Categoría: Promesas

NUESTRO DIOS ES DEFINITIVAMENTE FIEL

¿Qué tanto conoce a Dios?

¿Es alguien a quien solo busca cuando necesita ayuda?. La verdad es que la mayoría de las personas no lo conocen muy bien. Incluso quienes aseguran haber depositado en Cristo su fe para vida eterna pueden no tener un conocimiento fiable, si sus creencias no coinciden con lo que enseña la Biblia. Además, lo que algunas personas afirman creer acerca de Dios es contradicho por el estilo de vida que practica.

Hay muchos atributos de Dios descritos en las Sagradas Escrituras y uno de ellos es su fidelidad. Antes de guiar al pueblo de Israel hacia la tierra prometida, les dijo:

DEUTERONOMIOS 7:7,9-10 “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones; y que da el pago en persona al que le aborrece, destruyéndolo; y no se demora con el que le odia, en persona le dará el pago”.

Ser fiel significa ser confiable.

Podemos estar seguros de que el Señor hará lo que ha prometido en su tiempo y según su voluntad. Sus promesas son dignas de nuestra confianza, aunque no siempre son positivas. Su fidelidad se aplica no solo al compromiso que tiene de mostrar misericordia a los que obedecen a Cristo, sino que también incluye una promesa de juicio y castigo para los que lo odian.

La fidelidad de Dios está cimentada en su naturaleza inmutable.

El Dios de Génesis 1.1 es el mismo que encontramos en los 66 libros de la Biblia. El Señor es el Juez justo y maravilloso de toda la humanidad y todos tendremos que rendirle cuentas algún día.

Pero muchos tienen un concepto inferior de Dios.

  • Piensan que pueden vivir como quieran, pero cuando lleguen los problemas, Dios los librará.
  • Creen que Dios solo considera pecado aquello que es realmente malo como, por ejemplo, el asesinato.
  • Confían en que el Señor comprende sus debilidades y fracasos y que pasará por alto sus pecados.

Todas esas ideas contradicen lo que enseña la Biblia. Nuestro Padre celestial ve todos nuestros pecados y los toma muy en serio. No existe tal cosa como un pecado oculto para el Señor. Él nos advierte: “y sabed que vuestro pecado os alcanzará” (Nm 32.23). Puesto que Él es justo y santo hay una condena para el pecado. Dios, en su fidelidad, no solo nos bendice con su bondad, también nos confronta con nuestra maldad.

Aquellos que no conocen al Señor quizás lo vean como una deidad distante, al cual pueden acudir cuando lo necesiten. Si se les pide que describan a Dios, rápidamente afirman que no pueden describirle con palabras. Sin embargo, lo que realmente sucede, es que no pueden hablar de Él, pues no lo conocen. Tienen una perspectiva de Dios que no está basada en la Biblia. Es por eso que no confían en la fidelidad del Señor, solo esperan que responda sus oraciones.

Como seres humanos, tendemos a crear nuestra propia versión de Dios, pero si no coincide con lo que describe la Biblia, entonces no estamos hablando del único Dios verdadero, ya que todos los demás son falsos. Sin la Biblia tendríamos la excusa perfecta para nuestras ideas tergiversadas, pero el Señor nos ha dado su Palabra para que lo conozcamos y podamos relacionarnos con Él.

¿De qué manera Dios expresa su fidelidad?

  • Siempre hace lo que ha dicho que hará y cumple cada una de sus promesas.
  • Nunca olvida, flaquea ni deja de cumplir su Palabra.
  • Es confiable, fidedigno, constante, inquebrantable, firme e incondicional.

Así es Dios en todo momento; en la luz y en las tinieblas; en los buenos tiempos y en los malos. Su naturaleza inmutable es el origen de su fidelidad y la razón de nuestra seguridad y confianza en Él.

Los atributos de Dios son el fundamento de su fidelidad.

