Categoría: Oración

VENCIENDO AL MUNDO

Permítame le cuento una historia a manera de introducción:

Durante sus vacaciones en la costa, una familia presenció una gran tempestad. Las olas subían a enormes alturas mientras que los vientos fuertes sacudían violentamente las embarcaciones que estaban amarradas al muelle.

Un niño, que miraba desde la ventana, se fijó en que sólo la boya flotaba serenamente en aquel turbulento mar y se mantenía en su lugar a pesar de los vientos fuertes.

El niño comentó con los demás que la boya era la única cosa que había allí afuera que parecía no tener miedo, porque aunque se hundía de vez en cuando, siempre volvía a subir sin daño y en el mismo lugar.

Entonces el papá les explicó que la boya se mantenía firme a pesar del viento fuerte porque estaba amarrada a un ancla en el fondo del mar, y agregó que también así es nuestra vida.

Cuando nuestra fe está anclada en Cristo podemos enfrentarnos sin temor y con calma a cualquier viento contrario en la vida. No existe bendición como la de una perfecta confianza en el Señor.

Todos los días nos enfrentamos a desafíos terribles, y creo que en este tiempo tan extraño e impensable, esos desafíos se han acentuado.

En medio de esta situación… hay esperanza, porque podemos seguir la vida “Venciendo al mundo” Somos vencedores en la fe del Hijo de Dios.

Leamos la Palabra de Dios:

  1. Juan 5:1-5 1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.
  2. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.
  3. Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.
  4. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
  5. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

Una verdad enorme es esta, la fe en Cristo nos da propósito y nos hace vivir plenamente. De todos los conocimientos, el más importante es conocer a Dios. Vamos a meditar en este pasaje, pero nos enfocaremos especialmente en los versículos 4-5

  1. LOS QUE HAN NACIDO DE NUEVO VENCEN AL MUNDO. Vs.4a Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo;
  • Es un vencedor siempre. Ya vencimos por los méritos de Cristo, por ello debemos vernos a nosotros mismos como vencedores, no como derrotados:

1 Corintios 4:7-9 dice: 7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, 8 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; 9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;

  • Dios nos ha capacitado para vencer. (La Palabra de Dios, los dones del Espíritu Santo)
  • Debemos ejercitarnos en vencer. (Determinación, perseverancia y constancia).

2. NUESTRA FE EN CRISTO, ES NUESTRA VICTORIA. Vs. 4b …y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. La fe en Jesús, el Hijo de Dios, nos cubre, nos capacita, nos levanta y nos sostiene para contemplar la victoria.

  • La persona de Cristo es lo más importante. No es una fe cualquiera, ni una fe impersonal, es una fe directamente en una persona, la persona más importante del cosmos: ¡Cristo mismo!
  • Creer y aferrarse a esa fe. (Esta fe es suficiente para cruzar cada día y sus desafíos)
  • Esta guerra está ganada, nosotros debemos ganar las batallas. (Ya ganó Cristo, pero él nos manda, a ser más que vencedores y asumir ese rol, a diario. ¿Cómo? Disciplinas espirituales: orar, leer la Biblia, compartir)

3. VENCER AL MUNDO ES COSA DE TODOS LOS DÍAS. Vs. 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Si nota algunas palabras claves: ¿Quién es el que VENCE? VENCE, en presente. No dice venció, ni vencerá, dice vence… porque es una situación diaria. Siempre le comparto a un buen amigo que está luchando con su vida: hermano, es un día a la vez.

  • Vencemos porque DEBEMOS hacerlo. No tenemos opción. Si hemos nacido de Dios, nuestra naturaleza ahora, es ser vencedores, y DEBEMOS hacerlo. DIARIAMENTE.
  • Vencemos porque CREEMOS en Jesús. Como nuestra fe está puesta en Jesús, DEBEMOS vencer, como producto de CREER en Jesús. Vencemos porque CREEMOS en Cristo.
  • Vencemos porque el mundo está VENCIDO. Juan 16:33 dice: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.Jesús no miente.Jesús ya lo hizoSimplemente viva en esa verdad.

Esto suena muy bien, pero ¿Cómo lo logro? Comience a dar pequeños pasos de fe:

  • Lea su Biblia TODOS los días,
  • Ore a Dios, por unos minutos SIEMPRE;
  • comparta sus logros y desafíos con un amigo, un hermano en la fe que sea maduro y le anime.

