Categoría: Voluntad de Dios

COMO ESTAR SEGUROS DE LA VOLUNTAD DE DIOS

Si alguien le preguntara a qué se refieren los cristianos al hablar de la voluntad de Dios, ¿qué le respondería?

Pues déjame decirte que la Voluntad de Dios es uno de los principios más importantes después de haber recibido a Jesús como el Señor y el Salvador de nuestras vidas. Porque él vivir a diario sin la guía y la dirección de Dios, es insensatez. Y qué bueno que nuestro modelo para hacer la voluntad de Dios es el Sr. Jesucristo y lo podemos ver claramente en este pasaje:

LUCAS 22:39-42 «Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron. Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.»

En ese momento se preguntó: Hay alguna otra manera de redimir al mundo?, y el Padre le dijo, no!,  esa es la única manera. Y Jesús le dijo: que no se haga mi voluntad sino la tuya, porque nada va a satisfacer, más que la voluntad del Padre. Dios nos creo para depender del Dios Todopoderoso, y Jesús reconocía esa dependencia para con el Padre.

Por lo tanto, La Voluntad de Dios es lo que Dios aprueba y determina llevar a cabo. Y concierne las decisiones de Dios de qué hacer y que no hacer.

Cuando hablamos de la voluntad de Dios, nos referimos al propósito de Dios, el plan de Dios y el deseo del corazón de Dios para cada uno de nosotros, porque Él tiene un interés personal en ello.

SALMOS 40:8  “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón”.

Sin embargo, algunos creyentes asisten a la iglesia cada semana sin detenerse a pensar en la voluntad de Dios. Por tanto, no tienen idea alguna de cómo el Señor desea usarlos.

Debemos vivir cada día de acuerdo al propósito de nuestro Padre celestial, conforme a sus planes y en obediencia a sus deseos. Pero ¿cómo podemos estar seguros de que andamos en su voluntad? Sobre todo, si enfrentamos tiempos de dolor, sufrimiento y dificultad. Aunque las pruebas pudieran parecer contrarias a la voluntad de Dios, nos asegura que aquello que permite ha sido diseñado para nuestro bien; incluso los problemas y las dificultades.

CATEGORIAS DE LA VOLUNTAD DE DIOS

  1. La voluntad predestinada. Ciertos eventos han sido predestinados por el Señor y nadie puede ir por encima de su soberanía.
  2. La voluntad moral. Se refiere a las normas morales por las que Dios desea que el ser humano se guíe. Un buen ejemplo de esto son los Diez Mandamientos, los cuales se aplican a todas las personas.
  3. La voluntad deseada. El Señor declara de qué manera debemos vivir los cristianos.
  4. La voluntad circunstancial. Si hemos fallado y no podemos vivir de acuerdo a sus normas, Dios desea que sepamos cómo debemos reaccionar ante dichas circunstancias.
  5. La voluntad inmediata. Esta se refiere a lo que nuestro Padre celestial desea que hagamos en cuanto a la situación que enfrentamos.

COMO ESTAR SEGUROS DE LA VOLUNTAD DE DIOS?

Cada día debemos tomar decisiones, y cada una de ellas es una oportunidad para preguntarle al Señor lo que desea que hagamos. Estas decisiones pueden ser prácticas, morales, financieras o de cualquier otra índole. Cada aspecto de nuestra vida debe ser sometido a la voluntad de Dios, pues Él, ya ha escogido el mejor camino que debemos seguir. El Señor conoce cada situación que enfrentaremos desde nuestro nacimiento hasta el día de nuestra muerte. Solo Él tiene la sabiduría, gracia, bondad y misericordia para cambiar nuestro corazón y guiarnos en cada aspecto de la vida.

Para ayudarnos a reconocer si nuestras decisiones concuerdan con la voluntad de Dios, debemos hacernos las siguientes preguntas:

1. ¿La decisión concuerda con la Palabra de Dios? Su voluntad y su Palabra siempre concuerdan. El Señor se  revela por medio de las Sagradas Escrituras y nos muestra la forma en la que obró en la vida de los hombres y mujeres de la Biblia. La única manera en la que podemos saber si Dios aprueba lo que hemos escogido hacer, es determinar si está de acuerdo con lo que enseña en su Palabra. Dios no desea esconder su voluntad de nosotros, sino que quiere revelarla a todos los que deseen obedecerlo de verdad. Sin embargo,  si nos encontramos lejos del Señor y en pecado, no recibiremos su dirección hasta que primero prestemos atención a sus advertencias y nos pongamos a cuentas con Él. Para saber lo que debemos hacer, vaya a la Palabra de Dios y talvez no sepas a donde ir, pues hay indice en las Biblias relacionado a temas específicos donde Dios te dice si eso concuerda con la voluntad de Dios o no.

