Categoría: Voluntad de Dios

EN ARMONÍA CON EL PLAN DE DIOS.

ISAIAS 55: 9 «Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Esta Palabra nos indica que los caminos y los pensamientos de Dios, son mas altos que los nuestros. y por eso es importante tomar en cuenta la voluntad de Dios, alineándonos a sus planes y propósitos, los cuales son únicos para cada uno de nosotros.

De ahí que necesitamos estar en armonía con los planes de Dios.

Hay tres preguntas que todos debemos hacernos antes de tomar una decisión importante: ¿Qué, cuándo y cómo?

Si dejamos a un lado siquiera una de estas preguntas, podríamos tomar la decisión equivocadas y sufrir consecuencias. Por tanto, la opción más sabia es venir ante el Señor para pedirle que nos muestre qué desea que hagamos, cómo quiere que procedamos y cuándo sería el momento propicio conforme a su perfecta voluntad.

La historia de Moisés en Éxodo 2.11-15 es un ejemplo de la importancia de buscar la dirección de Dios antes de tomar una decisión. Aunque Moisés era hebreo, fue criado en el palacio como hijo de la hija de Faraón; ese era un lugar de poder, prominencia y prestigio egipcio. Ya siendo adulto, vio cómo un egipcio golpeaba a un hebreo y tomó una decisión precipitada que cambió su vida de manera radical. Intervino al matar al egipcio, como resultado, lo perdió todo y tuvo que huir para resguardar su vida, convirtiéndose en fugitivo. Con el tiempo, se estableció en el desierto de Madián y se convirtió en pastor de ovejas.

MOISÉS SE ADELANTO AL PLAN DE DIOS

Al igual que Moisés, en ocasiones también nos adelantamos al plan de Dios, al tomar decisiones apresuradas sin considerar las consecuencias.

  1. Se enfocó en un suceso en lugar del panorama completo. Los hebreos, quienes buscaron refugio en Egipto cientos de años antes, fueron forzados a ser esclavos por el faraón, quien les amargaba la vida con labores difíciles. Cuando Moisés vio el maltrato que sufría uno de su pueblo, se enfocó en la injusticia de esa situación específica y no pensó más allá. No se dio cuenta de que la solución al problema era una tarea que solo Dios podía hacer. El plan divino para liberarlos no se llevaría a cabo sino 40 años después.

2. Se guió por su razonamiento en lugar de escuchar a Dios. Eso es lo que casi siempre hacemos. Examinamos la situación y llegamos a una conclusión equivocada respecto a lo que debemos hacer, basándonos en nuestro entendimiento limitado. En cambio, Dios sabe cuál es la mejor manera de proceder y está dispuesto a brindarnos su ayuda si buscamos su dirección.

3. Actuó por impulso en lugar de buscar lo que Dios quería que hiciera. Su deseo era defender al esclavo hebreo, pero no pensó en las consecuencias. A pesar de que defender a los desprotegidos es bueno, Moisés debió haber considerado si su acción impulsiva era la manera más sabia de proceder.

Cuando actuamos de manera impulsiva corremos más riesgos de tomar decisiones que luego lamentaremos. Dios desea que primero busquemos conocer su voluntad en torno a la situación que enfrentamos.

4. Actuó con su propia fuerza en lugar de la de Dios. La fuerza humana es muy limitada, pero el Señor es Todopoderoso. Más adelante, Dios demostró su poder al liberar a los hebreos de Egipto y al destruir al ejército egipcio en el mar Rojo.

5. Actuó con ira. Si nos aferramos al enojo en vez de perdonar de inmediato, se mantendrá en nuestro corazón hasta que una situación lo haga estallar. Sin embargo, la Palabra nos aconseja lo siguiente:

EFESIOS 4:26 » Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo. »

De lo contrario, eso nos hará más propensos a reaccionar de una manera vergonzosa, hiriente o destructiva.

Debemos ser perdonadores y no guardar rencor a nadie.

6. No consideró las consecuencias. En vez de reaccionar de manera impulsiva ante una situación, debemos pensar con seriedad en las consecuencias a largo plazo. Algunas decisiones traen consecuencias que pueden durar toda la vida.

