Categoría: LA PALABRA

DIOS SIGUE EXTENDIENDO SU MANO PROTECTORA

Dios sigue obrando con poder en medio de los tiempos. Dios no ha cambiado, sigue siendo el mismo ayer, hoy y por siempre. Le animo a que siga creyendo y siga edificando su vida.

Una de las actividades que me toca hacer como padre de familia es, leer todos los días antes de dormir, un pasaje de la Biblia con mi hijo de 8 años, ya leímos los evangelios y ahora nos adentramos en el Libro de los Hechos, es como la continuación de la historia, luego que Jesús subiera al cielo y viniera sobre ellos el Espíritu Santo.

Cada historia es fascinante y desafiante, algunos dicen que los 28 capítulos del libro de Hechos quedaron inconclusos, porque pareciera que no tiene un cierre tal cual, y por eso los cristianos de hoy debemos seguir escribiendo el capítulo 29 de los Hechos.

En el capítulo 4 encontramos registro de una oración que los apóstoles hacen pidiendo a Dios confianza y valor ante la situación que enfrentaban.

HECHOS 4:23-31 “Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho. Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; que por boca de David tu siervo dijiste:

¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? Se reunieron los reyes de la tierra, Y los príncipes se juntaron en uno Contra el Señor, y contra su Cristo.

Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de DIOS.

Quiero llamar la atención de tres aspectos que nos deben desafiar para orar con propósito y edificar nuestra fe y hacerla fuerte ante los tiempos difíciles que enfrentamos hoy en día.

  1. DIOS ES SOBERANO. Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor…

De esto debemos ser entendidos: DIos es soberano, ¿que significa? Que nuestra mente finita, no puede ordenarle a Él, como hacer y cómo obrar. Dios es el que tiene control absoluto de todo. Sin embargo, es un control de amor, nos llena con su presencia y nos guía por sendas de justicia.

a. Dios sigue en control. A pesar de lo que estaban atravesando los discípulos, ellos reconocen la majestad de Dios, el Creador de todas las cosas. Si Él puede hacer de la nada todas las cosas definitivamente, podía ayudarles ante las dificultades. Dios sigue en control, por duro el panorama, el sigue en control.

b. Dios sigue en su trono. Nada mueve a nuestro Dios de su posición como Rey y amo. El es digno de adoración, de exaltación. Y usted y yo somos llamados a adorar con nuestra vida, con nuestra adoración, con nuestra obediencia sobre todo, y por supuesto poniendo toda nuestra fe en Él. Toda nuestra vida con sus problemas y sinsabores, no hacen que Dios pierda ni siquiera un poco de la esencia de quién es.

c. Dios es nuestra fortaleza. En tiempos de necesidad debemos acudir a Dios, en tiempos de angustia debemos acudir al Señor, es nuestro primer y último refugio, es nuestra única opción, y es nuestra completa seguridad.

2. DIOS ES NUESTRA FUENTE DE CONFIANZA Y SEGURIDAD.

Los discípulos experimentaron en ese momento la persecución y el rechazo, por causa del nombre de Jesús. Puede que usted y yo experimentemos ese tipo de rechazo, por nuestro entorno. Puede ser que lo vean de menos, o directamente lo rechacen, pero como dice el:  

SALMOS 73:25 ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.

a. Dios no es ajeno a nuestros desafíos. Me encanta la manera de orar de los discípulos. Son específicos, y directamente le dicen al Señor: Y ahora, Señor, mira sus amenazas,

Cuando oremos seamos específicos al hacerlo, seamos directos con el Señor. Si tiene temor, dígale al Señor: Tengo temor Señor; si tiene tristeza, dígale al Señor; ¿está enojado? Háblelo con el Señor… él escucha nuestra oración.

b. Dios sigue dando fortaleza. Los discípulos piden fortaleza. Piden renovar fuerzas, mire que no pide que quite la dificultad, piden ánimo. Porque probablemente los problemas no se solucionen, de la noche a la mañana, pero sí podemos pedir fortaleza para este momento, para cada instante.