No luche solo, no sufra en silencio. Usted y yo podemos ¡VIVIR VENCIENDO AL MUNDO SIEMPRE! Solamente por la gracia de Dios. Ánimos, la guerra ya está ganada, pero prepárese para la batalla de cada día, en el nombre de Jesús. Dios le bendiga.

FUENTE Gracias Pastor DORIAN BANEGAS por sus enseñanzas

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RETOMANDO LA ORACIÓN

Probablemente no has tenido respuesta tus oraciones o has decaído en tu nivel de oración, y es por eso que hemos querido compartir este tema de Retomando la Oración, sobretodo en este tiempo por el cual estamos pasando.Pero vamos a basarnos en la Palabra de Dios.

1 TESALONICENSES 5:16-18 » Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.»

Esta Palabra nos indica que la oración es un movimiento porque es algo continuo y sigue adelante. Es de un nivel de oración a otro nivel de oración. Y a lo largo de la Biblia, Dios nos dice reiteradamente que debemos orar sin cesar.

QUE SIGNIFICA ORAR SIN CESAR?

Significa que no solo debemos orar cuando necesito algo de Dios, porque la oración tiene un ritmo, y por eso se llama movimiento de oración. Y es por esto que Tesalonicenses nos dice : regocijémonos siempre, oremos sin cesar y que demos gracias a Dios en todo porque esa es la voluntad de Dios.

PORQUE DEBEMOS REGOCIJARNOS?

Lo que el Apostol Pablo quería decir es que no importa por lo que estemos pasando, debemos regocijarnos, porque Dios conecta la oración con el gozo. Por eso Dios nos dice: gócense. Es decir, esta debe ser nuestra actitud. Tienes dinero en el banco regocíjate; tienes el banco vacío, regocíjate; y si el diablo esta atacando tu salud, di: gracias Dios, porque mi salud viene pronto.

PORQUE DEBEMOS DE ORAR SIEMPRE?

  1. Porque la oración tiene un ritmo. Y ahí Dios esta diciendo que la oración es un movimiento.
  2. La oración es un estilo de vida. Aunque suena como algo simple, pero no les es porque cuando lo practicas cada día, eso se convierte en una cultura o en un estilo de vida. Lo que pasa es que nosotros vivimos en una generación que lo quiere todo rápido, un a gratificación instantánea y no quieren orar. Pero tiene que haber un espíritu de orar siempre, porque la oración es un movimiento de oración, un estilo de vida.
  3. Porque el quiere que su presencia sea normal en tu vida. Esto quiere decir que la oración te da acceso a la presencia de Dios y es que Dios quiere que vivas en su presencia. Por lo tanto, tiempo de oración es igul a su presencia.
  4. Porque Él quiere que desarrollemos un ritmo de oración. Jesús les refirió a sus discípulos una parábola de orar siempre y no desmayar. Y nos lo dice a nosotros también, porque cuando oramos continuamente, se desarrolla un ritmo, que provoca un impulso y ese es un momentum que trae un rompimiento un tu vida. Caso contrario, si paras de orar nunca veremos un rompimiento, porque eso es lo que quiere el diablo, que paremos de orar. Por eso es que debe haber una consistencia, porque la consistencia nos lleva a un impulso y ese impulso a un rompimiento.
  5. Porque el que ora constantemente no le falta la fe. Ya que mientras más oras, es más fácil creer. Y si logras mantener ese ritmo, tus oraciones se van acumulando en el mundo del espíritu. Claro que si no has recibido respuestas a tus oraciones es porque hay oposición y porque hay oposición debes seguir empujando orando sin parar hasta obtener la victoria.

Hechos 12:5,7 «Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él…Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.

Aquí Pedro tuvo oposición del gobierno, sin embargo, la Iglesia hacía oración sin cesar. Y cuando lo hizo, las cadenas cayeron y salió libre. Por lo tanto, tu oración debe ser tan fuerte que cuando oras, empujas y sigues empujando hasta que las cadenas se rompen y caen. Esto es lo que Dios quiere de su Iglesia, que nuestras oraciones rompan cadenas.

CUAL ES ELPROPÓSITO DE LA ORACIÓN?