  • Es omnisciente. El Señor conoce todo; el pasado, el presente y el futuro. Ningún evento lo sorprende, ni tampoco olvida aquello que ya sucedió. Sabe si vivimos en pecado o de acuerdo a su voluntad. Aunque tratemos de ignorarlo, nuestro Padre celestial sabe todo lo que sucede, y nada se le puede esconder.
  • Es omnipotente. Dios tiene el poder necesario para hacer lo que desea. No debemos temer, pues tiene el poder para contestar nuestras oraciones, proveer para nuestras necesidades y cumplir sus promesas. Si no interviene en nuestra vida de la manera que deseamos, no es porque no tiene el poder, sino porque obra para que se cumpla su voluntad y no la nuestra.
  • Es omnipresente. El Señor siempre está presente en todo lugar. Tanto los santos como los pecadores estamos ante su presencia en todo momento. Aunque hay ocasiones en las que desearíamos poder escondernos debido a nuestro pecado, no hay forma en que podamos escaparnos de su presencia. En realidad, estar sin el Señor no es lo que realmente deseamos. Cuando le pertenecemos, Él camina fielmente con nosotros a través de cada prueba, angustia y carga, dándonos su consuelo, guía y paz.
  • Es veraz. Nuestro Padre celestial nunca nos engañará ni nos mentirá. Él es la fuente de toda verdad y siempre dice lo que es verdadero en su Palabra. En las Sagradas Escrituras Dios nos da dirección para cada situación que podamos enfrentar. Si confiamos en Él y no en nuestro propio conocimiento, enderezará nuestras veredas y nos guiará por el camino correcto (Pr 3.5, 6). Su veracidad no solo confirma su maravilloso amor hacia nosotros, sino que también nos muestra nuestro pecado para que podamos regresar a sus caminos.
  • Es inmutable. El Señor siempre es el mismo: santo y perfecto. Su naturaleza y atributos nunca cambian. Su poder no disminuye; su conocimiento no puede menguar; sus propósitos se mantienen firmes y sus promesas nunca fallan. Sin embargo, nosotros cambiamos de parecer. A veces somos fieles y en otras ocasiones pecamos, pero nunca debemos creer que el Señor cambiará su manera de pensar y nos quitará su salvación. Cada vez que venimos a Cristo, Él nos da gracia, misericordia y sabiduría, y promete llevarnos con seguridad al cielo después de la muerte.

La Biblia enseña que Dios es fiel y digno de confianza..

Salmo 62.8 » Esperad en Él en todo tiempo, oh pueblos, derramad delante de Él vuestro corazón.»

Proverbios 3.5, 6 «Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia, reconócelo en todos tus caminos y Él enderezará vuestras veredas.»

Salmo 36.5 «Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.»

OREMOS: Gracias te damos porque tú eres fiel, Todopoderoso, que todo lo sabes, eres el Dios verdadero e inmutable, pero también amoroso y lo expresaste enviando a tu Hijo Jesucristo a morir por nosotros pecadores y que pudiéramos heredar la vida eterna. Hoy, me arrepiento, y te pido perdón por mis pecados y por cualquier ofensa que haya cometido contra tí, Ven a morar a mi corazón. Abre mis ojos espirituales para que pueda conocerte más atraves de tu Palabra y hacer las cosas conforme a tu voluntad. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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VENCIENDO LAS TENTACIONES

En algún momento de nuestras vidas nos vemos enfrentados con las tentaciones. La pregunta aquí es: cuándo fue la última vez que enfrento algo así, en la que tuvo que luchar para alejarse de eso y huir?, sabía que no era lo debido, pero debatió si lo haría o no, quizás por fin se alejo, o talvez terminó pensando, «Dios entiende» y nos entregamos a la tentación que sea.

La verdad es esta, mientras vivamos, nosotros seremos tentados. En la actualidad, somos tentados por todos lados, ya sea por lo que escuchamos en la radio, lo que vemos en la televisión, en los anuncios, por el internet y más. Como sea, vivimos en una era sensual y hay tentaciones por doquier y la gente reacciona de diferentes maneras, unos se rinden y otros pelean y sobreviven.

Así fue el comienzo del pecado en el mundo, la tentación de Adan y Eva, y no ha cambiado, al decirle satanás a Eva lo fabuloso que sería morder esa fruta. Es el mismo cuento pero con diferentes elementos.

Entonces al verse en esa posición que piensa usted?, se detiene a pensar: de dónde viene esto? , de mi corazón?. NO SEÑORES!, les aseguro que es un ataque satánico, porque el diablo sabe cuándo somos más débiles, sabe en que momento captar nuestra atención.

Y nos presenta una serie de excusas para persuadirnos: «es lo que nos merecemos», «nadie es perfecto», «Dios nos ama y nos perdonará» y por allí sigue para atraparnos y que perdamos las mejores bendiciones de Dios para nuestras vidas.

