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DE LA PRUEBA A LA VICTORIA

Dice la Palabra de Dios que Jacob estaba luchando con el Señor y como Jacob no lo soltaba, vino el Señor y le descoyuntó el muslo de la cadera y a raíz de eso, tuvo que caminar con dolor por mucho tiempo, pero él no se detuvo y siguió caminando haciendo la voluntad de Dios.

Esto nos da una idea de que mucha gente ante circunstancias dolorosas se paraliza o retrocede por el dolor, por la prueba, por las circunstancias que están pasando, pero, el hombre o la mujer de fe aprende a caminar en medio de las circunstancias dolorosas de la vida, porque sabe que la victoria es segura.

Si Jacob se hubiera detenido en desilusión, en amargura o en el dolor, nunca hubiera obtenido la promesa que le había hecho Dios.

Observa lo que Dios le prometió y cumplió a Jacob:

GENESIS 35:9-13 » Apareció otra vez Dios a Jacob, cuando había vuelto de Padan-aram, y le bendijo. Y le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamará más tu nombre Jacob, sino Israel será tu nombre; y llamó su nombre Israel. También le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos. La tierra que he dado a Abraham y a Isaac, la daré a ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra. Y se fue de él Dios, del lugar en donde había hablado con él.

Hoy vengo a decirte lo siguiente: continua caminando aun cuando estes desilusionado, o si sientes amargura o estas con dolor, pero nunca dejes de caminar porque tu bendición está por delante y nunca atrás.

Todos los cristianos tenemos nuestras propias batallas, vivimos en constante combate, pero hemos aprendido que cada paso de dolor, nos conducen a pasos de victoria.

En otras palabras, cada uno de nosotros, tiene que aprender a caminar ante cualquier circunstancia, viniendo a la Iglesia, diezmando aunque haya perdido su trabajo, tienes que seguir sirviendo a Dios en la buenas y las regulares.

Podrás estar pasando por el peor momento de tu vida, pero no te puedes paralizar, ni detener, porque cuando menos lo esperas, Dios te conduce a la bendición que Él te tiene preparado. Tu no estas solo, Dios esta contigo y sino viene en tu auxilio.

Quiero mostrarte otro ejemplo que ilustra este principio:

1 SAMUEL 30: 1-8 » Cuando David y sus hombres vinieron a Siclag al tercer día, los de Amalec habían invadido el Neguev y a Siclag, y habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego. Y se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino. Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos. Entonces David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar… Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios. Y dijo David al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: Yo te ruego que me acerques el efod. Y Abiatar acercó el efod a David. Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos.

Según este relato, el rey David y sus hombres estaban en gran angustia porque sus esposas e hijos habían sido llevados en cautiverio; es mas, sus seguidores hablaban de apedrearlo. Pero David hizo lo correcto, se fortaleció en Dios. Y después de consultar con Él, siguió a aquellos que habían venido a saquear la ciudad y llevado cautivo a su gente.

Aquí vemos a un David solo, angustiado y preocupado, pero siguió caminando y Dios le dio la victoria, rescatando a su gente y obteniendo un gran tesoro que repartió entre todos.

Asimismo, la Biblia nos habla de 4 leprosos:

2 REYES 7:3-8 » Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos? Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos. Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie. Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros. Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas. Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.

Aqui encontramos a la ciudad de Samaria sitiada por los sirios, pero habían 4 leprosos que estaban afuera de ciudad, y se dijeron uno al otros, si entramos a la ciudad moriremos de hambre, si nos quedamos aquí moriremos también, entonces vayamos al campamento de los sirios y talves ellos tengan misericordia, no den pan y nos dejen vivir.

Lo interesante que cuando iban caminando, con su debilidad, con su dolor, preocupados y donde la vida se les va cayendo a pedazos; y mientras iban caminando, la Biblia dice que Dios puso un temblor en los pasos de ellos, sacudiendo la tierra, porque el que camina en dolor, el que camina en bancarrota, el que camina, aun cuando haya perdido a un familiar o esta pasando por uno de esos momentos, Dios te va a sacr adelante y te aseguro que que lo que viene será mejor que lo que quedo atrás.

