Categoría: Promesas

NUESTRAS MAYORES RIQUEZAS, LAS DE DIOS

Cuando nosotros pensamos en las bendiciones, lo primero que se nos viene a la mente, normalmente pensamos en que tenemos un buen auto, o una buena casa, la ropa que vestimos o un buen empleo o en muchas otras cosas en que podemos dar gracias, pero tenemos que ir mas allá, pensemos en lo que dice la Palabra de Dios respecto a la fuente de nuestras bendiciones.

Pues también debemos pensar en las bendiciones que vienen y tenemos y que has sido compradas con la Sangre de Cristo en el Calvario, bendiciones en las que la mayoría de la gente nunca piensan y muchos nunca han escuchado. y que son nuestras como resultado de nuestra relación con Jesucristo.

  1. Dios nos escogió en Cristo Jesús.

EFESIOS 1: 3-4 » Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,

Dios nos escogió desde antes de la fundación del mundo, es decir que nos escogió desde antes de Genesis 1:1. QUIEN HIZO ESTA ELECCIÓN?, Dios mismo la hizo en Cristo Jesús, no con el objetivo de que la pasemos bien, ni para que seamos famosos, ni para que tengamos fama.

Aquí en ese versículo 4, podemos encontrar la respuesta: PARA QUE FUESEMOS SANTOS Y SIN MANCHA. Tú sabes lo que es esto?, pues que estemos apartados del pecado, que caminemos en su voluntad, cueste lo que cueste, y aunque algunas veces nos podríamos, yo creo que si porque tenemos al Espíritu Santo quien nos ayuda a mantenernos sin pecado y sin mancha, si confiamos en Dios.

EFESIOS 1: 5 » en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,

SEÑORES, esto no es la mente, ni la razón humana, es el lenguaje de la Deidad, es el lenguaje de Dios, es el conocimiento del Dios Santo. Predestinados, escogidos en Él y adoptados conforme a su voluntad.

EFESIOS 1: 6-7 » para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,

SBE LO BENDECIDO QUE ES USTED COMO HIJO DE DIOS?, Vea lo rico que es usted, es rico con cosas que el dinero no puede comprar y son algo que nadie puede quitarle.

Solo el Dios Todopoderoso puede hacer esta clase de promesas y cundo pienso en la gente que no tiene propósitos ni sentido en la vida, debería de leer este primer Capitulo de Efesios y crea que lo que Dios dice de usted. Todo hijo de Dios puede apropiarse de esos versículos.

2. Dios nos ha sellado como sus hijos.

EFESIOS 1: 13 » En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

El hecho de que Dios nos sello como sus hijos, porque lo que Dios prometio, se cumple y nadie puede romper ese sello del Dios Santo. Y es que estas bendiciones a menudo las pasamos por alto aun cuando ya fueron compradas con la preciosa Sangre de Cristo Jesús.

3. Dios nos ha dado dones.

1 CORINTIOS 12: 7-11 » Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 8Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

Dios ha equipado nuestras vidas para que logremos lo que Él tiene en mente, para que vivamos conforme a ese don y ponerlo al servicio de los santos.

Sí alguno te dice o tu mismo te dices que no eres importante. Déjame decirte que si eres importante, pues Dios te escogió antes de la fundación del mundo, Cristo murió en la cruz por tus pecados, eres morada del Espíritu Santo. Y asi hay promesa tras promesa.

4. Dios nos ama.

JEREMIAS 31:3 » Con amor eterno te he amado, por tanto, te prolongue mi misericordia.»

Quien puede decirte «Te he amado con amor eterno». Nadie, solo Dios. Ese amor eterno dura por la eternidad, nunca cesa, nunca se ha interrumpido, Dios nos ama las 24 horas del día.

Quizas te preguntes porque permite ciertas cosas?. No te lo puedo contestar, pero si puedo decir esto: que nada sucede a los hijos de Dios sin su consentimiento, su presencia y su poder.

Todos hemos sufrido algo que no escogimos, que no nos gusto. Hubiéramos querido que Dios lo hubiera hecho de otro modo, pero Dios lo permitió así. Sin embargo, Él tomará cada circunstancia de la vida y lo cambiará para bien, si confiamos en Él.