QUE SUCEDE CUANDO NOS MANTENEMOS EN ARMONÍA CON EL PLAN DE DIOS ?

Para que podamos tomar decisiones sabias, debemos andar conforme a la voluntad de Dios y no dejarnos guiar por lo que creamos que es mejor y podemos esperar los siguientes beneficios:

  1. Dios proveerá todo lo que necesitemos. Cuando tenemos una relación personal con el Señor del universo, podemos venir a Él confiadamente con nuestras peticiones, con la seguridad de que suplirá nuestras necesidades conforme a sus riquezas en gloria (Fil 4.19).

2. Dios nos dará instrucciones específicas. Sin embargo, la única manera de recibir su dirección es mediante su Palabra. No debemos cometer el error de solo orar por lo que nos concierne sin buscar en la Biblia lo que Él desea decirnos. No sabemos lo que el futuro nos depara, pero Dios sabe cada detalle del pasado, presente y futuro, y nos ha dado su Palabra como guía. En las Sagradas Escrituras encontramos todo lo que necesitamos saber para que podamos vivir conforme a su voluntad. Sin ella, nunca sabríamos lo que Él desea que hagamos. De hecho, no podemos llevar la vida cristiana sin nutrirnos de sus enseñanzas cada día.

3. Dios nos quitará el temor. Como no sabemos lo que nos depara el futuro, tomar decisiones puede ser una experiencia aterradora, pues desconocemos las consecuencias que pueden acarrear. Pero cuando buscamos la guía de Dios mediante su Palabra, Dios reemplaza nuestro temor con confianza en Él.

4. Veremos a Dios actuar de maneras inusuales. Sin embargo, debemos confiar y esperar en su tiempo. Si no responde de inmediato a nuestra petición, es porque sabe que en verdad no estamos listos para recibirlo, o quizás no sea el momento indicado. Si deseamos palpar el poder de Dios en nuestra vida, debemos leer la Biblia, esperar con paciencia y confiar en que responderá en el momento preciso.

5. Aprenderemos los caminos de Dios. Si buscamos su dirección al leer y obedecer su Palabra, veremos cómo obraba en los tiempos bíblicos y cómo obra en nuestras vidas. Si en verdad deseamos conocer más al Señor, debemos adquirir un conocimiento más profundo de su Palabra.

6. Dios usará nuestras debilidades y flaquezas. Nuestras insuficiencias y necesidades nos llevan al Señor en oración. Por tanto, no debemos verlas como algo negativo, sino como un medio que Dios usa para acercarnos a Él.

7. En un breve lapso de tiempo Dios puede lograr más de lo que nosotros podemos lograr en toda una vida. El Señor puede alcanzar mucho más que lo que podríamos llegar a hacer por nuestras propias fuerzas. Así que, siempre debemos buscar su dirección en vez de precipitarnos a tomar las riendas.

Moisés reconoció la soberanía de Dios, respondió a la presencia de Dios y se dejó usar de una manera poderoso cumpliendo los planes y propósitos de Dios para su vida.

Así que nosotros también podemos hacer lo mismo.

Anhelo ver a la gente obedecer a Dios, porque sé cual es el resultado final, serán bendecidos abundantemente, tendrán seguridad, confianza en Dios, descubrirán la bondad, la gracia, el favor y todo lo demás de parte de Dios.

OREMOS: Señor, te pido perdón por mis pecados y rindo mi vida a tí. Hazme un instrumento de tu paz y una nueva criatura. Abre mis ojos espirituales para comprender tu voluntad atraves de tu Palabra, y que pueda seguir tus mandamientos y tus preceptos. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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EL ESPIRITU SANTO: NUESTRO AYUDADOR y CONSOLADOR


En ocasiones los nuevos creyentes creen que sus vidas serán más fáciles después de ser salvos; pero eso no es lo que casi siempre sucede.