2. ¿Es una decisión sabia? Lo primero que debemos considerar son las consecuencias. Cada decisión produce consecuencias; algunas son de nuestro agrado y otras no. Así que, debemos evaluar los posibles resultados  de nuestras elecciones y cómo pueden afectar a otros. Nuestras decisiones influenciarán a las personas de una manera u otra. Los que viven a nuestro alrededor observan la manera en que vivimos, lo que hacemos y cómo reaccionamos. Aunque es cierto que no podemos cumplir a la perfección la voluntad del Señor, sí podemos tomar decisiones sabias que beneficien su reino, la vida de otros y la nuestra.

3. ¿Puedo pedirle a Dios que me ayude a tomar una decisión? La vida cristiana consiste en una relación seria con el Señor, y no debemos intentar tomar decisiones por nuestra cuenta, para luego buscar su aprobación. Primero debemos preguntarle si es lo que desea que hagamos. Cómo vivimos en un mundo que se opone a Dios y a su justicia, somos incapaces de tomar decisiones sabias sin su ayuda y dirección.

4. ¿Tengo paz genuina en cuanto a la decisión? Al caminar dentro de la voluntad de Dios podemos disfrutar de paz verdadera y sentir agradecimiento por su dirección. Pero si nuestra decisión no concuerda con la voluntad de Dios, nos sentiremos irritados y llenos de dudas. Aunque quizás hemos tomado la decisión correcta, tenemos que estar seguros de si es o no el tiempo de Dios. Si nos adelantamos o nos atrasamos a su plan, pagaremos un alto precio.

5. ¿Concuerda esto con mi identidad como seguidor de Jesucristo? Si en verdad hemos nacido de nuevo y seguimos a Cristo, desearemos hacer su voluntad al adaptar nuestro comportamiento y acciones, para que            concuerden con nuestra identidad en Cristo. Por ejemplo, la manera en la que hablamos, nos vestimos, reaccionamos y actuamos debe ser un reflejo de Cristo en nosotros. Si nuestras decisiones difieren de quienes somos en Cristo, entonces no son la voluntad de Dios.

6. ¿Concuerda esta decisión con el plan de Dios para mi vida? Algunas de las respuestas a nuestras preguntas relacionadas con lo que debemos hacer están reveladas de manera clara en la Biblia; pero en otras      ocasiones, la situación específica que enfrentamos no se menciona en su Palabra. Por tanto, debemos considerar si nuestra decisión revelará alguna incongruencia entre nuestra conducta y nuestra vida cristiana. La hipocresía daña nuestro testimonio de Cristo.

7. ¿Honrará a Dios esta decisión? El Señor es glorificado cuando nuestras decisiones concuerdan con su Palabra; pero si no podemos dormir bien y no sentimos tranquilidad, debemos considerar lo que hemos elegido. Dios trae esa inquietud a nuestro corazón para protegernos de malas decisiones, pues nos ama y desea guiarnos hacia el mejor camino.

8. Como consecuencia de mi decisión, ¿sentiré arrepentimiento y pesar por el resto de mi vida? El  momento para reflexionar en esta pregunta es antes de tomar una decisión, pues si no forma parte de la voluntad de Dios, el remordimiento y la inquietud que vendrá como consecuencia puede acompañarle toda la vida. Piense en esto: Dios quiere lo mejor para usted.

9. ¿Puedo esperar que Dios me recompense por esta decisión? Las decisiones que tomamos en esta vida determinan si nuestras acciones son dignas de recompensas en este mundo y en el cielo.

Me imagino que te estas preguntando: que puedo hacer para que todo esto que se ha mencionado se manifieste en mi vida?. Para ello, voy a invitarte a hacer la siguiente oración:

«Padre celestial, vengo delante de tu presencia para pedirte perdón por mis pecados, lávame y límpiame. Me arrepiento. Ven a morar a mi corazón y has de mi una nueva persona, que te ame y siga tu voluntad. Abre mis ojos espirituales para comprender tu Palabra y seguir tus caminos. Te lo pido todo en el nombre de Jesús. Amén.»

