Categoría: Fe

LOS REQUISITOS DE UNA INFLUENCIA PIADOSA

Afectamos a los que nos rodean por la forma en que vivimos, ya sea para bien o para mal. Por eso aqui examinaremos la responsabilidad y el privilegio de la influencia a lo largo de la vida del profeta Daniel del Antiguo Testamento, cuyo carácter piadoso y convicciones llamaron la atención de algunas personas muy poderosas.

La influencia puede ser intencional o pasiva, consciente o inconsciente. Pero cualquiera que sea la forma que tome el poder de la influencia, el factor más importante es que sea piadoso.

La influencia de Dios ayuda a las personas a entender el evangelio, crecer en su conocimiento de las Escrituras, andar en rectitud, servir y seguir a Cristo, apoyar Su obra y difundir el mensaje de Su salvación.

Respecto la vida de Daniel, es un ejemplo de alguien cuya influencia piadosa alcanzó a todos los que lo rodeaban. Cuando era un joven judío, el rey Nabucodonosor lo exilió a Babilonia. Daniel era parte de un grupo de adolescentes judíos escogidos para ser entrenados en la cultura babilónica durante tres años y luego ingresar al servicio personal del rey.

REQUISITOS DE LA INFLUENCIA DIVINA

La vida de Daniel demuestra lo que se requiere para ser una influencia piadosa en quienes nos rodean.

  • Fuerte convicción acerca de la Palabra de Dios. El primer desafío de Daniel en Babilonia se produjo poco después de su llegada. El rey ordenó que a este grupo de jóvenes se les diera comida y vino de su mesa.
    • “Pero Daniel decidió que no se contaminaría con la comida selecta del rey, ni con el vino que él bebía” (Daniel 1:8).
    • Su fuerte convicción provino de las Escrituras. El Señor había ordenado a los israelitas que no comieran ni bebieran nada sacrificado a los ídolos (Éxodo 34:15).
      Daniel pidió permiso al comandante de los oficiales para no contaminarse. Sugirió una prueba en la que él y sus tres amigos recibirían verduras y agua en su lugar. Después de diez días, el funcionario pudo evaluar su apariencia. Debido a que Daniel se aferró a su convicción y procuró obedecer las Escrituras, Dios le dio el favor del oficial, y él continuó reteniendo la comida y la bebida del rey. El Señor también bendijo a Daniel y sus amigos con conocimiento, inteligencia y sabiduría mas allá de todos los demás jóvenes, lo que resultó en su promoción en el reino.
  • Una convicción es algo en lo que creemos porque estamos convencidos y persuadidos de que es verdad. Y así es como debemos sentirnos acerca de la Palabra de Dios. Es infalible y contiene principios por los cuales debemos vivir y por los cuales seremos juzgados por Dios. Si no nos aferramos a las Escrituras, seremos sacudidos por cada dificultad que enfrentemos y comenzaremos a tomar decisiones basadas en nuestras preferencias, en lugar de las verdades de las Escrituras.
  • Fuerte Compromiso con Nuestras Convicciones. “Daniel decidió que no se contaminaría” (v. 8), y eso es exactamente lo que debemos hacer también. El compromiso comienza en la mente, pero se demuestra en nuestras acciones. La verdadera prueba del compromiso con nuestras convicciones es si las vivimos, no solo cuando es conveniente, sino todo el tiempo. Jesús dijo que dejáramos brillar nuestra luz para que la gente viera nuestras buenas obras y glorificara a Dios (Mateo 5:16). Cuando decimos que creemos una cosa, pero vivimos de otra manera, arruinamos nuestro testimonio.
  • Coraje para defender nuestras convicciones (VALOR). Daniel y sus amigos valientemente se mantuvieron firmes en su convicción de obedecer al Señor a pesar de las amenazas y los peligros. Enfrentaron la ira de un rey poderoso, pero permanecieron fieles a su Dios. Daniel siguió orando al Señor cuando la ley persa lo prohibía, sabiendo que podía ser arrojado al foso de los leones. Y Sadrac, Mesac y Abed-nego se negaron a adorar la estatua de Nabucodonosor, aunque el castigo era la muerte en un horno de fuego. En cada situación desafiante, obedecieron valientemente a su Dios y confiaron en Él para manejar las consecuencias. Y eso es exactamente lo que debemos hacer cuando se ponen a prueba nuestras convicciones.
  • Confianza en el Dios de las Escrituras. Debemos estar convencidos, no solo de que la Biblia es verdadera, sino de que Dios mismo es digno de confianza. Cada promesa que Él hace en Su Palabra, Él la cumplirá, y todo lo que Él dice acerca de Sí mismo en las Escrituras es verdad.
  • Para ser una influencia piadosa necesitamos una fe inquebrantable. Al igual que Sadrac, Mesac y Abed-nego, ¿podemos decir con confianza:
    • DANIEL 3:17-18 “Si es así, nuestro Dios a quien servimos puede rescatarnos… pero aun si no lo hace, sépate, oh rey, que no vamos a servir a tus dioses ni a la estatua de oro que has levantado adoraremos”
  • Un espíritu tranquilo cuando está bajo fuego. Cuando nuestras convicciones son desafiadas, debemos mantener nuestro enfoque en el Señor. Si no lo hacemos, nos volveremos ansiosos, frustrados, temerosos o estremecidos. Cuando Daniel escuchó que Nabucodonosor había ordenado la muerte de todos los sabios de Babilonia, incluido él mismo, su primera respuesta fue orar (Dan. 2:17-18). Cuando nos volvemos inmediatamente al Señor cuando estamos bajo fuego, Él calmará nuestro espíritu y fortalecerá nuestra confianza en Él. Él es soberano sobre todo en el cielo y en la tierra (Salmo 103:19), y promete cuidarnos y obrar para nuestro bien (Romanos 8:28).
  • Un espíritu semejante a Cristo. Nunca somos más como Cristo que cuando perdonamos. Daniel tenía muchas razones para estar amargado y resentido con Nabucodonosor. Había atacado su ciudad, lo había desarraigado de su familia y lo había llevado cautivo a una tierra extranjera. Sin embargo, no hay evidencia en las Escrituras de que Daniel guardara rencor o que alguna vez tomara represalias. Al contrario, sirvió fielmente a todos los reyes que estaban sobre él, sin animosidad. A veces, nuestra mayor influencia en los demás es cuando nos ven perdonar a quienes nos hicieron daño.
  • Una Caminata Consecuente. A lo largo de su vida, Daniel fue constante en su caminar con Dios. No proclamó una cosa e hizo otra, sino que vivió con integridad. Su postura intransigente le valió el respeto de sus amigos, los funcionarios del gobierno, los reyes y toda una nación. El suyo es un ejemplo que todo creyente debe seguir. La constancia de aferrarnos a nuestras convicciones y caminar en obediencia a Dios es lo que hace que nuestra influencia sea piadosa y eficaz.

