Categoría: Obediencia

COMO TOMAR DECISIONES SABIAS

La vida está llena de decisiones, y es por eso que debemos tener un plan para tomarlas sabiamente.

Esto es algo en lo que no muchos piensan, aunque en la Biblia encontramos pasajes que nos hablan de la oración y de cómo seguir la voluntad de Dios. Si nos dejamos guiar por un plan que esté basado en su voluntad, tomaremos decisiones sabias y evitaremos las consecuencias que provienen de las malas elecciones.

Salmo 25.12 : “¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que ha de escoger”.

Dios promete guiar a los que le temen. Eso no significa que debamos tenerle miedo, sino que debemos reconocer nuestra dependencia absoluta de Dios para todo.

Sin embargo, en muchas ocasiones no dependemos del Señor para ser guiados a la hora de tomar decisiones. Si reconocemos que Dios es omnisciente, ¿acaso no deberíamos acudir a su presencia antes de tomar cualquier decisión? Pero casi siempre vamos primero a otros para pedir consejos, o sencillamente hacemos lo que creemos que sea mejor para nuestra vida sin buscar la voluntad del Señor. Quizás creemos que somos suficientemente inteligentes para tomar nuestras propias decisiones, pero no es así. El Señor está dispuesto a guiarnos y a responder nuestras peticiones, aunque quizás no lo haga en el tiempo que desearíamos.

Cómo tomar decisiones sabias.

Para tomar decisiones sabias debemos depender de un plan que esté basado en la Palabra de Dios. Los siguientes pasos nos prepararán para recibir y escuchar su dirección.

1. Limpiar nuestro corazón de cualquier pecado que veamos en nosotros.

El pecado introduce confusión a nuestra mente y corazón, e impide nuestra facultad de escuchar y recibir de Dios. Porque el pecado y la sabiduría y entendimiento de Dios no cuadran juntos.

Entonces, si queremos tomar decisiones sabias, debemos eliminar cualquier pecado.

  • En primer lugar, debemos pedirle a Dios que nos muestre si hay algún pecado en nuestra vida, el cual nos impida escuchar su verdad. Puede ser una amistad, una relación, un mal hábito, nuestra forma de pensar, una adicción o cualquier otra cosa que contradiga su voluntad. Su Espíritu Santo es fiel para mostrarnos aquello que debe ser eliminado.
  • En segundo lugar, debemos confesar nuestro pecado, reconociendo que no debe ser parte de nuestra vida.
  • Y, en tercer lugar, debemos arrepentirnos y apartarnos del pecado.

2. Llevar nuestros deseos a una posición neutral.

Estar dispuesto a decir: «Señor quiero lo que tú quieres. No sé lo que sea, no conozco tu voluntad ahora, pero quiero lo que quieras.»

Lo que estamos diciéndole a Dios es: quiero saber que es mejor para mi vida, quiero ser sabio en esta decisión, necesito tu ayuda, estoy dispuesto a escucharte y si voy por mal rumbo, muéstramelo. Señor, no me dejes cometer un error en este asunto.

Lo que estamos haciendo es pidiéndole a quien conoce todo acerca de nosotros, Él sabe que es lo mejor, lo que funcionará, lo que nos hará feliz y sabe también lo que nos hará desdichados.

Podemos confiar en que nos guiará si perseveramos en mantener una posición neutral en este asunto.

3. Ejercitar paciencia.

En ocasiones pasará tiempo antes de que recibamos la respuesta a nuestras oraciones. Nos promete que, si pedimos y buscamos, recibiremos lo que es mejor para nuestra vida. Pero no nos dice que lo recibiremos de manera inmediata (Mt 7.7).

Lo que pasa es que Dios a veces se toma su tiempo, porque está preparándonos, está transformándonos para que podamos recibir lo que es mejor, debemos tener paciencia

Paciencia es estar dispuesto dispuestos a esperar en Dios.

Y ESPERAR EN DIOS significa vivir en una confiada expectativa de las acciones de Dios a favor nuestro. Es evitar adelantarnos al Señor, al tratar de resolver nuestros problemas solos.

Salmo 46.10: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios”.

Salmo 27.14: “Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová”.

Las pausas de Dios son muy importante.

4. Estar alerta a la presión.

La presión que recibimos al tomar decisiones proviene de dos lugares.