c. Dios pone su Palabra en nosotros. (denuedo) Los discípulos pidieron fortaleza y ánimo, con un solo propósito, seguir siendo mensajeros del Evangelio. Si su deseo de bienestar, si su deseo de poder de Dios, no es para otra cosa que testificar de Dios, entonces nada va a ocurrir. Dios nos fortalece, nos equipa, y nos usa, para alcanzar a otros con su amor y servir a los demás. Pida fortaleza, pida poder de Dios pero para seguir sirviendo al Señor con todo el corazón…

3. DIOS SIGUE EXTENDIENDO SU MANO PROTECTORA.

Dios no ha dejado de obrar en nuestro favor. Dios no ha cesado de hacer justicia, Dios no ha dejado de sanar, Dios no ha dejado de escuchar nuestro clamor. Dios sigue siendo Dios y Él no cambia ni cambiará. Los discípulos en el pasaje que estamos viendo y meditando, dicen: mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Ellos estaban convencidos de que Dios responde con poder y gran beneficio para su pueblo.

a. La mano de Dios se extiende para obrar en favor de sus hijos. Dios no ha acortado su mano. Si hay algo que debemos pedir es como dijo el profeta Habacuc:

HABACUC 3: 2 » Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia.

b. Aún se operan milagros. ¡Estamos vivos! Siempre que tengo la oportunidad de saludar a mi buen amigo y hermano Manuel Girón, al momento de saludarnos, la pregunta es: ¿Cómo está hermano? Y él me contesta: ¡Estamos vivos, y eso es un milagro! Cuanta verdad hay en eso, no percibimos los pequeños milagros que a cada instante ocurren en nuestro favor, vimos la luz del sol, ya el hecho que podamos ver es un milagro, o tuvimos la oportunidad de hacer nuestras actividades… etc. Dios sigue operando milagros. Dios sigue obrando para bendecirnos.

c. Su mano se extiende para usarnos con poder. Nuestra oración es úsanos Señor, cuando era niño, había un canto que se cantaba en la parroquia de mi comunidad, que era una Oración de San Francisco de Asís que decía:

Señor, hazme un instrumento de Tu paz.

Que donde haya odio, siembre yo amor; donde haya injuria, perdón;

donde haya duda, fe;

donde haya tristeza, alegría;  donde haya desaliento, esperanza;

donde haya sombras, luz.

¡Oh, Divino Maestro!

Que no busque yo ser consolado sino consolar; que no busque ser amado sino amar;

que no busque ser comprendido sino comprender; porque dando es como recibimos;

perdonando es como TÚ nos perdonas;

y muriendo en TI, es como nacemos a la vida eterna.

Si usted y yo no anhelamos el poder de Dios para bendecir a otros, si no anhelamos tener poder de Dios, para Glorificar a Dios, con nuestras vidas, entonces habremos perdido nuestro propósito y sentido. Nuestra oración debe ser, extiende tu mano Señor, para que me uses para tu Gloria.

Conclusión: Dios sigue extendiendo su mano protectora. Dios sigue obrando en nuestro favor. Dios continúa haciendo milagros. La pregunta es: ¿Qué haremos para dejarnos usar por el Señor? ¿Estamos dispuestos a dejarnos usar? Yo espero que sí. Dios desea usar a cada uno de nosotros en estos tiempos tan complicados y llenos de dificultades, para que los que nos rodean también puedan gustar y ver las bondades de nuestro Dios. Dios les bendiga a todos.

FUENTE: Gracias Pastor DORIAN BANEGAS por sus enseñanzas.

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COMO SER GUIADOS POR DIOS

En estos días, quien ha estado guiando tus pensamientos, tus actitudes, tus deseos, tus anhelos?, lo guía alguien?, alguna filosofía?, o te has dejado llevar por tus sentimientos y emociones?.

Si es así, déjame decirte que no tienes estabilidad en la vida, ya que el plan de Dios es que nos rijamos por nuestra relación con Él, quien nos da estabilidad, fortaleza, claridad y guía en todo aspecto de nuestras vidas.

