sido que nos desenfocó, desechémoslo. Porque sino, la falta de enfoque puede provocar ansiedad, tensión, temores y hasta enfermedades.

Lea la Palabra de Dios y antes de hacerlo, dile a Dios: "Señor estoy presto a oir tu corazón, estoy presto a oir lo que tengas que decirme". Porque Él quiere de nosotros una vida de rectitud, una vida santa y una vida que le honre.

Sabe lo que va a suceder, de repente Dios lo conectará de nuevo y sentirá su amor fluir hacia usted y hacia los demás.

Busque a Dios todos los días, órele a Dios, digale que quiere oir su voz. No es pedir sus necesidades, es tener una relación mas estrecha con Él.

10. DEBEMOS INVOLUCRARNOS EN LA VIDA DE OTROS. La razón por la cual nos encontramos con las pilas bajas, es porque solo pensamos en nosotros mismos.

Invirtamos en la vida de otras personas. El egoísmo no es de Dios.

11. PERSISTE EN CADA UNO DE ESOS PUNTOS. No lo desatiendas. Sé persistente, ocúpate de cada cosa aquí expuesto.

1 Timoteo 4:15-16 dice " Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren".

 

Mi deseo es que avives el fuego de Dios que ha puesto en tí, de tal manera que sea tan viva, que nadie pueda ignorar quien vive en tí. Es mi sentir que Dios nos está llamando a una mayor consagración, de tal manera que Él pueda manifestarse de una manera especial.

Que Dios te bendiga abundantemente.

 

 

Comentarios

Recuerda Hoy y Todos Los Días, Que El Espíritu Santo Mora en Tí

Vengo a decirte que el Espirítu Santo no sólo es de suma importancia en tu vida, sino que es sumamente vital, porque aquel que no tiene al Espiritu Santo, no podrá servir, ni agradar a Dios.

Sin el Espíritu Santo no podremos entender la verdad de la Palabra. Es más, solo con el Espíritu Santo podremos ser efectivos en nuestros trabajos, en nuestros negocios, en nuestros ministerios y en cada actividad de nuestras vidas.

Por eso es que Dios, nos llama a estar concientes que el Espíritu Santo está por nosotros y que debemos andar en Él.

Galatas 5:16 "Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.".  Andar en el Espíritu es ser dirigidos por El y no permitir que los deseos de la carne afloren de nuestro interior y que tienen la tendencia de vivir fuera de la voluntad de Dios ( Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios). Y aun cuando hemos venido a Cristo, esa tendencia no cambia y tenemos que confrontarla a diario.

Por eso Dios nos recuerda: Andad en el Espíritu y no satifagáis los deseos de la carne. Sí vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu (v-25).

Pero Quien es este Espíritu Santo?

Podemos decir que es una persona, es la tercera persona de la Trinidad, a quien el Padre ha enviado a nuestras vidas, porque sin Él, no podríamos llegar a ser, ni podríamos lograr lo que Dios tiene en mente para cada uno de nosotros.

Y cual es la labor del Espíritu en nuestras vidas? 

1. Él es el Consolador, uno que camina a nuestro lado. Juan 14:26 "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho."

Jesús lo llama El Consolador, una persona, alguien que nos ayuda, y nos consuela.

2. El nos enseña todas las cosas y nos las recuerda. El nos recordará la Palabra de Dios.

3. Nos testifica de Jesucristo. Juan 15:26 "Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de Verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.". 

La labor del Espíritu es testificar de Jesucristo. El nunca habla de si mismo, siempre habla de Jesús.

4. Convence al mundo de pecado. Juan 16:8 "Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio."

Para ser salvos, necesitamos la convicción de pecado. Él nos convence de pecado y nos dirige siempre a Cristo.

5. El Espiritu Santo mora en nosotros.

Romanos 8:11 "Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.". 

El Espíritu Santo mora en cada creyente, pero mora en tí cuando vives en obediciencia, siguiendole y andando en sus caminos.

6. Nos guia como hijos de Dios. Romanos 8:14 "Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.".

En otras palabras, Él es quien nos dá seguridad de nuestra relación con el Padre, testifica a cada creyente que eres hijo de Dios y has sido adoptado en su Reino.

El Espíritu Santo nos asegura y recuerda que hemos aceptado a Cristo como Salvador y nos recuerda las promesas de Dios.

7. Nos dá poder de lo alto para testificar de Jesús.  Hechos 1:7-8 "Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra."

Para poder hacer lo que Dios nos ha llamado a ser, es necesario recibir al Espíritu Santo.

En el Antiguo Tetstamento nos percatamos que Él venia e impartía una palabra o hacia un milagro y luego se iba. Pero despues del Pentecostes, cuando hemos recibido a Jesús como nuestro Salvador, Él ha venido a morar en nosotros, ha hecho su morada en nosotros. Así que en todos los hijos de Dios, mora una de las personas de la Trinidad llamada el Espíritu Santo.

Por lo que, al ver lo que Él hace y el gran poder que tenemos a nuestra disposición, es insensato hacer cualquier cosa sin el Espiritu Santo.