  • La presión externa. Puede que amigos y familiares nos ofrezcan sus consejos, o nos presionen para tomar decisiones apresuradas antes de escuchar la voz de Dios. Ellos no conocen la voluntad del Señor para nuestras vidas y sus consejos pueden estar basados en el deseo que tienen de agradarnos o hacernos felices. Es por eso que debemos ser cautelosos al escuchar los consejos de otros y esperar en el tiempo y en la guía de nuestro Padre celestial.
  • La presión interna. En ocasiones nos presionamos a nosotros mismos para tomar decisiones sin el consentimiento de Dios, pues sentimos temor de perder de alguna manera, o porque no queremos seguir la dirección que nos ha dado.

Proverbios 3: 5-6 » Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.

Mantente firme, no desmayes, sé valiente y espera en Dios. No se quede callaDo, declárele en voz alta a Dios: «Señor quiero hacer tu voluntad.»

5. Perseverar en la oración.

1 Tesalonicenses 5.17 «Orad sin cesar”.

Aunque no veamos señal alguna de su respuesta, no podemos rendirnos. Debemos seguir orando, no paremos. Mientras esperamos, el Señor nos enseña a confiar en sus promesas. Lo que Él esta haciendo es quitando de nuestra vida las dudas, los temores y las ansiedades, hasta que logremos confiar y descansar en Él.

6. Descansar en las promesas de Dios.

La Biblia es el recurso más valioso que poseemos para tomar decisiones, pues nos revela la mente de Dios.

Si deseamos conocer lo que piensa acerca de cualquier aspecto de nuestra vida, solo tenemos que leer su Palabra.

La Biblia filtra nuestra mente cuando no esta bien, filtra nuestros deseos, nuestros pensamientos, filtra lo que el mundo piensa y no Dios. Hasta el punto en que por medio de sus promesas, edificada y fortalece nuestra fe,

7. Esperar la paz de Dios.

Colosenses 3.15 «Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos

La palabra griega que se usa para paz significa “unir”. Cuando vivimos de acuerdo a la voluntad de Dios, estamos unidos con Él. Es decir, que la paz de Dios gobierna nuestras vidas en cuanto a esa decisión.

Cuando tengo su paz, se que tengo la respuesta. Esa es la Gracia de Dios, la Gracia de seguridad absoluta.

OREMOS: Gracias Padre mío, por tu amor hacia nosotros. Te pido que perdones mis pecados, me arrepiento y me aparto. Reconozco que tu Sangre en el calvario pagó toda mi deuda. Además dijiste en tu Palabra: Venid a mí, todos los que están trabajados y cargados y yo os haré descansar. Y ahora creo que Jesucristo murió para salvarme de la condenación eterna. Y que me ayudará a tomar las decisiones más sabias. En el nombre de Jesús. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor Charle Stanley por sus enseñanzas.

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La Obediencia a Dios

Cuando tomamos decisiones desicivas y seguras, lo esencial es buscar la dirección de Dios, y preguntarnos, si al tomar esa decisión, es eso un acto de obediencia a Dios?.

Porque si tomamos decisiones obedeciendo a Dios, nos evitaremos muchas penas, muchas cargas, mucha verguenza y muchas pérdidas en muchos aspectos.

Lo que pasa es que sino somos obedientes de a Dios, lo demás no funcionará.

Entonces, en donde comenzamos para ser obedientes:

Filipenses 2:8-11 " y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. 

Jesús es nuestro ejemplo. En su humanidad, Él aprendió el impacto de la obediencia total al Padre en la cruz. Se hizo obediente al Padre, aun en el momento mas dificil de su vida, pero no desistió, se sometió completamente a la voluntad de Dios, hasta la muerte, con el propósito de que fuesemos perdonados y darnos la vida eterna. Todo por amor a que nosotros no muramos eternamente.

De ahí podemos definir lo que significa OBEDIENCIA: ES HACER TODO LO QUE DIOS DIGA, CUANDO LO DIGA, COMO ÉL LO DIGA, POR LA RAZÓN QUE LO DIGA Y CON QUIEN LO DIGA.

Es decir, que se centra en Dios. Es una decisión que tomamos de obedecer a Dios en cualquier situación que estemos.

Tú sabes cual es el mayor enemigo de la obediencia?: la obediencia parcial. Ejemplo: Dios me dice de acuerdo a su Palabra que debemos darle el diezmo de lo que ganamos, pero si vengo y digo, por lo menos daré el 5%, usted podría decir, no es esto obediencia, pero la obediencia es hacer lo que Él diga, no es parcial.

Sí quiero lo mejor de Dios para mí, debo de ser obediente a Él, porque Él tiene el mejor plan para cada uno de nosotros y tiene la mejor respuesta para cada pregunta.

Dios tiene lo mejor de todo, si lo seguimos.