Definitivamente es para tener una relación personal con Dios. Y para desarrollar esa relación debemos orar por lo menos 1 hora al día, porque la oración cambia las cosas y te eleva por encima y mas allá de nuestras realidades.

Te eleva por encima del problema, por encima del dolor, por encima de o que estas pasando y vamos a ver las circunstancias desde la perspectiva de Dios. Por lo tanto, la oración es el lugar donde nos empoderamos, es el lugar de la revelación, es el lugar donde conoces a Dios, el lugar de la fe y donde crees.

Asi que, si tenemos una oración continua, vamos a tener victorias continuas y vamos a lograr un rompimiento para que Dios cambie el corazón de nuestros hijos, el corazón de nuestros conyujes, pero debemos seguir empujando, empujar y seguir empujando en oración, porque en los tiempos que vivimos tenemos que orar constantemente.

COMO TENER UN MOVIMIENTO DE ORACIÓN?

No será con el primer impulso, pueda que sea en la segunda o en la tercera vez, pero hay que seguir orando. Pueda que haya oraciones sin contestar por años, pero no tienes que parar tu ritmo, sigue orando y no desmayes, sigue creyendo y sigue hacia adelante porque veremos un rompimiento así que no tes por vencido y rogocíjate.

Recuerda que los muros de Jericó no cayeron a la primera vez, ni a la segunda, ni a la tercera vez, sino hasta la séptima vez.

Si te quitaron el contrato, sigue tocando la puerto; si te negaron el empleo, sigue tocando la puerta; si el médico te dice que estas enfermo, sigue orando; si los miembros de tu familia siguen empeorando, sigue empujando, en la mañana, en la tarde, en la noche, hasta que provoques un rompimiento.

PORQUE ES QUE JESÚS QUIERE CONTESTARTE LA ORACIÓN?

Te lo voy a explicar basado en la Palabra de Dios:

SAN JUAN 16:24 » Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Si has leído esa Palabra habrás descubierto que la razón por la cual Dios quiere contestar nuestras oraciones es para que nos gocemos, que estemos contentos cuando nuestra familia haya venido a los pies de DIos, que estemos gozosos cuando nos sane, cuando nos supla todas nuestras necesidades. Es que es sabroso y se siente bien cuando recibimos respuesta a nuestras oraciones. Pero no debes desmaya, sigue orando, sigue empujando.

FUENTE: Gracias Pastor GUILLERMO MALDONADO por sus enseñanzas.

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VENCIENDO LAS TENTACIONES

En algún momento de nuestras vidas nos vemos enfrentados con las tentaciones. La pregunta aquí es: cuándo fue la última vez que enfrento algo así, en la que tuvo que luchar para alejarse de eso y huir?, sabía que no era lo debido, pero debatió si lo haría o no, quizás por fin se alejo, o talvez terminó pensando, «Dios entiende» y nos entregamos a la tentación que sea.

La verdad es esta, mientras vivamos, nosotros seremos tentados. En la actualidad, somos tentados por todos lados, ya sea por lo que escuchamos en la radio, lo que vemos en la televisión, en los anuncios, por el internet y más. Como sea, vivimos en una era sensual y hay tentaciones por doquier y la gente reacciona de diferentes maneras, unos se rinden y otros pelean y sobreviven.

Así fue el comienzo del pecado en el mundo, la tentación de Adan y Eva, y no ha cambiado, al decirle satanás a Eva lo fabuloso que sería morder esa fruta. Es el mismo cuento pero con diferentes elementos.

Entonces al verse en esa posición que piensa usted?, se detiene a pensar: de dónde viene esto? , de mi corazón?. NO SEÑORES!, les aseguro que es un ataque satánico, porque el diablo sabe cuándo somos más débiles, sabe en que momento captar nuestra atención.

Y nos presenta una serie de excusas para persuadirnos: «es lo que nos merecemos», «nadie es perfecto», «Dios nos ama y nos perdonará» y por allí sigue para atraparnos y que perdamos las mejores bendiciones de Dios para nuestras vidas.

QUE OCURRE AL ENFRENTAR UN ATAQUE SATÁNICO ?

Primero veamos a la luz de la Palabra de Dios, lo que nos dice:

EFESIOS 6:10-13 » 10Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.»