A veces, puede que enfrentemos más bien algunos problemas y desafíos. Y esto puede llegar a preguntarse dónde está Dios o por qué no responde nuestras oraciones. Si no sabemos qué hacer, puede que nos sintamos solos y abrumados. Pero si hemos recibido a Cristo como Señor y Salvador, nunca estamos solos, pues nos ha prometido un AYUDADOR : el Espíritu Santo.

Antes de ir a la cruz, Cristo les dijo a sus discípulos que enviaría a alguien que les ayudaría.

LA BIBLIA habla de la Trinidad, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Sin embargo, algunos creyentes no comprenden que Dios, en la persona de su Espíritu, ha venido a morar en ellos, o no le han dado el lugar que se merece.

No obstante, el problema no es el Señor, sino la falta de conocimiento en cuanto a la presencia y guía del Espíritu Santo en sus vidas. Se nos ha dado todo lo que necesitamos para vivir nuestro andar de fe. Solo debemos estar dispuestos a rendirnos ante Dios para hacer uso de los recursos del Espíritu Santo. Nuestro Ayudador divino siempre está dispuesto a socorrernos. En ningún momento, desde que recibimos a Cristo como Salvador, hemos estado solos ni desamparados; aunque nos sintamos así. Su Espíritu está siempre presente y obra de manera activa en nuestra vida.

CUAL ES LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO ?

  1. Nos convence de pecado. “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Jn 16.8). En primer lugar, nos hace reconocer que somos pecadores necesitados de salvación para que podamos arrepentirnos, depositar nuestra fe en Cristo y recibir su perdón. E incluso, después de ser salvos, nos hace reconocer cuando actuamos de manera incorrecta, al recordarnos que el pecado no debe ser parte de nuestra vida, pues ahora seguimos a Jesucristo.

2. Nos sella para salvación. “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (Ef 1.13). En esa época el sello era usado para autentificar, demostrar posesión y protección. El Espíritu Santo nos sella en Cristo como hijos de Dios, pues ahora vivimos bajo su divina protección. Es un sello que nadie puede romper, ni Dios, ni el diablo, ni nosotros mismos. Sin embargo, eso no significa que podemos pecar sin sufrir consecuencias. Dios nos muestra lo que está mal y también nos disciplina.

3. Mora en nosotros. “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros” (Ro 8.11). El Espíritu Santo es un regalo eterno que ha enviado a nuestra vida. Y vivimos bajo su dirección, mientras nos capacita para que hagamos lo que nos pide.

4. Nos enseña. “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosa” (Jn 14.26). Puesto que es Dios, su Espíritu es un maestro que supera a todos los demás. Nos guía al leer la Palabra de Dios y nos ayuda a interpretarla adecuadamente. La Biblia es un maravilloso regalo que Dios nos ha dado, y si somos fieles al leerla y le pedimos a su Espíritu que nos enseñe, nos ayudará a entenderla y sobretodo a ponerla en práctica.

5. Nos revela su verdad. “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido” (1 Co 2.12). Se nos promete un conocimiento divino que va más allá de nosotros y del universo, y que solo puede ser hallado en la Palabra de Dios. Puede que no entendamos de manera inmediata lo que significa el pasaje que hemos leído, o cómo podremos aplicarlo; pero, si perseveramos en buscar y escudriñar la Palabra de Dios, el Espíritu nos ayudará a entender. No obstante, si dejamos de leer la Biblia, nos faltará la sabiduría que solo proviene de Dios.

6. Nos guía. “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad” (Jn 16.13). Nuestro Ayudador divino es también quien nos guía. Nos ayuda a discernir lo verdadero y a tomar decisiones correctas. En vez de buscar los consejos de otras personas, lo primero que debemos hacer es pedirle al Espíritu Santo que nos dirija.

7. Produce fruto en nosotros. “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Ga 5.22, 23). A menudo, estas cualidades se producen en nosotros por medio de circunstancias que podrían hacernos responder de manera diferente. Por ejemplo, si nos resulta difícil amar a una persona, el Espíritu Santo puede cambiar nuestra actitud si se lo pedimos y si deseamos caminar en obediencia a Él.