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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A QUIEN ESTAMOS ESCUCHANDO A DIOS O AL MUNDO?

Que es lo primero que hacemos cuando nos levantamos?, encendemos el celular, la televisión, la radio o te interesas por escuchar, lo que Dios quiere decirte ese día?

Seguro que Dios está interesado en hablar con cada uno de sus hijos sin ninguna excepción.

A Él también le interesa hablar con aquellos que no son seguidores de Cristo, todo para que entiendan quien es Jesús y la clase de vida que les tiene.

HEBREOS 1:1-2 «Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;»

JUAN 14:26 «Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.»

Lo que prometió tanto a sus discípulos como a nosotros fue que al partir vendría el Espíritu Santo a morar dentro de cada uno de nosotros, para darnos guía y dirección e hizo posible que nos hablara cada día de nuestras vidas porque nos ama incondicionalmente y para que podamos vivir a plenitud. Pero para poder saber eso, debemos escucharlo. Por eso es necesario dedicar un tiempo cada día para que Dios nos hable.

CUALES SON LAS RAZONES PRINCIPALES POR LOS CUALES LA GENTE NO ESCUCHA A DIOS

1. No tienen una relación personal con Dios

O porque no son salvas, pero una vez que lo hayas aceptado, ya puedes tener una relación con Él y Él te puede hablar. Todo porque quiere que conozcas la verdad, andes en su verdad y porque quiere lo mejor para tí.

2. Muchas personas no esperan que Dios les hable.

Ua cosa si estoy seguro y es que Dios nos habla. Lo que pasa es que la gente está muy afanada ocupada en otros asuntos y no se detiene  a meditar en la Palabra y a preguntarle a Dios: que me estas diciendo?.

3. El ruido del mundo hacer disipar la voz de Dios.

La gente se despierta en la mañana y quiere saber los sucesos del mundo, pero que es lo que está sucediendo en el cielo?, que acontece en su corazón, qué pasa en su mente, que hay en la mente de Dios para ese día?.

No deje que el mundo acalle la voz del Dios Todopoderoso quién le ama perfecta e intensamente.

4. No toman en cuenta la Palabra de Dios.

Cuando dejamos de lado la lectura y la meditación de la Palabra de Dios, sucede lo siguiente: el mundo se vuelve mas grande en nuestra mente y en nuestros sentimientos y al cabo de un tiempo hacemos caso omiso de lo que Dios dice en su Palabra porque hemos llenado nuestra mente y nuestro espíritu con otra cosas y con relaciones que no nos convienen.

No podemos vivir en santidad, ni consagrados a Dios sino leemos su Palabra, porque Él nos la dio como un manual de instrucciones y si queremos escuchar a Dios debemos mantenernos a lo que Él dice. A veces nos habla en en Antiguo Testamento y otras veces en el Nuevo Testamento.

Este Libro no se nos dio como un regalito, sino que se nos dio para llevarnos a la salvación y enseñarnos a vivir consagrados a Él.

5. Los que son engañados por el mundo.

El mundo tiene su atractivo, sino veamos todos los anuncios publicitarios que tratan de captar nuestra atención, pero Dios también trata de captar nuestra atención. Sino captamos la atención de Dios es porque hemos sintonizado nuestros oídos, corazones y mentes hacia la voz del mundo y con ello implicamos que no nos interesa lo que dice Dios.

6. Cuando las personas albergan pecado en su vida.

Cuando alguien le dice, eso no esta bien, eso esta mal, y lo ignoran es porque albergan pecado en sus vidas. El pecado ensordece y cierra los oídos del Hijo de Dios.

No dejemos que el mundo nos ensordezca nuestros oídos, nuestros corazones y nuestro estilo de vida. Es trágico no escuchar la voz de Dios.

COMO PODEMOS IDENTIFICAR LA VOZ DE DIOS

1. La voz de Dios concuerda con la Palabra escrita de Dios.

Él nunca estará en desacuerdo con las enseñanzas de la Biblia, porque esta es su Palabra. Dios no se contradice al hablar y Él nos dió este Libro como guía.

2. Lo que Dios dice entra en conflicto con la naturaleza humana.

Quiza Dios nos pida algo que sea opuesto a la percepción de nosotros mismo o de la manera que pensemos que podemos manejar algo.