QUE OCURRE AL ENFRENTAR UN ATAQUE SATÁNICO ?

Primero veamos a la luz de la Palabra de Dios, lo que nos dice:

EFESIOS 6:10-13 » 10Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. 12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. 13Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.»

La Palabra es clara, nuestra lucha es contra principados, potestades, gobernadores de la tinieblas de este siglo y contra huestes espirituales de maldad. Satanás es nuestro enemigo Y el Apostol Pablo nos dice que debemos mantenernos firmes contra las acechanzas del diablo.

Definamos que es un ataque satánico: es un asedio y un asalto deliberado de satanás contra nosotros con el propósito de hacernos daño, ya sea en nuestro espíritu, alma o cuerpo, o en los tres juntos, y puede suceder en cualquier momento y en cualquier lugar.

Satanás sabe cuándo somos más débiles y sabe justo lo que hace falta y que usar para hacernos caer o que nos atrae. Por lo tanto, veamos los objetivos de ese ataque:

  1. Alejarnos de Dios hacia él. Sabe exactamente cómo desviar nuestra mente de Dios, de lo espiritual a las cosas materiales, a lo sensual y a lo que hace falta.
  2. Desviarnos del propósito de Dios en nuestras vidas. Sí eso sucede, nos tiene donde él quiere, porque recuerde, Dios tiene un plan y tiene lo mejor para nosotros.
  3. Quiere quitarle a Dios la adoración, la exaltación y la gloria que se merece. O sea, él no quiere que adoremos a Dios y por eso nos da un plato de cosas para que quitemos nuestra atención de Dios.
  4. Quiere destruirnos. La meta principal de satanás con la tentación es la destrucción. Destruir nuestra relación con Dios, destruir nuestro interés y nuestra fe en Él, destruir nuestro deseo de orar y nuestro sentido de seguridad eterna. Y se aparece para distraernos de escuchar la verdad de Dios para que siga moviéndose en una dirección contraria a lo que Dios dice.
  5. Quiere dividir nuestras relaciones. Lo que sea para dividir las familias, lo que sea para causar divorcio, traer toda clase de pecados sexuales y lo que sea que nos quite de la mente a Dios

ESTRATEGIAS DE SATANÀS

  1. Primer paso: engañarnos. O sea mentirnos. Y si creemos esa mentira, hemos dado el primer paso hacia la derrota absoluta.
  2. Presentarnos excusas: Puedo escuchar muchas veces decir: «pero no sabe cuál es mi situación», pues Dios conoce su situación; «Bueno, no sabe por cuánto tiempo he sufrido». pues Dios sabe cuánto. Podemos idear toda clase de excusas, pero recuerde esto, Dios las ha oido todas. Y no vienen de Dios, sino del diablo.

Por lo tanto, satanás es un divisor, un engañador y un destructor. Su propósito es destruir nuestro testimonio, nuestra vida física, nuestro manejo del dinero, nuestro matrimonio, nuestras familias, y más para que quitemos nuestra atención de Dios.

Así que tenemos que estar alertas y atentos y no jactarnos de ser tan fuertes que nunca seremos tentados, porque entonces satanás pone una marca en esa declaración.

COMO CREYENTES Y SEGUIDORES DE CRISTO QUE DEBEMOS HACER AL SENTIRNOS TENTADOS.

Antes que todo, mire lo que dice la Palabra de Dios:

1 CORINTIOS 10:13 » No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Tenemos esta promesa de Dios y no tengo que hacer eso.

  1. Decido rechazar esa tentación inmediatamente. Recuerde que cuando hemos aceptado a Jesús como nuestro Señor y Salvador, nos convertimos en hijos e hijas de Dios, tenemos una plataforma de fortaleza, que es el Espíritu Santo morando en nosotros,.
  2. Vamos al Espíritu Santo quien esta con nosotros todos los días de nuestras vidas. Nos ayuda a identificar que lo que estamos enfrentando es un pecado y que no encaja en nuestras vidas, que no es de Dios y que es destructivo.
  3. Vamos a la Palabra de Dios. Porque la Palabra es viva y eficaz y más cortante que una espada de dos filos. Es nuestra espada espiritual. Es nuestra mayor defensa contra el diablo.