5. Dios nos da su paz.

JUAN 14:27 » La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

La paz nos la da Dios, nos la da a todos, es mas, Él quiere que tengamos su paz, pero para ello, es necesario que estemos unidos con Él.

Ademas de su paz, Él nos quiere dar su gozo, su amor y su satisfacción aun en tiempos difíciles. Definitivamente somos bendecidos en maneras que nunca pensamos.

6. Dios suple todas nuestras necesidades.

FILIPENSES 4:19″ Mi Dios, pues suplirá todo lo que os falte conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.»

No dice que suplirá todo lo que queramos, Al confiar en Cristo Jesús como Salvador, estamos bajo la sombra del Omnipotente, de un Dios soberano, quien no solo suple todo lo que nos falta, sino que lo hará a su tiempo, cuando sepa que lo necesitamos y en el momento apropiado, en el mejor momento.

Dios nos cuidará pase lo que pase. No significa que no sufriremos, no quiere decir que no tendremos momentos difíciles. Pero debemos estar agradecidos por todas esas bendiciones eternas, bendiciones que Dios Todopoderoso ha firmado y sellado con su nombre y que nadie puede quitárnoslas.

Si hemos aceptado a Jesucristo como nuestro Salvador, nadie puede quitarnos su seguridad eterna. Y déjame decirte esto: tu eres bendecido, tu eres bendecido a diario, eres bendecido con vida eterna, con la presencia eterna del Dios Santo quien contesta nuestras oraciones y quien te dice: «Nuca te dejaré, ni nunca te desampararé».

7. Tenemos el privilegio de la oración.

Tenemos el privilegio de hablar con el Dios Soberano del Universo. Al orar y meditar en su Palabra lo llegamos a conocer de una manera personal, vemos lo que Él puede hacer, llegamos a ver las cosas desde la perspectiva de Él. Y entendemos que no es alguien distante allá en el futuro, sino que es un Dios vivo, personal, cercano y cálido.

8. Tenemos la promesa divina de nuestra resurrección.

1 CORINTIOS 15: 51-52 » He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 52en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.

Lo que esto significa es que hay una resurrección para cada hijo de Dios, que seremos transformados en un cuerpo nuevo, y que existiremos para siempre con el Dios Todopoderoso. Esa es una promesa que tenemos de parte de Él. De ahí que no tememos morir, porque cuando nos encontremos en su presencia, lo veremos cara a cara.

9. Jesucristo nos prepara un lugar en el cielo.

JUAN 14: 2-3 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

Talvez te preguntes, y como será el cielo?, No lo se, pero lo que si sé que será como el Dios a quien servimos. Jesús nos lo prometió. «prepararé un lugar para que donde yo estoy, vosotros también estéis.»

10. Dios nos ha dado su Palabra.

Mucha gente no ha visto una Biblia y mucha gente no sabría lo que es. Pero de todo lo que existe, la Biblia es Número !. Aquí esta como comenzó y como terminará, y aquí esta lo que sucederá de principio a fin porque la Palabra es viva y eficaz.

Un consejo: todo hijo debe tener una copia de la Biblia, es el mejor regalo que les podemos dar.

ISAIAS 40:8 » Sécase la hierba, marchítase la flor; más la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

OREMOS: Padre celestial, este día te agradezco por esta palabra que me has permitido tener. Te pido perdón por mis pecados, me arrepiento y me aparto de ellos. Ven a morar a mi corazón y has de mí una nueva criatura. Que te alabe, te adore y te honre todos los días de mi vida. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

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QUE HACER ANTES DE RECIBIR EL MILAGRO DE DIOS

HECHOS 1: 13-14 “Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.”

Se entiende por aposento alto, el mismo lugar donde los discípulos tomaron la cena de la pascua con Jesús; ellos debían volver a ese mismo lugar. Pedro tuvo que inspirar a la gente para que permanecieran en aquel lugar. Finalmente, quedaron ciento veinte personas, de muchas más que habían llegado. Los que permanecieron y perseveraron en aquel lugar, fueron los que vieron el milagro de recibir el bautismo del Espíritu Santo. Si, que difícil es obedecer sin conocer todas las cosas, a veces es más desesperante el obedecer y no ver inmediatamente los resultados.