La Palabra es clara, nuestra lucha es contra principados, potestades, gobernadores de la tinieblas de este siglo y contra huestes espirituales de maldad. Satanás es nuestro enemigo Y el Apostol Pablo nos dice que debemos mantenernos firmes contra las acechanzas del diablo.

Definamos que es un ataque satánico: es un asedio y un asalto deliberado de satanás contra nosotros con el propósito de hacernos daño, ya sea en nuestro espíritu, alma o cuerpo, o en los tres juntos, y puede suceder en cualquier momento y en cualquier lugar.

Satanás sabe cuándo somos más débiles y sabe justo lo que hace falta y que usar para hacernos caer o que nos atrae. Por lo tanto, veamos los objetivos de ese ataque:

  1. Alejarnos de Dios hacia él. Sabe exactamente cómo desviar nuestra mente de Dios, de lo espiritual a las cosas materiales, a lo sensual y a lo que hace falta.
  2. Desviarnos del propósito de Dios en nuestras vidas. Sí eso sucede, nos tiene donde él quiere, porque recuerde, Dios tiene un plan y tiene lo mejor para nosotros.
  3. Quiere quitarle a Dios la adoración, la exaltación y la gloria que se merece. O sea, él no quiere que adoremos a Dios y por eso nos da un plato de cosas para que quitemos nuestra atención de Dios.
  4. Quiere destruirnos. La meta principal de satanás con la tentación es la destrucción. Destruir nuestra relación con Dios, destruir nuestro interés y nuestra fe en Él, destruir nuestro deseo de orar y nuestro sentido de seguridad eterna. Y se aparece para distraernos de escuchar la verdad de Dios para que siga moviéndose en una dirección contraria a lo que Dios dice.
  5. Quiere dividir nuestras relaciones. Lo que sea para dividir las familias, lo que sea para causar divorcio, traer toda clase de pecados sexuales y lo que sea que nos quite de la mente a Dios

ESTRATEGIAS DE SATANÀS

  1. Primer paso: engañarnos. O sea mentirnos. Y si creemos esa mentira, hemos dado el primer paso hacia la derrota absoluta.
  2. Presentarnos excusas: Puedo escuchar muchas veces decir: «pero no sabe cuál es mi situación», pues Dios conoce su situación; «Bueno, no sabe por cuánto tiempo he sufrido». pues Dios sabe cuánto. Podemos idear toda clase de excusas, pero recuerde esto, Dios las ha oido todas. Y no vienen de Dios, sino del diablo.

Por lo tanto, satanás es un divisor, un engañador y un destructor. Su propósito es destruir nuestro testimonio, nuestra vida física, nuestro manejo del dinero, nuestro matrimonio, nuestras familias, y más para que quitemos nuestra atención de Dios.

Así que tenemos que estar alertas y atentos y no jactarnos de ser tan fuertes que nunca seremos tentados, porque entonces satanás pone una marca en esa declaración.

COMO CREYENTES Y SEGUIDORES DE CRISTO QUE DEBEMOS HACER AL SENTIRNOS TENTADOS.

Antes que todo, mire lo que dice la Palabra de Dios:

1 CORINTIOS 10:13 » No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Tenemos esta promesa de Dios y no tengo que hacer eso.

  1. Decido rechazar esa tentación inmediatamente. Recuerde que cuando hemos aceptado a Jesús como nuestro Señor y Salvador, nos convertimos en hijos e hijas de Dios, tenemos una plataforma de fortaleza, que es el Espíritu Santo morando en nosotros,.
  2. Vamos al Espíritu Santo quien esta con nosotros todos los días de nuestras vidas. Nos ayuda a identificar que lo que estamos enfrentando es un pecado y que no encaja en nuestras vidas, que no es de Dios y que es destructivo.
  3. Vamos a la Palabra de Dios. Porque la Palabra es viva y eficaz y más cortante que una espada de dos filos. Es nuestra espada espiritual. Es nuestra mayor defensa contra el diablo.

LUCAS 10:19 » He aquí, os doy potestad de hoyar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañara».

En otras palabras, Dios nos da la autoridad de reprender a satanás, de reprender al enemigo, de reprender esa tentación. Por lo tanto, cuando una tentación se presente podemos decirle: «satanás, te reprendo en el nombre de Jesús y te vas de mi vida ahora mismo, en el nombre de Jesús.»