Mira, déjame decirte, Dios te ha equipado, te ha dado dones espirituales y te conoce perfectamente para pedirte que hagas algo. Él no se equivoca. Quizas no lo entendamos pero Él nos desafiara a hacerlo.

A veces tenemos que ser sinceros y decirle: Tengo miedo. Pero te aseguro que Dios seguirá insistiendo hasta que por fin decimos que sí, porque Él nos ayudará a hacer lo que nos ha encomendado. Dios nunca nos llama a hacer algo sin equiparnos para hacerlo.

3. Él desafia nuestra fe.

Dios no permitirá que permanezcamos en el mismo nivel de fe, porque su voluntad es que crezcamos de fe en fe, en entendimiento y en sabiduría. Es más, nos llevará donde nunca habíamos soñado.

Así opera Dios, porque no es Él el problema, sino nosotros que no nos queremos lanzar a lo que Dios dice que hagamos.

4. Dios nos habla silenciosamente.

A menudo es en el silencio cuando Dios nos da la respuesta ha algo que nos ha tenido inquietos. Él siempre será muy claro en lo que necesitamos escuchar.

PORQUE DEBEMOS ESCUCHAR A DIOS

1. Por las decisiones que debemos tomar.

Todos tomamos decisiones en la vida y debemos conocer la voluntad de Dios para tomar decisiones sabias.

2. Para recibir fortaleza.

Nadie puede fortalecernos como lo hace el Señor Jesucristo. Necesitamos la fortaleza de Dios en nuestra mente, en nuestros corazones y nuestros espíritus.

Debemos estar dispuestos a recibir su determinación, su fortaleza, su determinación, su confianza y la seguridad de que podemos hacer lo que nos indicado que podemos hacer.

Todos necesitaos la fortaleza de Dios.

3. Para conocer la voluntad de Dios.

Una vez que leemos su Palabra, sabremos de su voluntad, deteniéndonos a escuchar al Padre, haciendo una pausa y pidiéndole que nos indique qué es lo que nos quiere decir en ese día.

Él necesita que estemos en silencio para hablarnos y para que le escuchemos.

4. Necesitamos que nos dirija para obtener una protección.

Todos necesitamos escuchar la voz de Dios para protegernos. Protegernos de decisiones equivocadas, de relaciones equivocadas, protegernos al comprar un carro, una vivienda, para movernos a otra ciudad, para emprender negocio, para escoger una pareja. Qué piensa Dios?

Nadie protege cómo lo hace Dios. Sino le escuchamos, las decisiones corren por cuenta nuestra y tendremos problemas.

HAY CONSECUENCIAS SINO ESCUCHAMOS A DIOS 

1. Dejamos que el mundo nos aleje de Dios.

Se nos viene a la mente personas a las que le he estado diciendo que no haga eso. Pero estoy en el punto en que le digo a Dios, tendrás que mostrárselo y espero que no sea demasiado tarde. Hay consecuencias de no escuchar la voz de Dios.

2. Somos engañados facilmente.

Cuando esté con sus amistades y te digan como debes hacer las cosas, que desiciones debes tomar y te suene fabuloso y no escuchas a Dios y solo escuchas lo que dicen tus amigos, te meterás en graves problemas.

Y si somos padres de familia, eso decisión puede afectar a nuestros hijos. Por eso es que debemos consultar a Dios primero.

3. Tomamos decisiones costosas.

Si tomamos decisiones que no fueron acertadas, resultan muy costosas porque nos dejamos llevar por lo que era razonable. 

No podemos guiarnos por la razón cuando escuchamos a Dios. Así que hay consecuencias si actuamos por nuestra propia cuenta.

4. Sino lo hacemos, perdemos su voluntad.

Una. de las cosas más trágicas en la vida es perder la voluntad de Dios tomando decisiones que afecten el resto de sus vidas. Piénselo! sino obedece a Dios eso puede afectar el resto de sus vidas. Es importante obedecer a Dios.

No tomemos decisiones sin pensar en las consecuencias futuras.

5. Y claro, trae consecuencias eternas.

Cuando rechaza a Jesucristo como su Salvador personal, lo que provoca es pasar la eternidad separados de Dios.

Suponga que es salvo y decide no seguir la voluntad de Dios, hay otras consecuencias, porque cuando este frente al Dios Todopoderoso para dar cuenta de su vida, no de su salvación, perderá recompensas eternas. Por eso es importante escuchar a Dios cuidadosamente y que andemos en obediencia a Él cada día, porque es el mejor y único camino en el cual segaremos la mejor cosecha en nuestras vidas y en la eternidad.