Los Israelitas al salir de Egipto deberían haber llegado a la tierra prometida en pocos días, pero tardaron 40 años y todo por su falta de fe y si hubieran obedecido en todo lo que Dios les dijo.

Pero como mucha gente, quitaron la mirada de Dios y el temor se apodero de ellos.

Si hemos creído en el Señor Jesucristo como nuestro Salvador debemos ser guiados por la Palabra de Dios y por nuestro compas, el Espíritu Santo, quien vive en nosotros para darnos guía y dirección cada día de nuestras vidas.

Cuando los hebreos salieron del cautiverio de Egipto, tenían una columna de nube de día y una columna de fuego de noche que los protegía del sol y de las noches frías del desierto, pero también los guiaba pues cada vez que se movía esa columna, el campamento de movía y si se detenía, el campamento se detenía también. Y los llevó a una perspectiva totalmente distinta. Y si lo seguían, pronto estaría en Canaan, al lugar que Dios les había reservado.

Pero eso, no fue lo que paso!, y ahora mismo, nosotros tenemos la Palabra de Dios como nuestra guía, dirección y ahí mismo, encontraremos lo que buscamos, lo que pidamos y cualquier consejo que necesitamos. Solo abra la Palabra de Dios y Él se lo dará.

Solo leer la Palabra de Dios de vez en cuando, no es suficiente porque vivimos en un mundo vil y malvado, contrario a Dios, al Señor Jesucristo y opuesto a muchas de nuestras creencias.

QUE HACER PARA SER GUIADOS POR DIOS Y QUE NUNCA NOS SOLTEMOS DE SU MANO

  1. MEDITAR EN LA PALABRA DE DIOS.

SALMOS 119: 105 » Lámpara es a mis pies tu palabra,Y lumbrera a mi camino.»

Esto significa que Dios ha prometido mostrarnos la senda correcta. Y si queremos estar en el lugar y el momento indicado, tenemos que ir a la Palabra de Dios porque Él sabe justo donde estas y lo que enfrentas en la vida.

El problema no es la falta de dirección, sino que hemos cerrado este Libro. Es como si Israel hubiera dicho, olvídense de la columna de de nube y la columna de fuego y vayamos donde nos plazca.

Justo así es como la gente vive hoy. Muchos solo abren la Palabra de Dios cuando tienen problemas.

2. SER SENSIBLE AL LIDERAZGO DEL ESPÍRITU SANTO

Y esto es algo que dejo Jesucristo muy en claro para sus Apóstoles y le dijo: no os dejare solo, vendré a vosotros. Estaba hablando del Espíritu Santo.

JUAN 16:13 » Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.»

Así que si usted tiene la Palabra de Dios, no tienes excusa para discernir entre lo bueno y lo malo, lo verdadero de los falso, entre el bien y el mal.

Muchos dirán que eso es de los tiempos antiguos, pero NO!, Jesucristo vive en nosotros hoy.

JUAN 14: 26 » Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.»

Piense n esto al despertar cada día: como seguidor de Cristo, tenemos dentro de nosotros, morando, en todo su poder y ser, la persona misma del Espíritu Santo para darnos dirección, fortaleza, energía y discernimiento todo el día. Por lo tanto, tenemos todo lo necesario para vivir como le agrada a Dios.

De ahí que Dios no lo ha dejado solo. Talvez te has alejado de Dios porque estas en pecado, eres desobediente a Dios, o porque cerraste la Palabra de Dos y dejaste de escuchar al Espíritu Santo que mora en ti y decidiste tomar decisiones sin Dios y ahora tu vida es un desastre. Recuerda que no puedes culpar a tus padres, a tus hijos, ni a tus compañeros de trabajo, amigos o quien sea, porque Dios nos dió este Libro como una guía.

Así que cada día, nosotros somos responsables ante Dios Todopoderoso, de ser un mayordomo del conocimiento y la experiencia que nos da la Palabra de Dios para cada circunstancia de la vida.

3. ESPERAR EL TIEMPO DE DIOS.

SALMOS 62:8 » Esperad en Él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de Él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio.»