Al final, los leprosos encontraron el campamento de los sirios sin gente, se saciaron de comida y encontraron tesoros que habían abandonado aquellos.

Nadie enseño mejor este principio que nuestro Señor y Salvador Jesucristo, nuestro Redentor. Camino en dolor, con la cruz en su hombro, sangro, fue escupido, rechazado y burlado, y así tuvo que caminar al Gólgota, donde camino a la victoria de la resurrección.

Si Jesús no hubiera caminado al Gólgota, no hubiera obtenido la victoria. HOY, lo que tienes que entender que lo que te ha tocado vivir es solo la antesala de lo que Dios te ha prometido.

Ahora mismo tiene que decidir: «Yo voy a dar un paso más», «Yo voy a creerle otra vez», «Yo voy a permanecer esperando, orando y velando otra vez más». Entonces Dios te dará la victoria.

Por lo tanto, como lo hacemos?, cómo podemos mantenernos caminando en medio del dolor, en medio de la angustia, en medio de la enfermedad, en medio del problema?. Enfocándote en lo que te da energía y la habilidad de seguir adelante.

1. ENFÓCATE EN LAS PROMESAS DE DIOS.

Medita en la Palabra de día y de noche. Si Dios te dijo que te iba a llevar a una bendición gloriosa, que te iba a meter en la tierra prometida, que tenía un plan para ti. Entonces, confía y camina, porque tu estas yendo de la mano del Dios Todopoderoso. No dudemos de Él y confiemos en su Palabra.

2. ENFÓCATE EN DIOS.

SALMO 23:4 » Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.»

De acuerdo a esta Palabra, Dios camina contigo, cada paso que tu das, Dios da un paso contigo.

Oye bien lo que te voy a decir: Dios no le huye al problema porque Él es el buen pastor que te protege, te sustenta, te cuida y cuando Dios esta presente, la enfermedad tiembla y tiene que huir.

Cuando usted está en la presencia de Dios, comienzan a suceder cosas que tu mismo no ves, ni entiendes, pues el enemigo esta atemorizado.

Tienes que entender que cuando tú vas caminando por Dios, para Dios y en Dios, el infierno tiene que quitarse de en medio. Así que enfócate en Él.

3. ENFÓCATE EN TU PROPÓSITO.

Tu sabes porque Jacob siguió caminando?, porque tenía una misión de parte de Dios y tu sabes que tienes una misión de parte de Dios

Simplemente porque te paso una tragedia, no te tienes que quedar allí, tú tienes una misión que cumplir y tienes que cumplirla. Termina tu carrera, y termínala en victoria, con gozo para la Gloria de Dios.

4. ENFÓCATE EN LO QUE TIENES.

Talvez no te das cuenta, pero tu tienes mucho: tu tienes fe, tienes Palabra de Dios, tienes unción de Dios, sus promesas, ángeles caminando contigo, tienes Iglesia, tienes aliados dispuestos a interceder por ti, has nacido de nuevo, tienes tu nombre inscrito en el Libro de la Vida, tienes morando en tī al Espíritu Santo, al Hijo y al Padre.

Mira bien, tienes todo lo que necesitas para seguir caminando y completar tu misión.

5. ENFÓCATE EN EL PODER DE DIOS.

Porque cuando tu vas caminando, en un abrir y cerrar de ojos, en un de repente de Dios, Él va a transformar la enfermedad en salud, la escasez en abundancia, el dolor en bendición, porque el poder de tu y de mi Dios es tan glorioso que no hay nada imposible para Él, y no hay nada imposible que impida cambiar tu vida y la mía en un momento, en un instante.

Es más, cada vez que caminas en la presencia de Dios tienes que estar con la expectativa de que algo va a suceder.