Recuerde que solo leer la Palabra de Dios una vez el Domingo, no lo protegera del pecado. Necesita meditar en ella todos los días.

La vida cristiana no significa que nunca pecaremos contra Diosy si somos tentados nos volvemos a Dios y le decimos:

» Señor, estoy enfrentando esto y no lo quiero en mi vida, ayúdame Señor, te lo pido en el nombre de Jesús.»

Supongamos que esta en pecado y ha cedido a la tentación. Mire lo que dice la Palabra de Dios:

1 JUAN 1:9 » Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.»

Entonces, venimos delante de Dios y le decimos: «Te pido Señor que perdones mi pecado, no basándome en que lo merezca, sino por la Sangre que derramo Cristo en la cruz del calvario, perdona Señor todo pecado de mi vida y límpiame de toda culpa. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.»

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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EL CUARTO DE ORACIÓN

QUE DEBEMOS HACER CON LAS CARGAS, PRUEBAS Y DIFICULTADES?

Aunque muchos tratan de llevarlas sobre sí, Cristo nos muestra lo que debemos hacer en uno de los pasajes del Sermón del Monte. Nos dice que debemos ir a nuestro aposento, cerrar la puerta y orar a nuestro Padre celestial. Todos debemos aprender a compartir con el Señor aquello que nos preocupa. Y en ocasiones, ese aposento viene a ser nuestro cuarto de guerra mientras batallamos con el pecado, los conflictos, las decisiones y las dificultades, hasta que nos rendimos en obediencia a nuestro Dios.

LA ARMADURA DE DIOS

EFESIOS 10-18 «Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. 14Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, 15y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. 16Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. 17Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; 18orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos;»

Los creyentes enfrentan una batalla, no contra otras personas, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas y contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Se nos dice que debemos ponernos la armadura de Dios, pues las batallas espirituales demandan su protección:

  • El yelmo de la salvación protege nuestros pensamientos.
  • La coraza de justicia guarda nuestras emociones.
  • El cinturón de la verdad nos permite andar en la luz.
  • Nuestros pies deben estar calzados con el apresto del evangelio de la paz.
  • Debemos llevar con nosotros la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.
  • Necesitamos del escudo de la fe para cubrirnos de los ataques del maligno.
  • Finalmente, debemos orar en todo momento.

Satanás es nuestro enemigo. Sabemos que es un asesino, un mentiroso, un engañador y un destructor. Pero como creyentes en Cristo, no tenemos que convertirnos en sus víctimas. Dios nos ha dado la clave para vivir en obediencia y honrarlo. Y la oración es esa clave. Mientras estamos en el cuarto de guerra de oración, libraremos nuestras batallas de rodillas. Podemos venir ante su presencia confiados y seguros de que nuestro Padre celestial conoce nuestras necesidades y escucha cada una de nuestras peticiones.

JESUCRISTO NOS HABLÓ DE UN LUGAR DE ORACIÓN.

El lugar que Jesús usaba para orar no era siempre el mismo, pues viajaba mucho. Pero sabemos que la oración siempre tuvo prioridad en su vida, y también debe tenerla en la nuestra.