No se trata si soy bueno o hago caridad, te perderás el cielo. La única forma de no perderlo es aceptando por fe a Cristo como su Salvador personal.

OREMOS, repita después de mí: Señor Jesús, vengo delante de tu presencia, pidiéndote perdón por todos mis pecados, me arrepiento y te pido que me limpies y me laves con tu preciosa Sangre. Inscríbeme en e Libro de la Vida. Abre mis ojos espirituales para comprender tu Palabra y conozca cual es tu voluntad para mi vida. Instrúyeme para no solo leer tu Palabra, sino que la crea, la obedezca y la ponga en practica. Todo te lo pido en el nombre de tu Hijo Jesucristo. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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LA VOLUNTAD DE DIOS EN NUESTRAS VIDAS

Una de las verdades más reconfortantes en esta vida, es que Dios es Soberano sobre todo lo que ocurre en el mundo.

Aunque quizás no comprendamos cómo cumple su voluntad en la Tierra, podemos descansar en el hecho de que es Dios y nada es imposible para Él. Su autoridad no solo cubre los eventos mundiales, sino también cada aspecto de nuestro diario vivir. Tiene un plan y un propósito para cada uno de nosotros, y tenemos la responsabilidad de obedecerlo y confiar en sus promesas.

Los cristianos que confían y obedecen al Señor anhelan andar en su voluntad y hacer lo que es de su agrado, en vez de tratar de satisfacer sus propios deseos. La salvación no solo cambia el destino eterno de las personas, también transforma su estilo de vida. En vez de vivir para sí, el creyente en Cristo existe para agradar a Dios.

La soberanía de Dios

SALMOS 103.19: “Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos”.

Eso significa que Dios tiene el derecho y el poder para hacer lo que desea sin que nadie se lo impida. En otras palabras, tiene control de todo. La mayoría de las personas no lo creen. Piensan que el Señor puede controlar algunos aspectos de su vida, pero no todos. Quizás, desde nuestra perspectiva humana, esto pareciera ser cierto, pero es Dios quien tiene control absoluto de todo lo que existe.

Aunque algunos, al observar el comportamiento de las personas de nuestros tiempos, puedan pensar que Dios ha perdido el control, no es así. Incluso en nuestra propia vida, quizás nos preguntemos si se preocupa por nosotros, pues no interviene como desearíamos. Sin embargo, la soberanía de Dios no puede medirse por las circunstancias o por lo que conocemos de sus acciones, sino solo por la verdad de su Palabra.

El profeta Jeremías llegó a esta conclusión acerca de Dios:

JEREMIAS 32:17 “¡Oh Señor Jehová! He aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti”.

Si en verdad creemos que la autoridad del Señor cubre todo lo que existe y que nada es imposible para Él, cambiaremos nuestra perspectiva de la vida. Nuestras dudas serán silenciadas y nuestra confianza en las promesas de su Palabra aumentará. En vez de desanimarnos al considerar el estado del mundo o nuestra propia situación, descansaremos en la verdad de las Sagradas Escrituras y pondremos nuestra esperanza en el Señor.

TRES ASPECTOS DE LA VOLUNTAD DE DIOS.

Para que podamos considerar la obra que el Señor hace en el mundo y cómo cumple su voluntad, tenemos que comprender los tres aspectos de su voluntad.

1. La voluntad de Dios predestinada. 

Algunos eventos han sido predestinados por el Señor y nada ni nadie puede cambiarlos.

2. La voluntad de Dios moral. 

Esta puede ser descrita como los valores morales de Dios que son revelados en los Diez Mandamientos (1. No tendrás dioses ajenos delante de mí, 2. No te harás imagen de ninguna clase, ni te inclinaras a ellas, 3. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano, 4. Guarda el dia de reposo para santificarlo, 5. Honra a tu Padre y a tu Madre, 6. No matarás, 7. No cometerás adulterio, 8. No hurtarás, 9. No mentiras, 10. No codiciarás ni envidiarás.) y en otros pasajes de la Biblia. Estos enseñan lo que debemos hacer o dejar de hacer para vivir como el Señor desea. Si escogemos obedecer los mandamientos de nuestro Padre celestial, disfrutaremos las bendiciones de la obediencia. Sin embargo, también podemos optar por rebelarnos en contra de las enseñanzas de Dios, y sufrir las consecuencias inevitables del pecado.