8. Nos sella. Efesios 1:13 " En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,". 

El sellarnos significa que al aceptar a Cristo como nuestro Salvador, el Espíritu Santo no solo viene a morar en nosotros, sino que nos sella como hijos para siempre. Asimismo, el sello es una garantía de poseción, y por ende, la garantía de que Él cumplira su Palabra y sus promesas en nuestras vidas.

Como podemos andar en El Espiritu ?

1. Andar en  el Espíritu : es vivir en todo momento dependientes de Él, sensibles a su voz y obedientes a Él.

Si andamos en el Espíritu, no solo lo haremos el Domingo, sino cada día, y cada momento de nuestras vidas.

Por lo tanto, vivir la vida cristiana significa vivir en sumisión al Espíritu Santo, cuyo propósito es vivir la vida de Jesucristo en nosotros.

Esto es un asunto serio, porque Él vino a ser en y por nosotros lo que no podriamos hacer solos. Y al final el resultado será vivir como le agrada a Dios, haciendo su voluntad y no la nuestra.

2. Andar en el Espíritu es obedecer las indicaciones iniciales del Espíritu.

Y como es esto?, el Espiritu de Dios habla a nuestro espíritu que tengamos cuidado, que no pisemos terreno minado que nos pueda conducir al pecado. Por lo que Él nos lleva a pensar como El desea, dándonos alguna fuerte inclinación.

De ahi que cuando nos relacionamos y estamos concientes de su presencia, nos percatamos que Él es una persona activa en nuestro espíritu, porque vino para guiarnos, dirigirnos, capacitarnos, revelarnos la verdad de la Palabra e impartirla en nosotros.

Ahora, que pasa sino le hago caso, simplemente es desobediencia. Obediencia es hacerlo cuando Él lo indique y nos lo pida. Recuerde que el Espíiritu siempre nos dirá lo que es correcto, lo que es adecuado y de la manera correcta.

El Espíritu Santo no tiene obligación de explicarnos el porque, porque hay cosas que no podemos ver, no vemos el futuro, Él nos protege y es por nuestro propio bien.

Entonces que es lo que debemos hacer: RENDIRNOS a Él.

Porque cuando lo hacemos, entonces Él va a tomar el control de nuestras vidas y así veremos lo mejor de Dios para cada uno de nosotros.

Oremos: Señor, vengo delante de tu presencia, reconociendo tu señorio sobre mi vida. Hoy levanto mis manos en señal de rendición, pidiendote en el nombre de Jesùs que tu Espíritu venga a morar a mi vida, y me llenes completamente. Te doy gracias Señor. Muchas Gracias.

 

Comentarios

Desechando Lo Que Queda Atras

Todos corremos una carrera que tenemos por delante, moviéndonos a toda velocidad con la bendición de Dios. De repente, nos estrellamos contra una pared. Puede ser una pared de enfermedad o de dificultad económica, de fracaso espiritual o de problemas familiares. Pero no importa el tipo de pared, el efecto es siempre el mismo. Nos detiene por completo.

La pregunta es: ¿Qué hará cuando se estrelle contra una pared? Usted se sentirá tentado a retroceder y renunciar. ¡No lo haga! Dios lo capacitará para atravesar esa pared y proseguir a la meta. No estoy diciendo que es fácil. En realidad es muy difícil. Pero deberá perseverar en los tiempos malos si quiere progresar en la vida.

Pregúntele a cualquier atleta, y le dirá lo mismo. Si el atleta ha triunfado, sabrá de qué se trata. Él ha tenido que entrenarse y prepararse al máximo. Ha sentido que le duele el costado y también los pulmones, ha tenido calambres en las piernas y muslos. Cuando sintió que ya no podía más, escuchó el grito del entrenador: “¡Vamos! ¡Muévete!”.

Los atletas le llaman a eso “estrellarse contra la pared”. Cuando sucede eso el cuerpo dice: “No más, es todo lo que puedo hacer. No puedo seguir. No puedo ir más rápido, me rindo”.

Pero el atleta experimentado sabe que “la pared” no es el tope, sino una señal de que está a punto de alcanzar un nuevo nivel. Si se esfuerza un poco más, volverá a recobrar las energías. De repente, irá más rápido que antes, alcanzará un nivel de excelencia que no hubiera podido alcanzar de ninguna otra manera.

Cuando usted se sienta en la peor condición y el fracaso esté tocando a su puerta, sumérjase en la Palabra de Dios. Quizá medite en un pasaje en particular por días o semanas, esperando recibir una revelación, al parecer sin éxito. Pero de pronto, como la aurora de la mañana, la luz irá en aumento hasta que el día sea perfecto. Eso quiere decir que la manera de atravesar esa pared de problemas es abriendo un agujerito en ella con su fe y con la Palabra de Dios.

Luego continúe perforando ese agujero. ¡No se detenga! ¡Y, en breve, las fuerzas de Dios vendrán irrumpiendo con violencia y demoliendo todo obstáculo a su paso! Una vez que eso suceda, usted nunca más será el mismo y quedará totalmente convencido de que sólo se necesita una irrupción como ésa para convertirle en un campeón que nunca se rinde y nunca muere.

Comentarios