Categoría: Espíritu Santo

!LEVÁNTATE! HAY UN SELLO DE DIOS SOBRE TU VIDA.

¡ESCUCHA, TÚ QUE ESTÁS ATRAVESANDO EL FUEGO!

¡ESCUCHA, TÚ QUE HAS LLORADO EN SECRETO!

¡ESCUCHA, TÚ QUE HAS PENSADO QUE DIOS SE OLVIDÓ DE TI!

La Palabra declara en Efesios 1:13: “Habiendo creído en Él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.”

¡ESTO ES PODEROSO!

Cuando creíste en Jesucristo, Dios puso Su sello sobre ti!

¡Y UN SELLO HABLA DE PROPIEDAD!

¡UN SELLO HABLA DE IDENTIDAD!

¡UN SELLO HABLA DE AUTORIDAD!

¡Y HOY VENGO A DECLARARTE ALGO EN EL NOMBRE DE JESÚS:

¡TÚ LE PERTENECES A DIOS!

El enemigo puede señalar tu pasado, pero ¡DIOS YA PUSO SU SELLO SOBRE TU FUTURO!

Puede recordarte tus errores, pero ¡LA GRACIA DE DIOS HABLA MÁS FUERTE QUE TU PASADO!

Puede intentar convencerte de que estás solo, pero ¡EL ESPÍRITU SANTO ESTÁ CONTIGO!

¡NO ERES UN HUÉRFANO ESPIRITUAL!

¡NO CAMINAS SOLO!

¡NO ESTÁS ABANDONADO!

¡EL ESPÍRITU SANTO DE LA PROMESA HABITA EN TI!

Y ahora escucha esto:

Habrá temporadas donde no entenderás lo que Dios está haciendo.

Habrá puertas que se cerrarán.

Habrá personas que se irán.

Habrá batallas que parecerán demasiado grandes.

¡PERO NO TE ATREVAS A INTERPRETAR TU BATALLA COMO SI FUERA EL FINAL DE TU HISTORIA!

¡DIOS TODAVÍA ESTÁ ESCRIBIENDO!

¡EL SILENCIO NO SIGNIFICA AUSENCIA!

¡LA ESPERA NO SIGNIFICA RECHAZO!

¡LA BATALLA NO SIGNIFICA DERROTA!

¡Y EL DESIERTO NO SIGNIFICA QUE DIOS TE ABANDONÓ!

¡HAY UN SELLO SOBRE TI!

Por eso, levántate en el poder del Espíritu Santo.

¡ROMPE CON LA MENTALIDAD DE DERROTA!

¡ROMPE CON LA MENTALIDAD DE ESCLAVITUD!

¡ROMPE CON LA VOZ QUE TE DICE QUE NO PUEDES!

¡NO VUELVAS A VIVIR COMO ESCLAVO CUANDO DIOS TE HA LLAMADO HIJO!

Y si el enemigo viene a decirte:

“NO VAS A SALIR.”

Tú dile:

“¡ESTOY SELLADO!”

Si dice:

“ESTÁS SOLO.”

Responde:

“¡EL ESPÍRITU SANTO ESTÁ CONMIGO!”

Si dice:

“TU HISTORIA TERMINÓ.”

Grita:

“¡DIOS TODAVÍA NO HA TERMINADO CONMIGO!”

¡IGLESIA, LEVÁNTATE!

¡PUEBLO DE DIOS, DESPIERTA!

¡DEJA DE CAMINAR CON CABEZA DE DERROTADO!

¡DEJA DE HABLAR COMO VÍCTIMA!

¡DEJA DE MIRAR LO QUE PERDISTE Y COMIENZA A MIRAR AL DIOS QUE TODAVÍA TE SOSTIENE!

Porque ¡HAS CREÍDO EN CRISTO!

Y porque has creído…

¡HAS SIDO SELLADO CON EL ESPÍRITU SANTO DE LA PROMESA!

¡QUE SE LEVANTE TU FE!

¡QUE SE ENCIENDA TU PASIÓN!

¡QUE ARDA TU ESPÍRITU!

¡QUE TU CASA SE LLENE DE ORACIÓN!

¡QUE TU BOCA VUELVA A DECLARAR LA PALABRA DE DIOS!

¡Y QUE EL MUNDO SEPA QUE JESUCRISTO TODAVÍA SALVA, RESTAURA, TRANSFORMA Y LIBERTA!

¡NO RETROCEDAS!

¡NO TE RINDAS!

¡NO VUELVAS ATRÁS!

¡LLEVAS EL SELLO DEL CIELO!

¡PERTENECES A JESUCRISTO!