Debemos comenzar el día, leyendo las Sagradas Escrituras, ya sea un versículo o un capitulo de la Palabra, recordando que el Espíritu Santo, quien mora en nosotros, lleva esa Palabra a nuestra mente, a nuestro corazón, a nuestro espíritu y procurando usarla para guiarnos a lo largo del día.

Dios nos has dado la posesión más valiosa, pies aunque podemos tener dinero, casas, carros, pero nada de eso, ni todo junto puede igualarse a la Palabra de Dios porque nada de eso puede llevarnos al cielo, solo la Palabra de Dios y solo la Palabra de Dios puede darnos instrucciones claras para cada día.

Asimismo, podemos caminar con Dios aunque a veces no se vea la senda clara, pero expectantes de lo que Dios va hacer.

PROVERBIOS 3: 5-8 » Fíate de Jehová de todo tu corazón,Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos,Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión;Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo,Y refrigerio para tus huesos.

Donde, o que, o quien puede prometernos esto?

Cuando se repite estos versículos de la Palabra, algo se enciende dentro de su ser. Es la percepción del Espíritu Santo vivo, quien lo guiará, fortalecerá y lo hará entender cómo enfrentar cada circunstancia en la vida.

Además cuando leemos la Palabra de Dios, ella nos da claridad, entendimiento y visión para que andemos en santidad cada día de nuestras vidas.

JOSUE 1:9 » Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.»

MUCHA ATENCIÓN, si andamos en el Espíritu de Dios, tendremos que esforzarnos y ser valientes para ser obedientes.

Sí Dios te dice que no vayas por aquí, tendremos que ser esforzados y valientes para decidir ser obedientes. O de lo contrario cederemos a la presión de alguien más.

Es una bendición tener la Palabra de Dios con nosotros porque es nuestra ayuda, fortaleza y esperanza. Además, nos recuerda la presencia del Espíritu Santo, quien nos impulsa, nos guía, nos ayuda, nos protege y nos recuerda que tenemos a un Dios vivo.

4. OBEDECER A DIOS

HEHOS 5:29-31 «Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. 30El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. 31A este, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.»

Tenemos que obedecer a Dios, de lo contrario, terminaremos haciendo las cosas por nuestras propias fuerzas y energías.

Recuerde que el Espíritu Santo, que mora en nosotros, nos ha preparado, nos ha facultado para que enfrentemos dificultades y oposiciones, para darnos seguridad y para que no tengamos que preocuparnos por el hoy.

Mire, si el Espíritu Santo dice algo, haga exactamente lo que dice. No discuta con Él, no le pregunte porque, porque Él no tiene la obligación alguna de contestarle a su porque.

Porque su obligación es darle guía, dirección, y protección. Pero si le desobedecemos sufriremos las consecuencias

Hoy es sumamente peligroso cerrar el acceso a Dios porque todos necesitamos a Dios.

Por lo tanto, obedezcamos a Dios y dejémosle a Él las consecuencias. Obedezca a Dios y deje todo en sus manos porque Él es digno de confianza y Él puede manejar todo.

Para los Hebreos fue una nube de día y una columna de fuego de noche y confiar en Moises. Para nosotros es la Palabra viva de Dios porque ahi encontramos la dirección clara para cada asunto de la vida.

La Palabra de Dios es la posesión mas importante, ya que ahí encontramos la fuente de las promesas del Dios Todopoderoso.

Que Dios les bendiga en este año 2021.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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EL DIABLO: UN ENGAÑADOR Y UN MENTIROSO, Y HOY LO VAMOS A DESENMASCARAR

Todos nosotros tenemos que estar apercibido de que tenemos un enemigo, un enemigo real y hoy lo vamos a descubrir. Mire lo que dice la Palabra de Dios:

1 Pedro 5:8 «Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;»

Ese enemigo, que es el diablo quiere devorarnos, y esto significa que él quiere tragarnos con ansias, consumirnos, destruirnos, trastornarnos y engullirnos. 