Si quieres llegar al lugar que Dios tiene para ti, si ese eres tu, levanta tus manos y repite conmigo:

«Padre celestial, Padre mío. En este día, yo tomo la decisión de caminar por ti, para ti y en ti. Aun cuando las condiciones no son perfectas, viviré para ti, y nunca me detendré hasta alcnzar lo que tu fidelidad me ha prometido. No retrocedo, no me detengo, sino que avanzo para la Gloria de Dios, en nombre de Jesús. Amén.»

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TRES INGREDIENTES ESENCIALES PARA LA VIDA

Espero que al momento de escuchar este mensaje, usted pueda estar bien. Ese es mi deseo. No siempre ocurre así, pero estar bien, debiera ser un anhelo más allá de nuestras circunstancias, nuestras carencias y todo aquello que esperamos.

Anhelamos salud y nos enfermamos, estamos rodeados de una peste destructora y estamos bajo acecho. ¡Qué difícil situación la actual! En Honduras, nuestro país, la situación socio-económica-política, nos tiene los pelos de punta y hace que los ánimos de la generalidad de la gente se alteren.

Esta mañana quiero compartir con usted tres ingredientes que el apóstol Pablo le desea a Timoteo al empezar su primera carta.

  1. Gracia
  2. Misericordia
  3. Paz

2 TIMOTEO 1: 2 » a Timoteo, mi verdadero hijo en la fe: Que Dios el Padre y Cristo Jesús nuestro Señor te concedan gracia, misericordia y paz.

¡Qué deseo más hermoso! Te deseo Gracia, misericordia y paz. Pero note que más que un deseo, es una oración intercesora. Porque usted puede desear cosas buenas a los demás, pero será eso… sólo buenos deseos, pero cuando usted involucra al Señor en sus deseos, esto se vuelve en intercesión.

El apóstol Pablo le dice: Mi querido hijo en la fe… Que Dios Padre y Cristo nuestro Señor te den gracia, misericordia y paz. Que sea Dios quien te concede eso, no solo mis buenos deseos. Veamos hoy estos tres ingredientes esenciales para la vida.

  1. El primer ingrediente para la vida: Gracia. La definición del diccionario dice: Don o favor que se hace sin merecimiento particular; concesión gratuita. La gracia es un regalo que no merecemos, no podemos pagarlo, no podemos comprarlo. Sólo podemos recibirlo. Veamos algunas características de esta hermosa Gracia:
  • Una Gracia que da vida. Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. 1 Corintios 15:10. La gracia de Dios, nos da vida, nos da propósito y nos asegura un destino seguro. No hay forma de que su gracia falle, nos mienta o nos defraude, la gracia de Dios es el lugar más seguro en este mundo.
  • Una Gracia que salva. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; Efesios 2:8

Antes de recibir su gracia no teníamos esperanza alguna, estábamos totalmente apartados de Dios y

  • Una Gracia que es para todos. Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 1 Pedro 4:10

2. El segundo ingrediente para la vida: Misericordia. La mejor definición encontrada sobre la misericordia es la encontrada en :

SALMOS 103:10-11 » 10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. 11 Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.

  • El Señor nos perdona por su Misericordia. Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Lamentaciones 3:23. Si hay algo cierto es que Dios perdona y nunca más se acuerda de nuestras faltas. su misericordia es nueva cada mañana.
  • Debemos ejercitarnos en Misericordia. Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. Miqueas 6:8. Es un ejercicio personal y diario, no podemos llamarnos creyentes en Jesús, si no nos ejercitamos en misericordia.
  • Debemos tener un corazón de Misericordia. 33 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Mateo 18:33

3. El tercer ingrediente para la vida: Paz. Usted y yo debemos decidir vivir en paz. Tener paz es un acto deliberado de fe. “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” Filipenses 4:7

a.  Paz que rebosa.
  • Paz que rebasa todo entendimiento.
  • Paz que guarda mis pensamientos y mi corazón.

Conclusión: Gracia, misericordia y paz. Tres ingredientes básicos para la vida. Debemos procurarlos para nosotros y procurarlos para la familia de la fe. Necesitamos la gracia de Dios, su misericordia a cada instante y su paz en estos tiempos inciertos. Que Dios le bendiga.