8. Nos recuerda. “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Jn 14.26). Aunque los discípulos ya habían estado con Cristo y escuchado sus enseñanzas durante tres años, solo disponían de lo que recordaban después de que Él había partido. Para enseñar a otros acerca de Cristo necesitaban que el Espíritu Santo les ayudara a recordar. Incluso en nuestro tiempo, necesitamos que nos recuerde los pasajes bíblicos que necesitamos para cada situación. Si leemos la Biblia fielmente, Él nos ayudará a recordar lo que dice.

9. Nos faculta con dones espirituales. “Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo” (1 Co 12.4). Su Espíritu nos da dones espirituales para que podamos servirnos los unos a los otros de la manera que Él desea.

10. Nos da poder. “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos” (He 1.8). Su poder nos permite completar la misión que nos ha dado y nos capacita en cada aspecto de la vida.

11. Nos llena. “Sed llenos del Espíritu” (Ef 5.18). Esta es una vida gobernada y guiada por el Espíritu Santo, pues su presencia mora en nosotros. Ningún creyente tiene una excusa legítima para no obedecer a Dios, pues su Espíritu nos ha capacitado para cumplir con su voluntad y mandamientos.

OREMOS: Gracias Padre celestial por habernos enviado al Espíritu Santo a morar en nosotros, a enseñarnos, a guiarnos, a fortalecernos, a darnos dirección, a revelarnos la Palabra de Dios, a revelarnos y a glorificar a Jesucristo, el Hijo de Dios, y a permanecer en nosotros todos los días de nuestras vidas. Enciende el fuego del Espíritu Santo en nosotros. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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COMO SER GUIADOS POR DIOS

En estos días, quien ha estado guiando tus pensamientos, tus actitudes, tus deseos, tus anhelos?, lo guía alguien?, alguna filosofía?, o te has dejado llevar por tus sentimientos y emociones?.

Si es así, déjame decirte que no tienes estabilidad en la vida, ya que el plan de Dios es que nos rijamos por nuestra relación con Él, quien nos da estabilidad, fortaleza, claridad y guía en todo aspecto de nuestras vidas.

Los Israelitas al salir de Egipto deberían haber llegado a la tierra prometida en pocos días, pero tardaron 40 años y todo por su falta de fe y si hubieran obedecido en todo lo que Dios les dijo.

Pero como mucha gente, quitaron la mirada de Dios y el temor se apodero de ellos.

Si hemos creído en el Señor Jesucristo como nuestro Salvador debemos ser guiados por la Palabra de Dios y por nuestro compas, el Espíritu Santo, quien vive en nosotros para darnos guía y dirección cada día de nuestras vidas.

Cuando los hebreos salieron del cautiverio de Egipto, tenían una columna de nube de día y una columna de fuego de noche que los protegía del sol y de las noches frías del desierto, pero también los guiaba pues cada vez que se movía esa columna, el campamento de movía y si se detenía, el campamento se detenía también. Y los llevó a una perspectiva totalmente distinta. Y si lo seguían, pronto estaría en Canaan, al lugar que Dios les había reservado.

Pero eso, no fue lo que paso!, y ahora mismo, nosotros tenemos la Palabra de Dios como nuestra guía, dirección y ahí mismo, encontraremos lo que buscamos, lo que pidamos y cualquier consejo que necesitamos. Solo abra la Palabra de Dios y Él se lo dará.

Solo leer la Palabra de Dios de vez en cuando, no es suficiente porque vivimos en un mundo vil y malvado, contrario a Dios, al Señor Jesucristo y opuesto a muchas de nuestras creencias.

QUE HACER PARA SER GUIADOS POR DIOS Y QUE NUNCA NOS SOLTEMOS DE SU MANO

  1. MEDITAR EN LA PALABRA DE DIOS.

SALMOS 119: 105 » Lámpara es a mis pies tu palabra,Y lumbrera a mi camino.»

Esto significa que Dios ha prometido mostrarnos la senda correcta. Y si queremos estar en el lugar y el momento indicado, tenemos que ir a la Palabra de Dios porque Él sabe justo donde estas y lo que enfrentas en la vida.