Así que cuidado!, porque si le damos lugar al diablo, nos puede devorar. Por esto es necesario que debemos saber con quién nos enfrentamos para mantenernos firmes y no descuidarnos.

Algunas personas que ya han recibido a Jesucristo como Salvador sufren derrotas una y otra vez porque no se dan cuenta de que tienen un enemigo espiritual.

Muchas personas, hoy en día, dudan de que el diablo exista, pero la Biblia enseña que Satanás es real y que su meta consiste en alejar a las personas de Dios, en frustrar el plan divino y en causar división.

El diablo es un mentiroso y nadie está libre de sus engaños. Así que, para poder mantenernos firmes ante sus mentiras, los creyentes en Cristo debemos conocer sus estrategias.

QUE ES UN ATAQUE SATANICO?

Es un asedio deliberado de Satanás sobre un individuo, con el propósito de hacerle daño, ya sea en su espíritu, alma, cuerpo, o en los tres aspectos. Estos ataques pueden suceder en cualquier momento o provenir de cualquier dirección. El diablo trata de hacernos tropezar cuando estamos más débiles, y sabe a quién o qué usar para lograrlo. Casi siempre nos tienta con aquello que no necesitamos o que no debemos buscar, para hacernos caer.

ROMANOS 8: 5-6: “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz”. 

Los pensamientos de los que no son salvos son gobernados por lo que el apóstol Pablo llama “la carne”; y esto trae como resultado la muerte. No se refiere al cuerpo físico, sino a una motivación interna que se opone a Dios. Andar en la carne es andar en el pecado. Por otro lado, el Espíritu de Dios mora en los creyentes para gobernar sus pensamientos y acciones de acuerdo a los deseos del Señor, y para darles vida y paz.

ROMANOS 8:7-8 “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”. 

Como los no creyentes son controlados por la carne e influenciados por Satanás, tienen pensamientos que se oponen a Dios. Además, sin el Espíritu Santo no pueden obedecerlo ni complacerlo.

ROMANOS 8:9 “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Él”. 

Lo que distingue al cristiano del resto de la humanidad no es el que asista a la iglesia, sea bautizado, ni tenga buen comportamiento, sino el que el Espíritu Santo viva en él. Aunque Satanás engañe y tiente a los creyentes para que pequen, la desobediencia no resulta en pérdida de la salvación.

2 CORINTIOS 4; 3-4: “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”. 

El diablo en todo momento obra con la intención de engañar y cegar a las personas en relación a la verdad de Cristo. El resultado es un mundo que se caracteriza por pecado, conflicto y la mentira.

LA MENTE ES EL CAMPO DE BATALLA DE SATANAS

El diablo se infiltra en el mundo con sus mentiras, e incluso los cristianos podemos ser engañados. En todo momento está listo para introducir sus ideas en nuestra mente para desviarnos al tratar de convencernos de que no sufriremos las consecuencias de nuestro pecado. Si creemos sus mentiras y desobedecemos a nuestro Padre celestial, seremos disciplinados. Pero el Espíritu Santo también nos recuerda que somos hijos de Dios y que nuestros pecados ya han sido perdonados por medio de la muerte de Cristo en la cruz; por lo que nunca seremos separados de nuestro Salvador.

LA ESTRATEGIA DE SATANAS

1. Dirige nuestra atención hacia una necesidad o deseo. 

Esta estrategia comenzó en el ambiente perfecto del huerto del Edén, cuando Satanás desvió la atención de Eva, para que no se fijara en la provisión abundante de Dios, sino solo en aquello que le había prohibido; el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal. El diablo ha usado esa misma táctica desde ese momento para despertar lujuria, codicia y envidia. Promete que al alcanzar lo que deseamos nos sentiremos satisfechos; pero aquello que está fuera de la voluntad de Dios no puede producir gozo duradero, sino solo destrucción.