FUENTE: Gracias Pastor DORIAN BANEGAS por sus enseñanzas.

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DIOS NO SE HA OLVIDADO DE NOSOTROS

¡Qué año 2020! Sin duda nunca lo olvidaremos. Ha pasado de todo. Empezamos en marzo con una pandemia, y terminamos noviembre, no con uno sino dos huracanes. Pérdidas extraordinarias y muchos desafíos. Recuerdo que a principio de año, con cuanta ilusión recibimos el 2020, hablamos de una nueva visión y una visión 20/20 etc. Yo sí creo que el 2020, es el año de la visión, porque Dios nos ha afinado la visión, y sigue aclarando la visión.
Dejamos de ver hacia afuera y para poder ver lo cercano y esencial.

●  Nos dimos cuenta que nuestra familia es lo más importante.

●  Nos dimos cuenta que si tenemos tiempo para estar en casa.

●  Nos dimos cuenta que no hay nada malo en no salir a comprar.

●  Nos dimos cuenta que todo puede cambiar de un momento a otro.

●  Nos dimos cuenta que Dios no está contenido en un edificio (aunque contamos

los días para volver al templo a adorar)

●  Nos dimos cuenta que somos frágiles.

●  Nos dimos cuenta que Dios es fiel.

En esta oportunidad quiero invitarle a meditar en un pasaje de la vida de Jesús. Y capturar de ese relato, lecciones para nuestra vida. Aún no ha terminado el 2020, y si aún hay que afinar la visión, estamos a tiempo. Vamos a la Palabra:

LUCAS 7: 11-17 » 11 Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. 12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. 13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. 14 Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. 15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. 16 Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. 17 Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.» 

Este es un cuadro desgarrador. Una viuda, un hijo muerto, un cortejo fúnebre, mucha gente lamentando. Ya no hay nada que hacer. Todo está perdido.

Por favor, imaginemos por un momento a esta mujer mucho más joven, probablemente llena de ilusión cuando junto a su esposo planearon la vida, y soñaron una vida larga juntos, pero la vida que da vueltas y nos hace jugadas diferentes a lo planeado, le arrebata a su esposo, y según el relato, lo único que le ha quedado es su hijo. (Hijo único de su madre)

Por la descripción “llevaban a un difunto” parece que el muerto no era un niño, era más bien un joven que entraba a la flor de la vida, esperanza y alegría de su madre. Y a juzgar por la multitud que le acompañaba, esta mujer era una persona apreciada por la comunidad, y todos estaban dolidos de su pérdida en este momento, es posible que algunos recordaran como esta mujer, años atrás había ido por el mismo camino hacia la sepultura de su esposo. La ruta debió haber sido la misma, y la comunidad había sido impactada. Solo que en este segundo camino al panteón, hay una diferencia: J​esús estaba observando todo.

1. Jesús no es ajeno a nuestro dolor. ​(Vs. 11-12 1​ 1 Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. 12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.)

Una constante en la vida de Jesús es que estaba en medio de la gente viviendo lo cotidiano. Encontró a un hombre con la mano seca, un ciego, diez leprosos, etc. No está distante de su pueblo, ni de sus necesidades. Él estaba caminando y se encontró con el desfile fúnebre. Está con la gente, está en medio de ellos, es parte de ellos.

          a. Experimentado en quebranto. J​esús mismo experimentó el quebranto, la angustia, la traición, el dolor, el cansancio, el hambre, etc. y como Él ha experimentado, él sabe cómo socorrernos.​ Hebreos 2:18 Él mismo padeció…

         b. Sabe del dolor de la pérdida. F​rente a la tumba de Lázaro, lloró al ver Jerusalén, lloró sabiendo que no podía obligarlos a amarle.

        c. No ignora el sufrimiento. ​Este año 2020, usted y yo hemos experimentado pérdidas. ¿Su hogar ha sufrido? ¿Ha sido afectado por las inundaciones? ¿Ha perdido sus bienes? ¿Ha perdido seres queridos y le han sido arrebatados? JESÚS NO IGNORA NUESTRO SUFRIMIENTO. Y muchos preguntan, si Él es amor, porque pasan cosas malas. Hay cosas que no tengo la respuesta, pero de algo estoy seguro, porque la Biblia lo dice:

            Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Apocalipsis 21:4. Dios mi querido amigo, no ignora nuestro sufrimiento.