3. La voluntad deseada de Dios. 

Se refiere a lo que desea para nuestra vida. Por ejemplo, quiere que andemos con Él en obediencia, mientras buscamos su dirección. La única forma en la que podremos conocer la voluntad deseada de Dios, es al leer, creer y aplicar su Palabra. Es en la Biblia en donde aprendemos quién es, lo que aprueba y la manera en la que quiere que vivamos.

Lo MEJOR DE DIOS

El Señor conoce cuál es el camino correcto que debemos seguir y siempre permite que ocurra lo que es mejor para nosotros. Aunque en ocasiones nos sintamos confundidos, no tenemos por qué tomar decisiones sin su dirección y, por eso, nos invita a buscar su guía en todo momento.

MATEO 7:7 “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”.

1 JUAN 5:14-15 : “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”.

La VOLUNTAD PERSONAL DE DIOS PARA NOSOTROS

El Señor no solo reina sobre el mundo, también tiene un plan personal para cada ser humano, el cual puede ser dividido en tres categorías:

1. Su voluntad intencional. 

Esto es lo que Dios ha planificado para nosotros. Sus planes existen mucho antes de que naciéramos e incluyen el momento y lugar de nuestro nacimiento, la familia a la que perteneceríamos, las habilidades, talentos y dones que tendríamos, nuestra vocación y muchos otros detalles. Desde muy temprana edad deberíamos pedirle a Dios que dirija nuestras decisiones. Depender de nuestro limitado conocimiento, emociones y deseos, solo nos guiará a tomar malas decisiones. Si ignoramos la voluntad del Señor y seguimos nuestro camino, nunca recibiremos la satisfacción que anhelamos, sino que seremos disciplinados por nuestro Padre celestial.

Talvez te encuentras en una encrucijada, pero Dios nos da la oportunidad de decirle: «Señor, no quiero desperdiciar mi vida, quiero que mi vida cuente, así que dime lo que quieres que haga. Te lo pido en el nombre de Jesús.»

2. Su voluntad circunstancial. 

Habrá momentos en nuestra vida en los que fallaremos y tomaremos decisiones equivocadas. Esto no es lo que Dios desea para nosotros; sin embargo, no nos desecha, sino que continúa su obra en nuestra vida en medio de esa circunstancia. A veces puede que quite las consecuencias de nuestro pecado; pero no siempre será así. En cualquiera de los dos casos, hará lo que es mejor para nosotros, con tal de atraernos de vuelta a sus caminos.

3. Su voluntad inmediata. 

No hay nada que podamos hacer para cambiar el pasado, pero Dios sigue con nosotros para dirigir el camino que transitamos en el presente. Santiago nos advierte que no debemos jactarnos de los planes que tengamos para el futuro, pues no sabemos lo que sucederá mañana. Nuestra vida es como: “neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” (Stg 4.14). Por tanto, tenemos que depender por completo del Señor y decir: “Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello” (v.15).

Nos maravillamos al reconocer que el Dios que reina sobre el cielo y la Tierra también se interesa por nosotros. No vivimos en un vacío, sino ante la presencia del Dios viviente. El Señor ha revelado su voluntad en su Palabra y ha prometido guiarnos cada día si confiamos en Él y le obedecemos.

Al examinar nuestras vidas, debemos preguntarnos: cómo invierto mi tiempo?, cómo gasto mi dinero?, cuales son mis amistades, mis relaciones?. Ya que Dios tiene interés en lo que pensamos, lo que decimos, o hacemos porque es un Dios vivo y nos ha equipado y facultado para hacer su voluntad siempre y cuando estemos dispuestos a entregarle nuestra vida y a rendirnos a Él. 

Ten claro una cosa, NUNCA es tarde para arreglarnos con Dios. Quizás hayas perdido oportunidades, pero hay más de las que podemos percibir y Él nos puede usar todavía porque Él tiene el poder para cambiar cualquier circunstancia.

OREMOS: «Señor, aquí estoy delante de tu presencia, perdóname si he estado haciendo mi voluntad propia y no te he tomado en cuenta, pero hoy salgo rendido a tu perfecta voluntad, haré lo que me digas que haga. Y creeré Señor que por ser tú un Dios admirable, lleno de amor y de bondad, de benignidad y de restauración, que harás lo mejor en mi vida, desde hoy en adelante. En el nombre de Jesús.»

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas

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