2. Escoge el momento oportuno. 

Después de haber ayunado durante 40 días, Satanás se acercó al Señor Jesucristo para tentarlo a que convirtiera las piedras en pan para satisfacer su hambre. Sin embargo, Cristo no había venido para servirse a sí mismo, sino para obedecer a su Padre celestial. De la misma manera, el diablo se nos acerca cuando estamos hambrientos, enojados, solitarios o cansados. En momentos como esos, debemos hacer una pausa para reconocer si estamos ante un ataque satánico en nuestro punto de mayor vulnerabilidad.

3. Crea duda en nuestra mente, y su objetivo principal es la Palabra de Dios. 

Desea que los cristianos usemos nuestro razonamiento para desobedecer, al malinterpretar porciones bíblicas o al usarlas fuera de contexto para justificar nuestros pecados. Una vez que el diablo logra que las personas duden de la veracidad de cualquier porción de la Biblia o que vean esas porciones como irrelevantes u obsoletas, se afianza en sus vidas para continuar promoviendo la mentira.

4. Quiere que caigamos en discusiones. 

No debemos debatir con las tentaciones, sino rechazarlas. Cuando el Señor se vio tentado por Satanás en el desierto, siempre respondió de la misma manera. Le dijo: “Escrito está”, y luego citó un pasaje de la Biblia (Mt 4.1-11). Los mandamientos de Dios no tienen el propósito de alejarnos de lo que es bueno, sino de protegernos de la destrucción que produce el pecado.

5. Usa el engaño. 

Engañar consiste en confundir al oscurecer la verdad. Satanás trata de que aquello que es malo sea visto como algo bueno.

6. Quiere crear división. 

Intenta convencer a los jóvenes de que la Biblia es anticuada y obsoleta; que nos valida en este tiempo. Mentira!.   Su meta consiste en reemplazar la unidad, la familia y la iglesia con conflicto, desconfianza y división. Y, como la Palabra de Dios promueve armonía y paz, comienza por sembrar dudas acerca de sus enseñanzas.

7. Su meta es destruirnos. 

Si logra convencer a las personas de que duden de un versículo de la Palabra de Dios, también puede persuadirlas para que rechacen toda la Biblia. De hecho, los versículos relacionados con la tentación que enfrentan, serán los primeros que desecharán.

La Biblia es un Libro Sagrado, Santo. Es el Libro de Dios. No se trata de creer parte, sino todo. La Biblia habla del cielo y del infierno, del bien y del mal, haba de satanás y de los ángeles, habla de sus promesas, de la vida y del camino hacia Dios.

Satanás le mentira, le dará falso testimonio, le engañará y hará todo todo en su poder para lograr que dude dela Palabra de Dios. Pero hay algo y seguro, morirá y será juzgado por la Palabra de Dios.

Quiero hacerle un pregunta: DONDE SE ENCUENTRA HOY?, has aceptado a Jesucristo como tu Salvador personal?. Talvez no entienda lo que paso en la cruz del calvario, o en la tumba vacía, pero creer en la Palabra de Dios, creer en el Señor Jesucristo entregándote a Él, tendrás la vida eterna.

OREMOS: Padre, gracias por hacer la Palabra tan clara como el agua, expusiste al diablo como el mentiroso que es. Nos has mostrado al Seńor Jesús para enseñarnos la verdad y que toda nuestra ayuda y nuestro modo de vivir esta en Él. Perdona nuestros pecados, límpianos con la Sangre de Cristo Jesus, de tal manera que seas aceptos delante de ti. Hoy quiero hacer un pacto de meditar en tu Palabra y seguir tus mandamientos y preceptos. Espíritu Santo ven a morar a mi corazón. Te lo pido en el nombre de Jesús, que es nombre sobre todo nombre. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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EL PODER DE LA MEDITACIÓN EN LA PALABRA DE DIOS

Como sabemos que todos los cristianos debemos leer las Sagradas Escrituras, a veces lo vemos como una tarea más en la lista de quehaceres y no como una valiosa oportunidad para estar en comunión con Dios. Aunque una permanente lectura de la Biblia es importante, nuestra mente debe estar comprometida para aprender a meditar en la Palabra de Dios y no tan solo leerla.