2. Jesús sabe consolar. ​No hay mejor persona para consolar, como aquel que sabe consolar. Aquel que ha pasado la prueba y ha triunfado, y ese no es otro que nuestro amado Salvador Jesucristo. Dios por medio de su palabra nos trae promesas hermosas y maravillosas que son vida a nuestra vida, y traen consuelo, esperanza, alivio y paz a nuestra vida. ​porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos. Apocalipsis 7:17

            a. Se compadece de nuestro pesar. ​Jesús encuentra este triste cortejo. Por favor vaya conmigo y usando la imaginación, veamos desde una distancia cercana el encuentro.

                Jesús camina hacia la ciudad de Naín, van sus discípulos y otros seguidores, y llegan a la puerta de la  ciudad, la gente se agolpa, van lamentando, oiga las mujeres llorar, los jóvenes sollozan y las amigas de la viuda la acompañan abrazándola. Jesús ve todo este triste pasaje y se conmueve dentro de sí, y  sin mediar palabra se dirige al féretro, lo toca… todos se detienen…

            b. Ya no llores.​…al detenerse Jesús usa una frase común, digamos hasta trillada, pero saliendo de sus labios, es un torrente de bálsamo sanador; yo lo estoy viendo abrazar a la mujer que llora y me parece ver que Jesús tiene los ojos humedecidos de lágrimas, y le dice dulcemente: “No llores” Es que Jesús le dice que no llore, porque ya las lágrimas están por terminar, y en un instante todo se volverá gritería y alabanzas, es que Jesús cuando dice “no llores” es porque puede llenarnos de gozo, cambiar nuestra tristeza en canto, ¡nuestro lamento en baile!!

            c. Tiene autoridad sobre lo que se ha perdido y muerto. ​(Vs. 14-15) 1​ 4 Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. 15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.
Dios es capaz de dar vida a los huesos secos, es capaz de hacer manantiales en el desierto, que todo florezca a pesar del lodo. Que aquello que se perdió, vuelva pero mejor. El tiene poder, autoridad sobre la muerte, sobre el dolor, el tiene autoridad, y por eso nos da el poder para exclamar como el Salmista: Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí.

                Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.

3. Jesús está disponible para usted y para mí. ​Dios no nos ha abandonado. Nos habrá olvidado el gobierno, o nunca le ha llegado la ayuda prometida, pero Dios es capaz de hacer si es necesario que los cuervos le alimenten, como lo hizo a Elías. Dios piensa en usted y en mí, somos su pueblo y él no nos dejará jamás.

             a. Nada es más poderoso que nuestro Dios. ​Mayor es el que está con nosotros que el que está en el mundo. Honduras está en las manos de Dios. Nos han sacudido fuerte la pandemia, dos huracanes, corrupción, robos descarados. Pero hay algo que nadie nos puede robar y es la fe en el hijo de Dios, que nos amó y que se entregó a sí mismo por amor a nosotros. Y nos ha demostrado su poder en nuestras vidas, haciendo milagros y prodigios, y por eso no podemos callar lo que hemos visto y oído.

             b. Su mano no se ha acortado. H​emos visto la provisión de Dios. Dios se sigue manifestando, Dios sigue sanando, Dios sigue restaurando.​ Isaías 59:1 He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír;

                 Por eso siga clamando, siga orando, siga pidiendo, siga buscando.

             c. Dios nos ha visitado. ​(Vs. 16)​ 16 Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: D​ios ha visitado a su pueblo.
                Yo creo firmemente que Dios nos ha visitado hoy más que nunca, ha tocado corazones, se activó la solidaridad, la compasión, usted ve gente ayudando, y trabajando duro unos con otros. Dios está con nosotros. Dios es nuestro Dios y no nos dejará.