¿Por cuánto tiempo estás dispuesto a obedecer, sin ver que algo pase?

Hoy veremos 5 cosas que debemos estar haciendo antes de recibir un milagro:

1- PERSEVERA EN EL LUGAR ADECUADO. (Mateo 6:6)(Hab.2:1)

Debes repetirte a ti mismo: Aquí es donde dijo Dios, y aquí me quedo. Pero muchas personas comienzan a desesperarse e irse. Pero a ti, que nadie te desmotive, por causa de que ellos no fueron capaces de esperar. A veces, en nuestra vida espiritual, renunciamos a nuestros milagros por dejar de obedecer en el tiempo que es requerido para que la promesa se manifieste.

2- NO MIRES A LOS SE HAN DESANIMADO. (Nehemías 4:2, 6)

La Biblia claramente nos dice que no hay recompensa para aquel que pone las manos en el arado y mira atrás. También nos dice que no nos cansemos de hacer el bien porque, a su tiempo, segaremos, si no desmayamos. Muchas veces, nosotros mismos hemos cancelado nuestro milagro porque vemos a los que están a nuestro alrededor desanimados, y no somos capaces de esperar por aquello que Dios prometió. Una de las cosas más grandes de la fe de una persona es su capacidad de esperar, y de permanecer firme, y que su fe no sea cancelada porque no conoce todo, y no sabe por cuánto tiempo más tiene que esperar.

3- NO VEAS LO NATURAL. (1 Cor. 2:14)

A veces, no entendemos que, en el mundo espiritual, las cosas ocurren instantáneamente, pero en el mundo natural hay ciertos procesos que no podemos obviar, hay cosas que tienen que ocurrir primero. Sin darnos cuenta, nos unimos con gente que nos desaniman, porque comienzan a rendirse. A Cristo le pasó; sus discípulos se desmotivaron un día cuando Jesús empezó a hablar de cosas complicadas. Ellos le dijeron al Maestro que la gente se estaba yendo, porque no todo el mundo resiste. Por eso es que tienes que saber que no es tan solo

obedecer a Dios sin saber todo lo que quisieras, es también hacerlo por el tiempo que sea necesario hasta que se suceda el milagro.

4- RODEATE DE LOS QUE PERSEVERAN UNÁNIMES EN ORACIÓN Y RUEGO. (Hechos 1:13-14)

Tú no has sido llamado a perseverar solo; tienes que hacerlo con un grupo de personas que esté orando en el mismo sitio en que tú estás. Por eso, es importante saber a qué grupo te unes. ¿Eres de los que persevera, o de los que se rinde? La gente piensa que esperar es no hacer nada. Debes entender que tu tiempo de espera no es por nada, sino que este es un tiempo de oración, es tiempo de declarar que vas a permanecer firme. La oración que estaba haciendo aquel grupo no era para recibir el Espíritu Santo, porque ellos ya habían tenido la promesa. La oración que estaban haciendo era para perseverar allí, en el lugar a donde Dios los había enviado. La oración era para que nada los sacara de su fe y convicciones. Tiene que haber un día en que te puedas unir a un grupo de personas y puedas perseverar en esa oración y conexión divina, para que nada ni nadie te mueva de lo que Dios tiene preparado para ti.

5- NUNCA RENUNCIES A TU MILAGRO. (Marcos 5:25-29)

Cuando tu mente te diga que debes renunciar, ahí es cuando tienes que doblar tus rodillas; cuando tu mente te diga que tus hijos no se van a convertir, ahí es cuando debes perseverar orando, para seguir creyendo que se van a convertir. Dios te promete que, si crees en él, serás salvo tú y tu casa; tu oración no debe ser que sea salva tu casa, sino que permanezcas creyendo esa promesa. Tu mente te va a decir que no lo creas y que no va a ocurrir, la mente te dirá que renuncies; ahí es que necesitas ponerte en oración y declarar la Palabra del Señor, hasta que el milagro ocurra. Y, cuando llegue el día asignado de Dios, el de repente de Dios, es cuando llegará el milagro, cuando menos lo esperes, tus ojos lo verán. Aleluya!

Hay gente que son capaces de perseverar y decir que lo desean tanto que van a esperar lo que tengan que esperar y no se moverán del lugar hasta que reciban lo que Dios prometió que recibirían. Hay que seguir perseverando hasta el último momento. La oración en esta hora es que tu fe se levante en tu corazón para permanecer firme.