Dios nos facilitó las Sagradas Escrituras para que pudiéramos conocerlo. Aunque nadie pueda comprender a cabalidad todo lo que fue escrito por Dios infinito, Él nos ha dado la oportunidad a los cristianos de entender su Palabra. Sin embargo, esa comprensión no es la meta final. Para que podamos ser transformados por la Palabra, también debemos aplicar en nuestra vida lo que nos enseña.

Así que, mientras leemos, debemos meditar en su Palabra y ponerla en práctica al pedirle al Señor que nos la aclare y nos muestre cualquier palabra de exhortación, de advertencia o de su voluntad para nosotros. La meta no consiste solo en terminar un plan de lectura bíblica, sino que nuestra meditación agrade a Dios.

El Señor ha preservado su Palabra para que cada generación pueda leerla, escucharla y aplicarla. Las Sagradas Escrituras deben ser tan preciadas para nosotros como lo eran para David, quien dijo: “¡Oh, cuánto amo yo tu ley!

SALMOS 119:97-105 «Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, Porque siempre están conmigo. Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mi meditación. Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos; De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios, Porque tú me enseñaste ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!, Más que la miel a mi boca. De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira. Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.»

Meditando en estos versículos, descubrimos que la Palabra de Dios nos da sabiduría, visión, entendimiento y nos protege del pecado y de los malos caminos. Es una lámpara a nuestros pies y una lumbrera que nos guía en nuestro andar diario.

Si en verdad creemos todo lo que nos dice este Salmo, leeremos la Biblia en vez de llenar nuestra mente con ideas que provienen de otras fuentes que nos desvían. Aquello que dejamos entrar en nuestra mente influencia nuestro comportamiento. Justo eso es lo que las Sagradas Escrituras harán si sintonizamos nuestro corazón con sus enseñanzas y no con las del mundo.

EN QUE CONSISTE LA MEDITACIÓN BÍBLICA?

1. En enfocarnos en Dios y dejar todo lo demás a un lado. La meditación requiere tiempo a solas con el Señor, en su Palabra y oración, sin distracciones externas.

2. En escuchar más que hablar. Mientras tratamos de comprender su Palabra en silencio, el Señor nos muestra verdades que debemos considerar.

3. Es la actividad más importante en la vida de un seguidor de Cristo. El Señor mismo demostró la necesidad que tenemos de pasar tiempo a solas con Dios. Después de haber alimentado a una multitud de más de 5000, los despidió, les dijo a sus discípulos que se adelantaran en su travesía y subió al monte para orar a solas por varias horas (Mt 14.21-23). En otra ocasión se levantó muy temprano de mañana, para ir a un lugar desierto con el propósito de orar (Mr 1.35). Si el Hijo de Dios necesitaba tiempo a solas con su Padre, ¿cuánto más nosotros?

RESULTADOS DE LA MEDITACIÓN BÍBLICA

1. Calma nuestro espíritu. 

Cuando nos sentimos afligidos, la Palabra de Dios trae paz a nuestro corazón, pues nos reafirma su fidelidad, amor y soberanía sobre nuestras vidas, Como en el caso de Josué, que se encontraba preocupado porque Moises había muerto y había quedado como líder del pueblo Hebreo. Mira lo que le dijo Dios:

DEUTERONOMIO 1: 3-8 «Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. 6Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.»

Qué Palabra verdad!, porque con esto, Josué desestimo todo temor y duda. Y nosotros como hijos de Dios, podemos hacer nuestra esta Palabra también. Por lo tanto no te olvides que Dios está contigo siempre y en todo momento.

2. Ilumina nuestra mente para que pensemos como piensa Dios. 

Necesitamos aprender a pensar como el Señor. Eso solo es posible cuando comprendemos sus caminos y sus planes tal y como lo revela en la Biblia. Es al hacer eso que sentimos paz y confiamos en nuestro Padre celestial.

3. Aumenta nuestra energía. 

FILIPENSES 4:19 «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.»

Lo que deseo que veamos es que Dios es personal e intimo porque al aceptar a Cristo, Él prometió darnos dirección, paz y calma cuando estamos dispuestos a escucharle.