Conclusión:​ Dios no se ha olvidado de nosotros. Dios sigue obrando a nuestro favor y así como a la viuda de Naín, no ignora nuestro dolor, sino que va a nuestro encuentro, e interviene si nosotros nos dejamos consolar y ser llenados de su gozo y esperanza. La viuda de Naín, pudo haberle dicho: ¿Cómo quieres que deje de llorar? ¿No ves que sufro? ¿No ves que lo he perdido todo? Al contrario, me gusta imaginar a la viuda de Naín abrazar a Jesús con tanta fuerza que no quería soltarlo, y se dejó consolar y amar por nuestro Señor. Dios no se ha olvidado de nosotros, y lo mejor, nunca lo hará.

FUENTE: Gracias Hermano DORIAN BANEGAS por sus enseñanzas.

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COMO ANDAR EN EL FAVOR DE DIOS

Cuando hablamos del favor de Dios, nos referimos a su aprobación, su aceptación, su apoyo, su provisión, su poder y su gozo. Y así se los demostró a Noé.

GENESIS 6: 5-8 » Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.

Mire lo que dice la Palabra, que Noé haya gracia delante de Dios. Y sabes porque?, porque era varon perfecto, justo y porque él caminaba con Dios. Y todos deberíamos caminar en ese favor.

Cuando venimos a hacer a Jesús parte de nuestra vida, el favor de Dios es derramado sobre nosotros al salvarnos y perdonar nuestros pecados, y se manifiesta por medio de la presencia del Espíritu Santo en nosotros al sellarnos como hijos de Dios. Su favor lo podemos sentir cada día al caminar en él. De ahí, la importancia del Espíritu Santo en nuestras vidas

Después de ser salvos, debemos ver la evidencia del favor del Señor en nuestra conversación, carácter y conducta, al vivir en la plenitud de su Espíritu. Nuestra manera de vivir y hábitos deben indicarles a quienes nos rodean que tenemos el favor de Dios. En vez de inquietarnos por las dificultades, podemos confiar en la presencia y fidelidad del Señor que responde nuestras oraciones.

CUALES SON LAS EVIDENCIAS DE CAMINAR EN EL FAVOR DE DIOS

1. Una de las evidencias del favor de Dios es el deseo que el Señor tiene de comunicarse con nosotros.

Tener el deseo de aprender a escucharle es esencial para que obedezcamos su voluntad. Una de las primeras lecciones que aprendimos cuando éramos niños fue escuchar a nuestros padres, y eso es justo lo que debemos hacer a la hora de relacionarnos con nuestro Padre celestial. Si solo le hablamos mientras oramos y no lo escuchamos, no conoceremos su voluntad para nuestra vida.

SALMOS 32:8 “Te haré entender, Te enseñaré el camino en que debes andar, Te aconsejaré con mis ojos puesto sobre ti.» 

A diario tomamos decisiones y enfrentamos situaciones que nos retan, debido a que no siempre sabemos lo que debemos hacer. Lo que necesitamos es la dirección de Dios, quien será fiel para guiarnos si lo escuchamos. Ya que nos ama y desea que obedezcamos su voluntad, nos aconseja por medio de su Espíritu Santo, quien nos guía y dirige.

2. Escuchamos la voz de Dios.

Esta es una lección fundamental para todos los que desean vivir en santidad. El Señor no nos abandona después de salvarnos para que hagamos nuestro mejor esfuerzo, por el contrario, desea comunicarse con nosotros si lo escuchamos, porque el Espíritu Santo esta tratando de decirnos algo, porque Él sabe exactamente lo que necesitamos, cuando, donde y como y sabe como decírnoslo de tal manera que podamos entenderlo. 