El problema no es la falta de dirección, sino que hemos cerrado este Libro. Es como si Israel hubiera dicho, olvídense de la columna de de nube y la columna de fuego y vayamos donde nos plazca.

Justo así es como la gente vive hoy. Muchos solo abren la Palabra de Dios cuando tienen problemas.

2. SER SENSIBLE AL LIDERAZGO DEL ESPÍRITU SANTO

Y esto es algo que dejo Jesucristo muy en claro para sus Apóstoles y le dijo: no os dejare solo, vendré a vosotros. Estaba hablando del Espíritu Santo.

JUAN 16:13 » Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.»

Así que si usted tiene la Palabra de Dios, no tienes excusa para discernir entre lo bueno y lo malo, lo verdadero de los falso, entre el bien y el mal.

Muchos dirán que eso es de los tiempos antiguos, pero NO!, Jesucristo vive en nosotros hoy.

JUAN 14: 26 » Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.»

Piense n esto al despertar cada día: como seguidor de Cristo, tenemos dentro de nosotros, morando, en todo su poder y ser, la persona misma del Espíritu Santo para darnos dirección, fortaleza, energía y discernimiento todo el día. Por lo tanto, tenemos todo lo necesario para vivir como le agrada a Dios.

De ahí que Dios no lo ha dejado solo. Talvez te has alejado de Dios porque estas en pecado, eres desobediente a Dios, o porque cerraste la Palabra de Dos y dejaste de escuchar al Espíritu Santo que mora en ti y decidiste tomar decisiones sin Dios y ahora tu vida es un desastre. Recuerda que no puedes culpar a tus padres, a tus hijos, ni a tus compañeros de trabajo, amigos o quien sea, porque Dios nos dió este Libro como una guía.

Así que cada día, nosotros somos responsables ante Dios Todopoderoso, de ser un mayordomo del conocimiento y la experiencia que nos da la Palabra de Dios para cada circunstancia de la vida.

3. ESPERAR EL TIEMPO DE DIOS.

SALMOS 62:8 » Esperad en Él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de Él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio.»

Debemos comenzar el día, leyendo las Sagradas Escrituras, ya sea un versículo o un capitulo de la Palabra, recordando que el Espíritu Santo, quien mora en nosotros, lleva esa Palabra a nuestra mente, a nuestro corazón, a nuestro espíritu y procurando usarla para guiarnos a lo largo del día.

Dios nos has dado la posesión más valiosa, pies aunque podemos tener dinero, casas, carros, pero nada de eso, ni todo junto puede igualarse a la Palabra de Dios porque nada de eso puede llevarnos al cielo, solo la Palabra de Dios y solo la Palabra de Dios puede darnos instrucciones claras para cada día.

Asimismo, podemos caminar con Dios aunque a veces no se vea la senda clara, pero expectantes de lo que Dios va hacer.

PROVERBIOS 3: 5-8 » Fíate de Jehová de todo tu corazón,Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos,Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión;Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo,Y refrigerio para tus huesos.

Donde, o que, o quien puede prometernos esto?

Cuando se repite estos versículos de la Palabra, algo se enciende dentro de su ser. Es la percepción del Espíritu Santo vivo, quien lo guiará, fortalecerá y lo hará entender cómo enfrentar cada circunstancia en la vida.

Además cuando leemos la Palabra de Dios, ella nos da claridad, entendimiento y visión para que andemos en santidad cada día de nuestras vidas.

JOSUE 1:9 » Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.»

MUCHA ATENCIÓN, si andamos en el Espíritu de Dios, tendremos que esforzarnos y ser valientes para ser obedientes.

Sí Dios te dice que no vayas por aquí, tendremos que ser esforzados y valientes para decidir ser obedientes. O de lo contrario cederemos a la presión de alguien más.

Es una bendición tener la Palabra de Dios con nosotros porque es nuestra ayuda, fortaleza y esperanza. Además, nos recuerda la presencia del Espíritu Santo, quien nos impulsa, nos guía, nos ayuda, nos protege y nos recuerda que tenemos a un Dios vivo.

4. OBEDECER A DIOS

HEHOS 5:29-31 «Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. 30El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. 31A este, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.»