En momentos de debilidad encontramos fortaleza en la Palabra de Dios. El Señor sabe lo que necesitamos y proveerá conforme a sus riquezas en gloria. Cuando somos incapaces por nosotros mismos, el Señor nos da su fortaleza.

4. Purifica nuestro corazón. 

Es al meditar en su Palabra que el Espíritu Santo sacará a la luz el pecado en nuestro corazón y nos mostrará esos pecados que debemos confesar, arrepentirnos para que podamos ser limpiados y perdonados por el Señor.

1 JUAN 1:9 «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.»

Lo que necesitamos es ir a Dios y decirle: «Señor, necesito que me ayudes.»Entonces, Él vendrá a su rescate porque sabe cómo limpiar su corazón. Es de esta manera que Él nos purifica.

5. Amplía nuestra percepción de Dios. 

Meditar en la Palabra de Dios revela aspectos de la naturaleza del Señor que quizás no conocíamos antes. Su amor para salvar a los pecadores, su capacidad para perdonar a quienes no lo merecemos, y su cuidado e interés hacia cada detalle de nuestra vida nos asegura que es bueno y fiable.

6. Aumenta nuestro amor por Dios. 

Mientras más conocemos al Señor por medio de su Palabra, más crecerá nuestra devoción hacia Él. Algunos pasajes de la Biblia nos inspirarán a amarlo más y se convertirán en recordatorios de su amor, cuidado y provisión para nosotros.

ROMANOS 8: 14-15 «Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! «.

Dios nos declara que al convertirnos en hijos de Dios, Él se convierte en nuestro Padre. Un Padre perfecto,  incomparable, sobretodo lleno de amor hacia nosotros que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones celestiales.

Por lo tanto, vendrán momentos en la vida o en circunstancias en las que por su amor, al meditar en la Palabra nos llevará a un versículo que da respuesta a nuestras oraciones y podremos decir: «Si Señor, Gracias». Y entonces nuestra fe se dispara.

7. Nos hace más sensibles a la autoridad y al poder de Dios. 

Por la meditación de la Palabra, nos volvemos más sensibles y conscientes de su autoridad y su poder. como lo vemos actuar a travez del Antiguo donde vemos a Dios haciendo milagros portentosos y en el Nuevo Testamento a Jesús sanando a los enfermos, resucitando muertos, dando vista a los ciegos, liberando a los cautivos, sencillamente poderosos y sobrenaturales.

Isaias 55: 10-11 «Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,11así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.»

La Palabra de Dios es tan poderoso que cuando hemos sido investidos del Espíritu Santo, la podemos declarar en el nombre de Jesús y vemos cómo Dios actúa si estamos en su voluntad.

8. Fortalece nuestra fe. 

Esto sucede cuando vemos a Dios contestar nuestras oraciones, por lo que produce que nuestra confianza en el Señor aumente al aprender de su fidelidad en su Palabra y experimentarla en nuestra vida. Siempre y cuando andemos en su voluntad, Él esta dispuesto a venir a nuestro rescate en cualquier situación.

9. Nos hace más conscientes de la presencia de Dios. 

Nada logra esto mas que la meditación de la Palabra cuando apartamos tiempo para estar a solas con el Señor, leer la Palabra de Dios, hablar con Él y escucharle. Esta dedicación nos hace más sensibles a su constante presencia y a su obra en nuestra vida.

10. Nos infunde gozo. 

Al pasar tiempo meditando y leyendo la Palabra de Dios y viendo las manifestaciones de Dios, sentimos un gran gozo porque tenemos un sentido de reconocimiento de que pase lo que pase, Dios esta en control.

OREMOS: Padre amada, te alabamos, no por lo que haces, sino por quien eres. Te pido que graves este mensaje en la vida de todo aquel que lea este mensaje hoy, mañana o en años venideros, porque es la verdad y es el aspecto mas importante de nuestra vida, porque determina todo lo demás. Haz que estas verdades sean más claras que el agua.Te amamos y te alabamos. En el nombre de Cristo Jesús. Amen.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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