RAZONES POR LAS QUE LA GENTE NO OBEDECE A DIOS.

Quiza porque tenemos temor de perder algo. La verdad es que perderás aquello que debes perder en la vida. Y no perderás si andas en la voluntad de Dios.

COMO APRENDEMOS A OBEDECER A DIOS.

1. Debemos decidir confiar en Él.

Sino confía en Dios no lo obedecerá.  Una de las razones porque no confiamos es porque no creemos lo que Él dice.

Filipenses 4:19 " Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

Si Dios dice eso y hago algo deshonesto para obtener lo que quiero, o lo que deseo, lo que estoy diciendo es que no le creo a Dios, de que Él va a suplir todo lo que necesitemos.

2. Debemos estar dispuestos a esperar en Dios en oración.

Muchas veces Dios nos dirá en oración que hagamos algo, pero algunas veces, no especifica cuando lo debemos hacer. Pero Él lo va indicar ya que nos ama tanto y nos conoce perfectamente y sabe cuando estamos listos para lo que buscamos.

El tiempo correcto de Dios es importante y si soy obediente, debo estar dispuesto a esperar, aunque no entienda porque esperar, aunque no sepa lo que Él está haciendo o aunque piense que he esperado suficiente..

Claro que para esperar, a veces, necesitamos tener paciencia y fé.

3. Debemos aprender a meditar en su Palabra cada día.

No vivirá en obediencia con la BIblia cerrada.

La Biblia contiene todo para que Dios nos guie.

Josue 1:7-8 " Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

No es leerla una vez a la semana. Y segundo, crees que este pasaje es verdad?. Dios dice que te bendeciré en todo lo que hagas. Pero debes estar en la Palabra, porque Él nos la ha dado para guiarnos y darnos dirección.

4. Debemos estar dispuestos a caminar aunque la senda sea incierta.

Hebreos 11: 8 " Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.​"

Tu no puedes preveer, ni prevenir lo que Dios hará en tu vida, hasta que le obedezcas. Sí Dios te dice que dés un pasito, dalo. Lo único que tienes que hacer es obedecer lo que Dios te diga que hagas hoy. Porque Él vé todo lo que viene a tu vida.

5.  Debemos estar dispuestos a experimentar conflicto.

Si quieres obedecer y agradar a Dios, tendrás conflicto con tu familia, con tus hijos, con tu esposa o con tu esposo.

Conflicto aun en la manera de razonar. Cuando Dios le dijo a Noé que construyera el arca, era absurdo y ridículo, nada de eso encajaba en la razón humana. Pero al obedecer,  él, su familia, y los animales, fueron los únicos que se salvaron del diluvio.

6. Debemos estar dispuestos a dejar las consecuencias en las manos de Dios.

Cada vez que obedecemos a Dios, creceremos. Asimismo, cada vez que obedecemos y lo vemos actuar en nuestra vida creceremos.

Obedezca a Dios, y lo veremos actuar. Porque si le vemos actuar, lo veremos hacer su voluntad en nuestras vidas de un modo que nos sorprenderá.

7. Debemos estar dispuestos a aceptar la disciplina divina en respuesta a nuestra desobediencia.

A nadie le gusta la disciplina de Dios, porque la disciplina es un acto de amor hacia nosotros. Dios no puede ser burlado. Esa es una manera de Dios para no dejarnos ir por mal rumbo.

Pero si contiuamos rebelandonos contra Él, continuará la disciplina, porque esa es la protección de parte de Dios para nuestro bien.

Hay una solo vía, y es la Dios, porque Él puede manejar cualquier cosa. 

No ganará ese juego si vive a su manera. Lo más sabio que debes hacer es obedecer a Dios. Porque hoy es el dia de salvación o de volverte a los caminos de Dios. Porque sino lo haces, debes preguntarte cuales son las consecuencias. La verdad que no querrás escucharlas.

OREMOS:

"Padre celestial, vengo delante de presencia a pedirte perdón por haber seguido el camino que a ti no te agrada. Te pido perdón por mis pecados, me arrepiento de haber sido desobediente. Me aparto de todo lo que a ti no te agrada, me vuelvo a ti, pero dame la fortaleza para no caer en tentación. Abre mis ojos espirituales, mi entendimiento, revélate en tu Palabra y dame la fuerza para meditar en tu Palabra cada dīa, y obedecer a todo lo que me digas. Gracias por tu bondad y misericoria. Todo te lo pido en el nombre de Jesús, Amén."

FUENTE: Gracias Pastor Charles Stanley por sus enseñanzas.

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