LUCAS 10:19 » He aquí, os doy potestad de hoyar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañara».

En otras palabras, Dios nos da la autoridad de reprender a satanás, de reprender al enemigo, de reprender esa tentación. Por lo tanto, cuando una tentación se presente podemos decirle: «satanás, te reprendo en el nombre de Jesús y te vas de mi vida ahora mismo, en el nombre de Jesús.»

Recuerde que solo leer la Palabra de Dios una vez el Domingo, no lo protegera del pecado. Necesita meditar en ella todos los días.

La vida cristiana no significa que nunca pecaremos contra Diosy si somos tentados nos volvemos a Dios y le decimos:

» Señor, estoy enfrentando esto y no lo quiero en mi vida, ayúdame Señor, te lo pido en el nombre de Jesús.»

Supongamos que esta en pecado y ha cedido a la tentación. Mire lo que dice la Palabra de Dios:

1 JUAN 1:9 » Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.»

Entonces, venimos delante de Dios y le decimos: «Te pido Señor que perdones mi pecado, no basándome en que lo merezca, sino por la Sangre que derramo Cristo en la cruz del calvario, perdona Señor todo pecado de mi vida y límpiame de toda culpa. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.»

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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EL VERDADERO SIGNIFICADO DE LA NAVIDAD

Cuando hablamos de la Navidad, todos tienen diferentes conceptos, sin embargo, todo se trata de Dios y de su maravilloso plan para la humanidad. Por lo tanto, iremos a la Palabra de Dios donde se explica con detalles lo que significa la Navidad.

Por un lado, los Evangelios nos relatan los sucesos de lo que pasó entonces, pero iremos donde se encuentra el significado de la Navidad.

2 CORINTIOS 5: 17-21 «De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 18Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 20Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 21Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.»

De aquí, podemos decir que la Navidad es la celebración del momento histórico, en el cual, Dios vino a la tierra , en la persona de su Hijo amado Jesús, para reconciliar consigo al hombre pecador, mediante su muerte sustitutiva en la cruz del calvario.

De esto, se trata la Navidad, o sea que Dios vino a la tierra mediante su Hijo Jesucristo para reconciliar con el hombre pecador, muriendo y dando su vida en la cruz por nosotros.

No se trata de pesebres, o pastores, ni de ángeles, ni de árboles on luces, sino de la obra del Dios Todopoderoso para redimir a la humanidad.

Muchos celebran la navidad, pero no la Navidad Bíblica, porque es una navidad que han formado en su mente y que cuadra con sus planes y sus ideas respecto a la navidad.

DOS PALABRAS IMPORTANTES PARA ENTENDER LA NAVIDAD

1. Encarnación.

FILIPENSES 2: 5-11 «5Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. 9Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.» 

La encarnación solo significa que Dios envió a su HijoJesucristo como un bebé, quien aun siendo Dios, nació en el mundo y creció como hombre. Mire, Él no se convirtió en el Hijo de Dios, Él ya lo era; no se convirtió en Dios, Él ya lo era, siempre fue Dios y vino al mundo por una razón especifica, para que nos convirtiéramos en hijos de Dios.

2. Reconciliación.

Lo cual significa, unir y dejar a un lado la hostilidad para tener paz y orden entre dos personas, hasta volverse amigos nuevamente.

Y saben quién lo hizo posible?, eso lo hizo Dios Padre, por su amor por nosotros envió a su Hijo Unigénito Jesús, a morir en la cruz, y con ello hacer posible que el hombre tuviera una nueva posición con Dios.

Por lo tanto, reconciliación significa que Dios nos alcanzó, o sea, que no buscamos nosotros reconciliarnos con Él, sino que Él nos alcanzó e hizo posible que tuviéramos una nueva posición con Él, ya no como enemigos, ya no como débiles, sino como sus hijos.

Y fue mediante el nacimiento de Jesucristo, su Hijo encarnado, quien fue a la cruz, vertió su sangre en el calvario para pagar la deuda del pecado del mundo, lo cual hizo posible que nosotros fuéramos salvos.

Y al estar dispuestos a aceptar a Jesús en nuestro corazón, y reconocer lo como Señor y Salvador y le rendimos nuestra vida a Él, en esa confesión, Él gira nuestra vida vieja a una nueva, por la Gracia, el amor, la bondad, la misericordia y el poder de Dios, y en consecuencia, queda nuestro nombre escrito en el Libro del Cordero, por consiguiente, tendremos la seguridad eterna del Dios Todopoderoso. 