Tenemos que obedecer a Dios, de lo contrario, terminaremos haciendo las cosas por nuestras propias fuerzas y energías.

Recuerde que el Espíritu Santo, que mora en nosotros, nos ha preparado, nos ha facultado para que enfrentemos dificultades y oposiciones, para darnos seguridad y para que no tengamos que preocuparnos por el hoy.

Mire, si el Espíritu Santo dice algo, haga exactamente lo que dice. No discuta con Él, no le pregunte porque, porque Él no tiene la obligación alguna de contestarle a su porque.

Porque su obligación es darle guía, dirección, y protección. Pero si le desobedecemos sufriremos las consecuencias

Hoy es sumamente peligroso cerrar el acceso a Dios porque todos necesitamos a Dios.

Por lo tanto, obedezcamos a Dios y dejémosle a Él las consecuencias. Obedezca a Dios y deje todo en sus manos porque Él es digno de confianza y Él puede manejar todo.

Para los Hebreos fue una nube de día y una columna de fuego de noche y confiar en Moises. Para nosotros es la Palabra viva de Dios porque ahi encontramos la dirección clara para cada asunto de la vida.

La Palabra de Dios es la posesión mas importante, ya que ahí encontramos la fuente de las promesas del Dios Todopoderoso.

Que Dios les bendiga en este año 2021.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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COMO ANDAR EN EL FAVOR DE DIOS

Cuando hablamos del favor de Dios, nos referimos a su aprobación, su aceptación, su apoyo, su provisión, su poder y su gozo. Y así se los demostró a Noé.

GENESIS 6: 5-8 » Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.

Mire lo que dice la Palabra, que Noé haya gracia delante de Dios. Y sabes porque?, porque era varon perfecto, justo y porque él caminaba con Dios. Y todos deberíamos caminar en ese favor.

Cuando venimos a hacer a Jesús parte de nuestra vida, el favor de Dios es derramado sobre nosotros al salvarnos y perdonar nuestros pecados, y se manifiesta por medio de la presencia del Espíritu Santo en nosotros al sellarnos como hijos de Dios. Su favor lo podemos sentir cada día al caminar en él. De ahí, la importancia del Espíritu Santo en nuestras vidas

Después de ser salvos, debemos ver la evidencia del favor del Señor en nuestra conversación, carácter y conducta, al vivir en la plenitud de su Espíritu. Nuestra manera de vivir y hábitos deben indicarles a quienes nos rodean que tenemos el favor de Dios. En vez de inquietarnos por las dificultades, podemos confiar en la presencia y fidelidad del Señor que responde nuestras oraciones.

CUALES SON LAS EVIDENCIAS DE CAMINAR EN EL FAVOR DE DIOS

1. Una de las evidencias del favor de Dios es el deseo que el Señor tiene de comunicarse con nosotros.

Tener el deseo de aprender a escucharle es esencial para que obedezcamos su voluntad. Una de las primeras lecciones que aprendimos cuando éramos niños fue escuchar a nuestros padres, y eso es justo lo que debemos hacer a la hora de relacionarnos con nuestro Padre celestial. Si solo le hablamos mientras oramos y no lo escuchamos, no conoceremos su voluntad para nuestra vida.

SALMOS 32:8 “Te haré entender, Te enseñaré el camino en que debes andar, Te aconsejaré con mis ojos puesto sobre ti.» 

A diario tomamos decisiones y enfrentamos situaciones que nos retan, debido a que no siempre sabemos lo que debemos hacer. Lo que necesitamos es la dirección de Dios, quien será fiel para guiarnos si lo escuchamos. Ya que nos ama y desea que obedezcamos su voluntad, nos aconseja por medio de su Espíritu Santo, quien nos guía y dirige.

2. Escuchamos la voz de Dios.

Esta es una lección fundamental para todos los que desean vivir en santidad. El Señor no nos abandona después de salvarnos para que hagamos nuestro mejor esfuerzo, por el contrario, desea comunicarse con nosotros si lo escuchamos, porque el Espíritu Santo esta tratando de decirnos algo, porque Él sabe exactamente lo que necesitamos, cuando, donde y como y sabe como decírnoslo de tal manera que podamos entenderlo. 