El Espíritu Santo que dirigió a los apóstoles es el mismo que mora en nosotros y nos dirige. A pesar de ser muy bendecidos, a menudo creemos estar demasiados ocupados para escucharlo. Nuestra mente está tan llena con otras preocupaciones, que no podemos escucharlo; pero no hay nada más importante que escuchar al Señor y vivir bajo su control.

3. La voz de Dios es congruente con la Biblia. 

El Espíritu Santo nunca expresará algo que va en contra de la Palabra de Dios. Èl no nos dirá que quebrantemos su Palabra.

4. La voz de Dios discrepa con el razonamiento humano. 

Si obedecemos a Dios, no siempre haremos lo que sea lógico, porque Él sabe el pasado, el presente, y el futuro de cada uno de nosotros. Sabe nuestras destrezas, el talento y su voluntad para nuestra vida.

Debido a que el Señor es infinitamente sabio y omnisciente, sus caminos son más altos que los nuestros y pueden parecernos ilógicos.

5.  La voz de Dios choca con los deseos carnales. 

Los deseos del Espíritu se oponen a los de la carne. Así que, el conflicto interno que sentimos ocurre porque el Espíritu Santo quiere guiarnos en la dirección opuesta a la carne.

6. La voz de Dios desafía nuestra fe. 

En ocasiones su Espíritu nos guía para que hagamos aquello que nos sentimos incapaces de hacer. A veces se requiere de valentía, porque cuando Dios nos da una orden, la acompaña con su fortaleza, poder y preparación para hacer lo que nos ha llamado a hacer.

7. La voz de Dios nos habla con voz apacible. 

No nos grita, sino que nos habla con ternura, por medio de nuestra conciencia, mientras nos susurra “Este es el camino, andad por él” (Is 30.21).

8. La voz de Dios nos habla muy claro. 

Desea que comprendamos lo que nos ha hablado desde el día en que fuimos salvos. Primero, su voz nos hizo reconocer nuestro pecado y nos condujo al arrepentimiento para salvación. Y ahora nos sigue hablando para que podamos vivir cada día en sumisión y obediencia a Él.

Nos ama y cuida a cada uno en particular y nos guía en cada situación.

No escucharemos su voz si llenamos nuestra vida de otros asuntos. Aunque no deseemos escucharle, nunca podremos silenciar la voz del Señor. Pero puede que, de cierta manera, su Espíritu se apague y, como hijos de Dios, seamos disciplinados por Él.

COMO DIOS CAPTA NUESTRA ATENCIÓN¿

1. Nos inquieta por dentro. Usa una sensación de incomodidad para la cual no podemos identificar la causa, con el propósito de guiarnos hacia el Señor, y así poder escucharlo.

2. Nos da un mensaje mediante alguien más. Puede que Dios use a otra persona para hablarnos. Sin embargo, debemos ser cuidadosos al considerar el estilo de vida de esa persona para que no nos desviemos.

3. Nos bendice. En ocasiones, Dios nos bendice en abundancia para que recordemos cuán bueno es.

4. Por medio de oraciones no contestadas. Si no responde a nuestras oraciones, puede que esté tratando de hacernos más humildes para que aprendamos a esperar su dirección.

5. Por medio de decepciones. El Señor usa las decepciones para captar nuestra atención y así volvamos a Él.

6. Por medio de fracasos. Todo fracaso que nos lleve a orar de rodillas es bueno y a acercarnos más a Él.

7. Por medio de problemas económicos. Nuestro Padre celestial desea que pongamos en sus manos nuestras necesidades.

8. Por medio de enfermedades y lesiones. Puede que Dios use las enfermedades para evitar que vayamos por el camino equivocado y para enseñarnos a seguirle.

A pesar de todo, andar en el favor de Dios, cueste lo que cueste, vale la pena, porque Dios quiere más para usted que lo que usted mismo quiere.

A veces Dios quiere algo mejor para usted. Mire Dios no es capataz, Él es nuestro maravilloso y amado Padre Celestial.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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