¡Y EL ESPÍRITU SANTO ES LA GARANTÍA DE QUE LA PROMESA DE DIOS SOBRE TU VIDA SIGUE EN PIE!

🔥 ¡ESTÁS SELLADO!

🔥 ¡ESTÁS MARCADO POR DIOS!

🔥 ¡ESTÁS LLAMADO PARA SU GLORIA!

🔥 ¡Y LO QUE DIOS COMENZÓ EN TI, ÉL LO LLEVARÁ HASTA EL FINAL!

**¡EN EL PODEROSO, GLORIOSO Y SOBERANO NOMBRE DE JESÚS!

¡AMÉN! ¡AMÉN! ¡Y AMÉN! 🔥**

[fbcomments]

“¡NO SOLO AGUA… SINO FUEGO!”

MATEO 3:11 “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.”

¡Escúchalo bien! Juan el Bautista preparaba el camino… pero él sabía que su ministerio era solo el principio. Él decía: “Yo te bautizo en agua, para arrepentimiento…” Pero luego levantaba la voz y anunciaba: “¡Viene uno más poderoso que yo! ¡Viene el que trae el fuego del cielo!”

¡Cristo no vino solo a limpiarte, vino a encenderte! El agua lava… pero el fuego transforma. El arrepentimiento es el primer paso, pero el bautismo de fuego es el encargo del cielo para que vivas en poder, en autoridad, y en victoria.

¡Jesús vino a darte algo más que religión! Vino a sumergirte en su Espíritu y prenderte en su fuego.

¿Y QUE HACE EL FUEGO

  1. Te despierta
    Ya no puedes dormir espiritualmente. Ya no puedes vivir en la rutina, tibio, apagado, porque cuando el fuego te toca, te despierta a lo eterno. A lo celestial. A lo que verdaderamente importa.
  2. Te consume para Dios
    Ese fuego no te destruye, ¡te consagra! Quema el orgullo, el pecado, las cadenas… y lo que queda es un corazón que arde solo para Él.
  3. Te capacita
    Porque el fuego del Espíritu te empodera para caminar en lo sobrenatural. Para vivir por fe. Para servir sin temor. Para llevar la gloria dondequiera que vayas.

¡No es tiempo de solo agua, es tiempo de fuego!

Muchos se conforman con ser perdonados. Pero Jesús no te llamó solo a ser limpio. ¡Te llamó a ser encendido! Y Él quiere hacerlo hoy. Hoy puedes decir: “Señor, ya no me basta la religión, ni los recuerdos… ¡yo quiero tu fuego ahora!”

Bautízame con tu Espíritu y con fuego. Quema lo que no es tuyo. Despierta lo que está dormido. Y enciende en mí una llama que nunca se apague.”

¡Este es el bautismo del Reino! Este es el poder del Evangelio. Y este es el fuego del Cristo vivo. ¡Que caiga ahora… sobre tu vida! Amén.

OREMOS: Señor Jesús, yo creo en tu Palabra. Hoy vengo delante de ti, no solo por limpieza, ¡sino por fuego! Bautízame con tu Espíritu Santo y fuego. Quema en mí todo lo que no te agrada. Despierta mi alma, enciende mi corazón, y hazme un instrumento encendido para tu gloria. ¡No quiero vivir más apagado! Hoy recibo tu fuego, en el nombre poderoso de Jesús. ¡Amén!

[fbcomments]

PARA TI ES LA PROMESA DE DIOS

Pueblo de Dios, escúchame como quien oye voz del cielo. Hoy no hablo como hombre… Hoy hablo como un atalaya apostólico y profético, enviado por Dios para despertar generaciones dormidas…

Dice la Escritura en Hechos capítulo 2: “Al oír esto, se compungieron de corazón…”

¡Esa es la obra del Espíritu! ¡Cuando Él habla, el corazón del hombre no puede quedar igual! ¡Cuando la Palabra del Cordero resucitado atraviesa, el alma tiembla! Los que escuchaban a Pedro no recibieron solo información, ¡recibieron una impartición divina!

Y entonces vino la pregunta eterna: “¿Qué haremos?”

¡Esa es la pregunta que el cielo está provocando en esta generación! ¿Qué vas a hacer con el Cristo que resucitó? ¿Qué vas a hacer con el llamado de Dios que ha llegado a tu puerta?

Y Pedro respondió como lo hace un verdadero apóstol: sin rodeos, sin religiosidad, sin temor a los hombres: “Arrepentíos…”
¡Arrepiéntete, Iglesia!
¡Arrepiéntete, nación!
No de palabra… ¡sino con fruto digno del arrepentimiento!
¡Rompe tu alianza con el mundo!
¡Corta todo lazo con el pecado!