LA MOTIVACIÓN DE DIOS PARA RECONCILIARNOS

1. Nuestra condición incapaz de salvarnos.

Es decir, no podemos salvarnos a nosotros mismos, y nunca nadie se ha salvado por ser bueno. La Biblia es clara a ese respecto, porque nuestra comparación debe ser Jesús y no, otras personas porque somos pecadores.

La Biblia dice que somos salvos por obras para que nadie se gloríe, sino que es por la Gracia, el amor y a misericordia de Dios.

2. Por su amor incondicional hacia nosotros.

Amor incondicional significa que su amor por nosotros, no esta condicionado a nada. Ni a lo buenos que seamos, ni a lo que hayamos hecho, ni a lo que haremos, ni a cuántas buenas obras hagamos, nada de eso tiene que ver.

Sino para que seamos salvos, para tener una nueva vida, para tener una nueva posición en Él y para escribir nuestro nombre en el Libro de la Vida y anticipar nuestra llegada al cielo.

AL PENSAR EN LA NAVIDAD, EN QUE PIENSA?

Piensas en lo que nos bombardea el mundo?, o en lo que Dios vino a hacer a este mundo?. No dudes para nada, todo se trata de Jesús, se trata del proceso de reconciliación, del proceso del perdón, de la redención y justificación del Dios Todopoderoso.

Piense en esto: Él dijo que nos redimió, nos compro, nos justifico y declaro que ya no éramos culpables, pues al pagar nuestro deuda, nos declaró santificados y que en nuestro diario vivir, dependamos de Él para una vida consagrada.

2 CORINTIOS 5: 19 «que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. «

Qué quiere decir, que Dios ha reconciliado al mundo?, que Jesús al morir hizo posible que cualquiera fuera salvo?, acaso quiere decir que todos son salvos?. Mucha atención: NO !!, sino que pueden ser salvables, porque sin fe en el Señor Jesucristo, no hay salvación.

PRETENDE DECIR QUE SOLO TENGO QUE CREER EN JESUCRISTO?

Así es, pero tienes que saber qué significa creer en Jesús. Es aceptar como verdad que Jesús es el Hijo de Dios, nacido de una virgen, el Hijo encarnado de Dios, fue a la cruz a pagar nuestra deuda de pecado y al pedirle perdón a Dios, confesando nuestros pecados, arrepintiéndonos de ellos y entregar nuestras vidas a Dios, en ese momento, nos convertimos en hijos de Dios.

Por esto, es nuestra responsabilidad llevar el evangelio a todas partes, porque la mayoría del mundo lo ha rechazado o porque no saben quién es Él. Y porque hay muchas religiones, pero ninguna puede salvar a una persona, excepto Jesucristo. Jesús dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida y nadie viene al Padre sino por mí.

Todo lo que Dios ha prometido, Él lo hará porque fuera de Jesucristo no hay perdón de pecados, de ahí que cuando Cristo viene a una persona y esa persona esta dispuesta a que Él gobierne en su vida, todo cambia, hay gozo, paz, confianza y seguridad. Y aun cuando todo se descontrole en su vida, siguen firmes, porque su confianza no esta en ellos, sino en el Dios Todopoderoso.

ENTONCES, CUAL ES EL SIGNIFICADO DE LA NAVIDAD?

La Navidad, se trata del Hijo Unigénito de Dios, el Dios encarnado, que vino a la tierra en forma de hombre, para reconciliar consigo a la humanidad pecadora y desvalida, y así, hacer posible mediante la fe en Jesucristo, el Hijo de Dios, la transformación total de nuestra vida, al darnos una nueva posición y una nueva posición, la vida eterna.

Solo alguien que conozca a Jesucristo puede entender esto, solo alguien que conozca a Jesucristo tiene la seguridad de que un día, estaremos delante de la presencia de Dios dando cuentas de nuestras vidas.

Si alguien dice: no soy cristiano, que hago entonces ?

Quiero que sepas, que no importa lo que hayas hecho en el pasado, la Gracia de Dios es suficiente para salvarle. Ser mejor, no le salvará, porque no es por obras de justicia, no por ser buenos, sino por la misericordia, el amor, la bondad y la obra reconciliadora de Dios. Él perdonará sus pecados, si esta dispuesto a pedirle que le perdone sus pecados y le rinda su vida a Él, en ese instante puede ser salvo donde quiera que esté.