Desde hoy, atrévete a moverte al lugar que Dios tiene para ti, a pesar de la incertidumbre. Cuando llegues al lugar que debes llegar, vas a perseverar hasta el momento necesario para que Dios te dé el milagro. Solo el que persevera es el que ve el milagro. Que tu tiempo de espera no te quite la fe; permanece creyendo hasta que la promesa se cumpla. Ora para que tus pensamientos se mantengan en orden, porque la palabra de Dios es firme; lo que Él dijo que haría, lo hará.

Que Dios te bendiga hoy y siempre

FUENTE: Gracias Pastor MIGUEL VARELA por sus enseñanzas

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VENCIENDO AL MUNDO

Permítame le cuento una historia a manera de introducción:

Durante sus vacaciones en la costa, una familia presenció una gran tempestad. Las olas subían a enormes alturas mientras que los vientos fuertes sacudían violentamente las embarcaciones que estaban amarradas al muelle.

Un niño, que miraba desde la ventana, se fijó en que sólo la boya flotaba serenamente en aquel turbulento mar y se mantenía en su lugar a pesar de los vientos fuertes.

El niño comentó con los demás que la boya era la única cosa que había allí afuera que parecía no tener miedo, porque aunque se hundía de vez en cuando, siempre volvía a subir sin daño y en el mismo lugar.

Entonces el papá les explicó que la boya se mantenía firme a pesar del viento fuerte porque estaba amarrada a un ancla en el fondo del mar, y agregó que también así es nuestra vida.

Cuando nuestra fe está anclada en Cristo podemos enfrentarnos sin temor y con calma a cualquier viento contrario en la vida. No existe bendición como la de una perfecta confianza en el Señor.

Todos los días nos enfrentamos a desafíos terribles, y creo que en este tiempo tan extraño e impensable, esos desafíos se han acentuado.

En medio de esta situación… hay esperanza, porque podemos seguir la vida “Venciendo al mundo” Somos vencedores en la fe del Hijo de Dios.

Leamos la Palabra de Dios:

  1. Juan 5:1-5 1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.
  2. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.
  3. Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.
  4. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
  5. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

Una verdad enorme es esta, la fe en Cristo nos da propósito y nos hace vivir plenamente. De todos los conocimientos, el más importante es conocer a Dios. Vamos a meditar en este pasaje, pero nos enfocaremos especialmente en los versículos 4-5

  1. LOS QUE HAN NACIDO DE NUEVO VENCEN AL MUNDO. Vs.4a Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo;
  • Es un vencedor siempre. Ya vencimos por los méritos de Cristo, por ello debemos vernos a nosotros mismos como vencedores, no como derrotados:

1 Corintios 4:7-9 dice: 7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, 8 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; 9 perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;

  • Dios nos ha capacitado para vencer. (La Palabra de Dios, los dones del Espíritu Santo)
  • Debemos ejercitarnos en vencer. (Determinación, perseverancia y constancia).

2. NUESTRA FE EN CRISTO, ES NUESTRA VICTORIA. Vs. 4b …y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. La fe en Jesús, el Hijo de Dios, nos cubre, nos capacita, nos levanta y nos sostiene para contemplar la victoria.

  • La persona de Cristo es lo más importante. No es una fe cualquiera, ni una fe impersonal, es una fe directamente en una persona, la persona más importante del cosmos: ¡Cristo mismo!
  • Creer y aferrarse a esa fe. (Esta fe es suficiente para cruzar cada día y sus desafíos)
  • Esta guerra está ganada, nosotros debemos ganar las batallas. (Ya ganó Cristo, pero él nos manda, a ser más que vencedores y asumir ese rol, a diario. ¿Cómo? Disciplinas espirituales: orar, leer la Biblia, compartir)

3. VENCER AL MUNDO ES COSA DE TODOS LOS DÍAS. Vs. 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Si nota algunas palabras claves: ¿Quién es el que VENCE? VENCE, en presente. No dice venció, ni vencerá, dice vence… porque es una situación diaria. Siempre le comparto a un buen amigo que está luchando con su vida: hermano, es un día a la vez.