  • Es un lugar privado. Cristo dice que debemos entrar en nuestro aposento y cerrar la puerta (Mt 6.6). Si en verdad deseamos encontrar un lugar apropiado para hablar a solas con Dios, Él nos lo dará. Puede que esto requiera algunos ajustes en nuestra vida, pero podemos estar convencidos de que el Señor desea que pasemos tiempo a solas para que podamos desarrollar una comunión íntima con Él.
  • Es un lugar santo. Si solemos tener un encuentro con Dios cada día en el mismo lugar, podemos decir que ese lugar es santo, pues ha sido apartado para adorar al Señor y poner ante su presencia nuestras preocupaciones. Será fácil tener comunión con Él, pues eso es lo que estaremos acostumbrados a hacer en ese lugar. Todo lo que alcancemos en nuestra vida, vendrá como resultado de la relación personal que tengamos con Dios y del tiempo que pasemos con Él en oración. Al confiar en el Señor, podemos ver la manera en la que obra en la vida de sus hijos.
  • Es donde libramos nuestras batallas. Cada vez que enfrentemos situaciones difíciles o conflictos con otras personas, debemos traerlos ante la presencia de nuestro Padre celestial y permitir que sea Él quien libre nuestras batallas. Necesitamos su guía, ayuda y sabiduría para responder adecuadamente en todo momento. Habrá ocasiones en las que nadie más podrá ayudarnos, pero el Señor siempre estará a nuestro lado para consolarnos, fortalecernos y exhortarnos. Al humillarnos ante su presencia y al clamar por su ayuda, nos sostiene en medio de las tentaciones y las pruebas de la vida.
  • Es donde recibimos instrucciones para cada día. No sabemos lo que sucederá cada día, pero Dios sí lo sabe. Si comenzamos cada día en nuestro cuarto de guerra, nos rendimos a su voluntad y le pedimos que guíe nuestros pasos, el Señor avanzará con nosotros para acompañarnos, guiarnos y protegernos. Nuestro Padre celestial promete dirigir nuestros pasos si confiamos en Él con todo nuestro corazón y si le reconocemos en cada uno de nuestros caminos, en vez de depender de nuestro propio entendimiento (Pr 3.5, 6). La Biblia nos instruye para cada situación que enfrentaremos en la vida. Pero si optamos por no escuchar al Señor, no podremos conocer su plan y perderemos la batalla. No podremos vivir en obediencia si mantenemos nuestra Biblia cerrada.
  • Es donde recibimos instrucciones para cada día. No sabemos lo que sucederá cada día, pero Dios sí lo sabe. Si comenzamos cada día en nuestro cuarto de guerra, nos rendimos a su voluntad y le pedimos que guíe nuestros pasos, el Señor avanzará con nosotros para acompañarnos, guiarnos y protegernos. Nuestro Padre celestial promete dirigir nuestros pasos si confiamos en Él con todo nuestro corazón y si le reconocemos en cada uno de nuestros caminos, en vez de depender de nuestro propio entendimiento (Pr 3.5, 6). La Biblia nos instruye para cada situación que enfrentaremos en la vida. Pero si optamos por no escuchar al Señor, no podremos conocer su plan y perderemos la batalla. No podremos vivir en obediencia si mantenemos nuestra Biblia cerrada.
  • Es donde confesamos nuestros pecados. Cuando abrimos su Palabra con un corazón sincero ante su presencia, tenemos la oportunidad de confesar nuestros pecados y de pedirle que nos muestre aquello que hemos hecho fuera de su voluntad. Mientras oramos, debemos darle tiempo a Dios para que hable a nuestro corazón. En ocasiones usa pasajes de la Biblia para exhortarnos, dirigirnos y mostrarnos lo que hemos hecho mal. También nos habla por medio de su Espíritu Santo. Y hasta puede llegar a usar las pruebas y las dificultades para captar nuestra atención.
  • Es donde desarrollamos una relación cercana con Dios. Si estamos demasiados ocupados para pasar tiempo a solas con el Señor, no podremos crecer en la comunión que nos ha permitido tener con Él. Dios nos ama y desea que dediquemos tiempo para conocerlo. Hay momentos en los que oramos junto a otras personas, pero es cuando estamos a solas que crecemos más en sus caminos y abrimos nuestro corazón ante su presencia. Esta es la actividad más importante en la vida del cristiano, pues nos permite tener comunión con nuestro Salvador.
  • Es donde dejamos nuestras cargas. Dios se encarga de llevar nuestras cargas y preocupaciones, y perdona nuestros pecados si se los confesamos.
  • Es donde lloramos nuestras pruebas y pesares. Cuando vamos a nuestro cuarto de oración y clamamos al Señor, Él nos escucha, comprende y sana nuestro roto corazón.
  • Es donde perdonamos a otros. El Señor no solo perdona nuestros pecados, sino que también nos ayuda a perdonar a los que nos han herido.
  • Es donde somos fortalecidos. Es en ese lugar santo que tenemos la oportunidad de expresar todo lo relacionado con nuestra vida; y al derramar nuestro corazón en oración, somos fortalecidos por el Señor.

OREMOS: Gracias Señor porque nos haces estar consientes de tu presencia y que nos has dado las armaduras espirituales para cuando pasamos por situaciones difíciles. Bendecimos tu nombre y te agradecemos porque cada vez que accesamos a tu presencia en oración podemos encontrar consuelo, provisión, fortaleza, ayuda y liberación. En el nombre de Jesús.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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