El Espíritu Santo que dirigió a los apóstoles es el mismo que mora en nosotros y nos dirige. A pesar de ser muy bendecidos, a menudo creemos estar demasiados ocupados para escucharlo. Nuestra mente está tan llena con otras preocupaciones, que no podemos escucharlo; pero no hay nada más importante que escuchar al Señor y vivir bajo su control.

3. La voz de Dios es congruente con la Biblia. 

El Espíritu Santo nunca expresará algo que va en contra de la Palabra de Dios. Èl no nos dirá que quebrantemos su Palabra.

4. La voz de Dios discrepa con el razonamiento humano. 

Si obedecemos a Dios, no siempre haremos lo que sea lógico, porque Él sabe el pasado, el presente, y el futuro de cada uno de nosotros. Sabe nuestras destrezas, el talento y su voluntad para nuestra vida.

Debido a que el Señor es infinitamente sabio y omnisciente, sus caminos son más altos que los nuestros y pueden parecernos ilógicos.

5.  La voz de Dios choca con los deseos carnales. 

Los deseos del Espíritu se oponen a los de la carne. Así que, el conflicto interno que sentimos ocurre porque el Espíritu Santo quiere guiarnos en la dirección opuesta a la carne.

6. La voz de Dios desafía nuestra fe. 

En ocasiones su Espíritu nos guía para que hagamos aquello que nos sentimos incapaces de hacer. A veces se requiere de valentía, porque cuando Dios nos da una orden, la acompaña con su fortaleza, poder y preparación para hacer lo que nos ha llamado a hacer.

7. La voz de Dios nos habla con voz apacible. 

No nos grita, sino que nos habla con ternura, por medio de nuestra conciencia, mientras nos susurra “Este es el camino, andad por él” (Is 30.21).

8. La voz de Dios nos habla muy claro. 

Desea que comprendamos lo que nos ha hablado desde el día en que fuimos salvos. Primero, su voz nos hizo reconocer nuestro pecado y nos condujo al arrepentimiento para salvación. Y ahora nos sigue hablando para que podamos vivir cada día en sumisión y obediencia a Él.

Nos ama y cuida a cada uno en particular y nos guía en cada situación.

No escucharemos su voz si llenamos nuestra vida de otros asuntos. Aunque no deseemos escucharle, nunca podremos silenciar la voz del Señor. Pero puede que, de cierta manera, su Espíritu se apague y, como hijos de Dios, seamos disciplinados por Él.

COMO DIOS CAPTA NUESTRA ATENCIÓN¿

1. Nos inquieta por dentro. Usa una sensación de incomodidad para la cual no podemos identificar la causa, con el propósito de guiarnos hacia el Señor, y así poder escucharlo.

2. Nos da un mensaje mediante alguien más. Puede que Dios use a otra persona para hablarnos. Sin embargo, debemos ser cuidadosos al considerar el estilo de vida de esa persona para que no nos desviemos.

3. Nos bendice. En ocasiones, Dios nos bendice en abundancia para que recordemos cuán bueno es.

4. Por medio de oraciones no contestadas. Si no responde a nuestras oraciones, puede que esté tratando de hacernos más humildes para que aprendamos a esperar su dirección.

5. Por medio de decepciones. El Señor usa las decepciones para captar nuestra atención y así volvamos a Él.

6. Por medio de fracasos. Todo fracaso que nos lleve a orar de rodillas es bueno y a acercarnos más a Él.

7. Por medio de problemas económicos. Nuestro Padre celestial desea que pongamos en sus manos nuestras necesidades.

8. Por medio de enfermedades y lesiones. Puede que Dios use las enfermedades para evitar que vayamos por el camino equivocado y para enseñarnos a seguirle.

A pesar de todo, andar en el favor de Dios, cueste lo que cueste, vale la pena, porque Dios quiere más para usted que lo que usted mismo quiere.

A veces Dios quiere algo mejor para usted. Mire Dios no es capataz, Él es nuestro maravilloso y amado Padre Celestial.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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