  • Vencemos porque DEBEMOS hacerlo. No tenemos opción. Si hemos nacido de Dios, nuestra naturaleza ahora, es ser vencedores, y DEBEMOS hacerlo. DIARIAMENTE.
  • Vencemos porque CREEMOS en Jesús. Como nuestra fe está puesta en Jesús, DEBEMOS vencer, como producto de CREER en Jesús. Vencemos porque CREEMOS en Cristo.
  • Vencemos porque el mundo está VENCIDO. Juan 16:33 dice: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.Jesús no miente.Jesús ya lo hizoSimplemente viva en esa verdad.

Esto suena muy bien, pero ¿Cómo lo logro? Comience a dar pequeños pasos de fe:

  • Lea su Biblia TODOS los días,
  • Ore a Dios, por unos minutos SIEMPRE;
  • comparta sus logros y desafíos con un amigo, un hermano en la fe que sea maduro y le anime.

No luche solo, no sufra en silencio. Usted y yo podemos ¡VIVIR VENCIENDO AL MUNDO SIEMPRE! Solamente por la gracia de Dios. Ánimos, la guerra ya está ganada, pero prepárese para la batalla de cada día, en el nombre de Jesús. Dios le bendiga.

FUENTE Gracias Pastor DORIAN BANEGAS por sus enseñanzas

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NUESTRO DIOS ES DEFINITIVAMENTE FIEL

¿Qué tanto conoce a Dios?

¿Es alguien a quien solo busca cuando necesita ayuda?. La verdad es que la mayoría de las personas no lo conocen muy bien. Incluso quienes aseguran haber depositado en Cristo su fe para vida eterna pueden no tener un conocimiento fiable, si sus creencias no coinciden con lo que enseña la Biblia. Además, lo que algunas personas afirman creer acerca de Dios es contradicho por el estilo de vida que practica.

Hay muchos atributos de Dios descritos en las Sagradas Escrituras y uno de ellos es su fidelidad. Antes de guiar al pueblo de Israel hacia la tierra prometida, les dijo:

DEUTERONOMIOS 7:7,9-10 “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones; y que da el pago en persona al que le aborrece, destruyéndolo; y no se demora con el que le odia, en persona le dará el pago”.

Ser fiel significa ser confiable.

Podemos estar seguros de que el Señor hará lo que ha prometido en su tiempo y según su voluntad. Sus promesas son dignas de nuestra confianza, aunque no siempre son positivas. Su fidelidad se aplica no solo al compromiso que tiene de mostrar misericordia a los que obedecen a Cristo, sino que también incluye una promesa de juicio y castigo para los que lo odian.

La fidelidad de Dios está cimentada en su naturaleza inmutable.

El Dios de Génesis 1.1 es el mismo que encontramos en los 66 libros de la Biblia. El Señor es el Juez justo y maravilloso de toda la humanidad y todos tendremos que rendirle cuentas algún día.

Pero muchos tienen un concepto inferior de Dios.

  • Piensan que pueden vivir como quieran, pero cuando lleguen los problemas, Dios los librará.
  • Creen que Dios solo considera pecado aquello que es realmente malo como, por ejemplo, el asesinato.
  • Confían en que el Señor comprende sus debilidades y fracasos y que pasará por alto sus pecados.

Todas esas ideas contradicen lo que enseña la Biblia. Nuestro Padre celestial ve todos nuestros pecados y los toma muy en serio. No existe tal cosa como un pecado oculto para el Señor. Él nos advierte: “y sabed que vuestro pecado os alcanzará” (Nm 32.23). Puesto que Él es justo y santo hay una condena para el pecado. Dios, en su fidelidad, no solo nos bendice con su bondad, también nos confronta con nuestra maldad.

Aquellos que no conocen al Señor quizás lo vean como una deidad distante, al cual pueden acudir cuando lo necesiten. Si se les pide que describan a Dios, rápidamente afirman que no pueden describirle con palabras. Sin embargo, lo que realmente sucede, es que no pueden hablar de Él, pues no lo conocen. Tienen una perspectiva de Dios que no está basada en la Biblia. Es por eso que no confían en la fidelidad del Señor, solo esperan que responda sus oraciones.