¡Es tiempo de volver al fuego original! “…y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados…”

No hay otro nombre. No hay otra autoridad. ¡El cielo no reconoce otro Nombre sino el del Cordero inmolado! Porque en ese nombre hay perdón. En ese nombre hay restauración. ¡Y en ese nombre hay poder para nacer de nuevo!

Y ahora escucha, porque viene la parte profética: “Y recibiréis el don del Espíritu Santo…” ¡Esto no es una idea simbólica! ¡Es una experiencia real! El mismo Espíritu que descendió como fuego en Pentecostés quiere llenarte hoy. ¡No para entretenerte, sino para transformarte! No para que hables bonito, sino para que camines en poder y santidad.

Y luego Pedro, lleno del Espíritu, profetiza algo eterno: “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos…”

¡Escucha esto, generación!
Esta promesa no ha caducado.
¡El Espíritu todavía se derrama!
¡El fuego todavía cae!
¡El Reino todavía avanza!

Y la voz de Dios todavía llama: “Ven. Arrepiéntete. Recibe mi Espíritu. Vive para mí.”

Así te dice el Señor hoy: “Yo estoy despertando a los que tienen oído. Estoy llamando a los postreros a tomar su lugar. Esta es la hora del regreso. Esta es la hora de la restauración. Esta es la hora del fuego.” ¡La promesa es para ti! ¡Para tu casa! ¡Para tus hijos! ¡Y para los que están lejos — en otra nación, en otro pecado, en otra generación!

¡Pero el Espíritu los está llamando! Hoy, como apóstol y profeta del Cordero, te digo: ¡vuélvete a Él! ¡No esperes más! ¡No resistas más! Arrepiéntete. Bautízate en Su Nombre. Y recibe el Espíritu del Dios vivo. La promesa es para ti. ¡Y el tiempo es ahora! Así dice el Señor. Amén.

Oración: Señor Jesús, hoy oigo tu voz y mi corazón se quebranta. Me arrepiento con todo mi ser. Renuncio al pecado, al orgullo, a mi voluntad. Te entrego mi vida. Lávame con tu sangre. Bautízame con tu Espíritu. Lléname con tu fuego. Recibo tu promesa, para mí, para mi casa y para mi generación. Hazme parte de tu remanente. En el nombre de Jesucristo, ¡Amén!

[fbcomments]

!TÚ ERES EL TEMPLO DE DIOS!

Hoy vengo a recordarles una verdad que cambiará su manera de vivir si la toman en serio, que despertará tu fé y moverás montañas.

1 CORINTIOS 3: 16: ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?

Aquí lo dice claramente la Palabra de Dios: Ustedes son el templo de Dios y el Espíritu de Dios mora en ustedes.

¿Cuántas veces hemos buscado la presencia de Dios en lugares lejanos? ¿Cuántas veces hemos sentido que Él está distante? Pero la Palabra nos sacude y nos dice: Dios no está lejos. Él está en ti. Él mora en ti. Tú eres Su casa, Su santuario, Su templo.

  • Esto significa que donde tú caminas, la presencia de Dios camina.
  • Donde tú hablas, la voz de Dios puede hablar.
  • Donde tú oras, el cielo se abre porque Dios mismo habita en ti.

Si esto es verdad – y lo es, porque Dios no miente – entonces, ¿cómo debemos vivir?

La Biblia dice en 1 PEDRO 1:16: «Sed santos, porque yo soy santo.»

Si somos Su templo, no podemos llenarlo de impureza, de incredulidad, de temor, de pecado.

No permitas que el enemigo te haga sentir indigno. No permitas que el pasado te condene. El Espíritu Santo ya ha hecho morada en ti. ¡Levántate y camina como hijo de Dios!

¡Despierta, iglesia!

Ya no eres cualquier persona. Eres un portador de la gloria de Dios. No estás solo. El poder que levantó a Cristo de los muertos vive en ti.

Así que cuando el enemigo quiera decirte que no puedes, que eres débil, que no vales nada, ¡respóndele con la verdad!: «Dios vive en mí. Soy Su templo. No hay gigante que me pueda detener. No hay prueba que me pueda destruir.«

Escucha lo que te voy a decir: ¡es tiempo de caminar con la autoridad de quien lleva la presencia del Dios Todopoderoso!

Levanta tus manos y di en voz alta: ¡Soy templo de Dios! ¡Soy morada del Espíritu Santo! ¡El poder de Dios está en mí! ¡Voy a vivir en santidad y victoria!

Que esta verdad arda en tu corazón, porque cuando lo crees, ¡las montañas se mueven y el mundo verá la gloria de Dios en ti!. Que Dios te bendiga poderosamente. En el nombre de Jesús.

[fbcomments]
Facebook
YouTube