Por tanto, entenderá que la Navidad se trata de su salvación y su vida eterna y el privilegio de andar de la mano con Jesucristo cada día.

FUENTE: Gracias por sus enseñanzas Pastor CHARLES STANLEY.

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CUANDO DIOS GUARDA SILENCIO

En algún momento de nuestras vidas, acudimos a Dios en medio de una gran necesidad (crisis económica, enfermedad crónica, fuerte oposición de sus enemigos, conflicto familiar agravado, etc.)

Sintiéndose afligido, pero experimentamos el silencio de Dios,

y percibir como pasa el tiempo, y la respuesta anhelada no llega?

Entonces: ¿Cómo manejas el silencio de Dios? 

  1. ¿Te molestas con Dios, te descorazonas y desanimas? ¿Siente que Dios no se ocupa de ti, o que Él le ha abandonado?
  2. ¿O, por el contrario, te quebrantas, te humillas, te contristas espiritualmente, te sensibilizas a la voz de Dios y su presencia, te enfocas en Dios y te acerca más a Él, y te fortalece y afirma en Él?

Uno de los desafíos más difíciles de procesar y enfrentar en la vida de fe, son los silencios de Dios. 

En esos momentos en que sentimos que Dios guarda silencio, podemos sentirnos desesperanzados, confundidos, con incertidumbre, con temor, y aun con dudas en la fe.

Esa fue, en múltiples ocasiones, la experiencia del rey David, quien atravesando por grandes necesidades y padeciendo fuerte tensión y aflicción, sintió que Dios no le oía, que era indiferente a la crisis que estaba atravesando. 

Salmo 13:1. “¿Hasta cuándo, Dios? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?” 

Es una experiencia debilitadora acudir a Dios en oración en medio de una gran necesidad, y clamar a Dios desde lo más profundo del corazón, y no recibir, aparentemente, respuesta de Dios, al punto de creer que Dios ni siquiera le está escuchando o le está ignorando.  

¿Qué pasa con nuestra fe cuando en medio de una gran necesidad clamamos a Dios, y Él permanece en silencio? 

El silencio de Dios tiene el potencial de conmover y trastocar nuestros fundamentos teológicos y nuestra fe. 

Definitivamente, esa es una experiencia muy frustrante y debilitadora. Uno se cansa psicológica y emocionalmente, y puede llevarnos a una   crisis espiritual, se agota de tratar y tratar y eventualmente, uno deja de insistir.

Podemos experimentar mucha soledad, desamparo, sensación de abandono, y una incertidumbre difíciles de sobrellevar.

¿Cómo administramos los silencios de Dios?

En esos momentos en que acudimos en súplica y clamor a Dios, queremos que Él nos hable, que se manifieste y que nos dé una respuesta rápida a nuestras interrogantes y necesidades.

Pero Dios, en ocasiones y en apariencia, luce impasible, insensible y desentendido de nuestras necesidades. 

La verdad es que Él no está obligado a satisfacer nuestras demandas, ni a cumplir con nuestros tiempos y requerimientos.

Dios no actúa según nuestros caprichos, o agendas personales. Dios no es una posesión particular, un solucionador de problemas, o un consuelo instantáneo en tiempos de necesidad. 

Pero hay algo que debemos comprender, Dios es el Creador del universo, el Dueño y Señor Soberano de todo lo que existe. Él tiene su propia agenda y tiempos, sus propios planes para nosotros. Porque Dios, que es perfecto, y sabe que es lo que más nos conviene. 

Dios es soberano, y tiene un conocimiento total de nuestras necesidades, circunstancias y motivaciones; un conocimiento mucho más profundo que nuestro conocimiento y perspectiva limitada.

De modo que Él hace su aparición en su propio tiempo perfecto, y según su sabiduría infinita, a su manera y en su tiempo.

En muchas ocasiones buscamos a Dios con la motivación y en la forma incorrecta. Por eso Dios “se esconde”, hasta que le buscamos con la actitud adecuada.

Pero, sabes lo que Él quiere?