Como seres humanos, tendemos a crear nuestra propia versión de Dios, pero si no coincide con lo que describe la Biblia, entonces no estamos hablando del único Dios verdadero, ya que todos los demás son falsos. Sin la Biblia tendríamos la excusa perfecta para nuestras ideas tergiversadas, pero el Señor nos ha dado su Palabra para que lo conozcamos y podamos relacionarnos con Él.

¿De qué manera Dios expresa su fidelidad?

  • Siempre hace lo que ha dicho que hará y cumple cada una de sus promesas.
  • Nunca olvida, flaquea ni deja de cumplir su Palabra.
  • Es confiable, fidedigno, constante, inquebrantable, firme e incondicional.

Así es Dios en todo momento; en la luz y en las tinieblas; en los buenos tiempos y en los malos. Su naturaleza inmutable es el origen de su fidelidad y la razón de nuestra seguridad y confianza en Él.

Los atributos de Dios son el fundamento de su fidelidad.

  • Es omnisciente. El Señor conoce todo; el pasado, el presente y el futuro. Ningún evento lo sorprende, ni tampoco olvida aquello que ya sucedió. Sabe si vivimos en pecado o de acuerdo a su voluntad. Aunque tratemos de ignorarlo, nuestro Padre celestial sabe todo lo que sucede, y nada se le puede esconder.
  • Es omnipotente. Dios tiene el poder necesario para hacer lo que desea. No debemos temer, pues tiene el poder para contestar nuestras oraciones, proveer para nuestras necesidades y cumplir sus promesas. Si no interviene en nuestra vida de la manera que deseamos, no es porque no tiene el poder, sino porque obra para que se cumpla su voluntad y no la nuestra.
  • Es omnipresente. El Señor siempre está presente en todo lugar. Tanto los santos como los pecadores estamos ante su presencia en todo momento. Aunque hay ocasiones en las que desearíamos poder escondernos debido a nuestro pecado, no hay forma en que podamos escaparnos de su presencia. En realidad, estar sin el Señor no es lo que realmente deseamos. Cuando le pertenecemos, Él camina fielmente con nosotros a través de cada prueba, angustia y carga, dándonos su consuelo, guía y paz.
  • Es veraz. Nuestro Padre celestial nunca nos engañará ni nos mentirá. Él es la fuente de toda verdad y siempre dice lo que es verdadero en su Palabra. En las Sagradas Escrituras Dios nos da dirección para cada situación que podamos enfrentar. Si confiamos en Él y no en nuestro propio conocimiento, enderezará nuestras veredas y nos guiará por el camino correcto (Pr 3.5, 6). Su veracidad no solo confirma su maravilloso amor hacia nosotros, sino que también nos muestra nuestro pecado para que podamos regresar a sus caminos.
  • Es inmutable. El Señor siempre es el mismo: santo y perfecto. Su naturaleza y atributos nunca cambian. Su poder no disminuye; su conocimiento no puede menguar; sus propósitos se mantienen firmes y sus promesas nunca fallan. Sin embargo, nosotros cambiamos de parecer. A veces somos fieles y en otras ocasiones pecamos, pero nunca debemos creer que el Señor cambiará su manera de pensar y nos quitará su salvación. Cada vez que venimos a Cristo, Él nos da gracia, misericordia y sabiduría, y promete llevarnos con seguridad al cielo después de la muerte.

La Biblia enseña que Dios es fiel y digno de confianza..

Salmo 62.8 » Esperad en Él en todo tiempo, oh pueblos, derramad delante de Él vuestro corazón.»

Proverbios 3.5, 6 «Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia, reconócelo en todos tus caminos y Él enderezará vuestras veredas.»

Salmo 36.5 «Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.»

OREMOS: Gracias te damos porque tú eres fiel, Todopoderoso, que todo lo sabes, eres el Dios verdadero e inmutable, pero también amoroso y lo expresaste enviando a tu Hijo Jesucristo a morir por nosotros pecadores y que pudiéramos heredar la vida eterna. Hoy, me arrepiento, y te pido perdón por mis pecados y por cualquier ofensa que haya cometido contra tí, Ven a morar a mi corazón. Abre mis ojos espirituales para que pueda conocerte más atraves de tu Palabra y hacer las cosas conforme a tu voluntad. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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