  1. Dios quiere más de nuestros encuentros con Él.
  2. Quiere relación y comunión, más que una simple transacción.
  3. El anhela nuestra adoración.
  4. Quiere entronarse en nuestro corazón, no tan sólo que le utilicemos.

¿Qué hace Dios durante el silencio?

  1. Y el silencio es una forma de hacer su trabajo. El silencio es a menudo el “lugar” en el que Dios nos espera para que logremos escucharle a Él, en vez de escuchar el ruido de nuestra propia voz.
  2. Dios permanece a veces en silencio, porque quiere abrirse paso al interior de nuestra alma para hacer que Dios haga morada en nosotros; para romper con toda agenda personal, y colocar el corazón en un estado de total atención y expectación en Él.
  3. Dios usa el silencio para hablarnos, tratar con nosotros, disciplinarnos, propiciar nuestro crecimiento (paciencia, perseverancia, fidelidad, etc.).
  4. Es también una forma en que Dios nos brinda el espacio para tomar conciencia de lo que verdaderamente hay en nuestro corazón: motivaciones, recursos de afrontamiento, creencias. 

Esa fue la experiencia del profeta Elías, quién ante la persecución de Jezabel, corre a esconderse en una cueva, y allí experimenta la presencia de Dios en el silencio

1 REYES 19:9-18 Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? 10Él respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. 11Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. 12Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. 13Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? ……. 15Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. 16A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. 17Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. 18Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.

El texto sagrado sugiere que el silencio de Dios no está vacío, sino lleno de su presencia.

El silencio de Dios tiene mucho contenido sí somos capaces de agudizar nuestros sentidos espirituales, y nos entregamos a él.

Y la invitación es a entrar en ese silencio de Dios sí queremos encontrarle.

Dios usa el silencio para comunicarse con sus hijos

  1. Cuando Dios hace silencio pareciera que Él no está prestando atención, o que no está haciendo nada a favor nuestro; pero es todo lo contrario, Dios habla a través de su silencio. 
  2. Detrás del silencio de Dios, Él está trabajando detrás de bastidores; y tiene una respuesta a nuestras oraciones.
  3. El silencio de Dios nos presenta algunos mensajes que Dios nos transmite en esos momentos: 

“Mis promesas son firmes.

Sostente con mi palabra, ella es una guía segura, infalible e inerrable.

Necesitas confiar más en mí.

Yo estoy cerca de ti…nunca te abandonaré… nunca dudes de mí.

Persiste y mantente firme en oración.

Aprende a conocer mi corazón”. Y muchos otros mensajes más escondidos en el silencio de Dios. 

Pero tambien, cuando Dios hace silencio, deberíamos preguntarnos:

  1. ¿por qué Dios calla? A veces es nuestro pecado el que hace que Dios calle.
  2. O puede que Dios esté trabajando con nuestro carácter: paciencia, fortaleza, humildad, fidelidad, entre otros rasgos del carácter que Dios quiere pulir en nosotros.
  3. O Dios en su soberanía, omnisciencia y sabiduría, tiene sus razones que nosotros no somos capaces de comprender, y que Él no está obligado a explicar.

Dios pagó un precio excesivamente alto para poder escucharnos

Dios pagó un precio demasiado alto para escucharlo a usted y a mí. Cristo mismo con su muerte expiatoria pago ese precio.

Él experimentó toda la gama de experiencias y emociones que usted y yo podemos experimentar, y todo eso para servirnos como sumo sacerdote e intermediario ante el Padre (Hebreos 4:14-16).

Dios no pago un precio tan alto, para luego hacerse el desentendido y el sordo. Tengamos, pues, la plena certidumbre de que como dijo el profeta Miqueas

MIQUEAS 7:7 “Mas yo a Jehová miraré, esperaré al Dios de mi salvación El Dios mío me oirá” (Miqueas 7:7).

Recuerda:

1. La voluntad de Dios es Buena, agradable y perfecta.

2. Dios lo hace hermoso en su tiempo. Eclesiastes 3:11

3. No dudemos de Dios, pues los planes de Dios son perfectos y en el tiempo de Él. Eclesiastes 3:1

4. No perdamos esa esperanza y la fe, porque lo que hemos pedido a Dios, de acuerdo a su voluntad, lo va hacer en su tiempo.

5. Estemos expectantes de lo que Dios va hacer. Llamando las cosas como si fuesen.

FUENTE: Gracias ARNOLDO ARANA por sus enseñanzas

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