OREMOS: Padre Celestial, venimos ante tu presencia, declarando que Tú eres nuestro Señor, el único Dios verdadero, creador del cielo y de la tierra y de todo lo que existe en el Universo. Hoy queremos decirte que te amamos y pedimos al Espíritu Santo que nos fortalezca y guíe en nuestro diario vivir, de tal manera que no desmayemos ante nadie ni nada. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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DESCANSANDO EN TIEMPOS INCIERTOS

Estamos en tiempos inciertos, tratando de sobrellevar las responsabilidades y cargas, confiar y descansar en la voluntad del Padre. Sin embargo, esta época es cuando más debemos anunciar el evangelio, es la temporada en la que más esperanza podemos anunciar, porque estamos seguros que ni la vida, ni la muerte ni ninguna cosa creada, nos podrá separar del inmenso amor que tenemos en Cristo Jesús Señor nuestro.

Romanos 8:28 dice: Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Siempre hago paréntesis antes de entrar en materia para que notemos cosas interesantes de la Palabra de Dios.

a. Y sabemos. Usted y yo no debemos preguntar ni ignorar, ya debemos saber…

b. Que TODAS LAS COSAS nos ayudan a bien. Las buenas y las malas.

c. Lo que nos pasa a los que ya tenemos clarito que TENEMOS UN PROPÓSITO eterno.

Asimismo, hoy deseo compartir con usted, una porción de la Escritura que nos debe desafiar a vivir en paz, y confiados como un león.

1. EL MENSAJE DE JESÚS ES SENCILLO.

MATEO 11:25 » En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

Dios es increíble, tan sencillo que Él tenia preparado cosas en su Palabra para revelarnos a aquellos que le amamos: “Cristo nos ama». Qué más explicación queremos, Cristo nos ama, nos amó con tanta intensidad que dio su vida por nosotros.

2. DIOS SE AGRADÓ DE DARNOS A CONOCER A JESÚS.

MATEO 11: 26 «Sí, Padre, porque así te agradó.

La voluntad de Dios es que usted y yo seamos prosperados en todo, así lo dice la Palabra de Dios, 3 Juan 1:2 » Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. Podemos dar gracias al Señor y hacer nuestras las palabras “Sí, Padre porque así te agradó”

Ya no se cuestione porque merece el amor de Dios, Usted y yo no lo merecemos, es por pura gracia. Viva en la GRACIA DE DIOS. Usted no puede hacer nada para merecer el amor de Dios. Si hiciéramos algo, sería recompensa, pero la Gracia solo ocupa un corazón dispuesto a recibir.

Dios nos sigue amando y quiere que tengamos relación y comunión con Él.

3. JESÚS ES AMO Y SEÑOR DE TODO.

MATEO 11:27 » Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

Uno lee estos pasajes y piensa cómo es posible que si Jesús, es amo de todas las cosas, cosas malas suceden. ¿La respuesta? ¡No lo sé!

Tenemos hermanos muy amados con enfermedades, estamos luchando en oración por misericordia, por hermanos queridos que sufren terriblemente. Pero mis queridos amigos, eso no cambia esta verdad. JESÚS ES EL SEÑOR y él sabe mejor que yo, sabe mejor que usted, y si conozco a Jesús conozco al Padre, porque Jesús nos ha revelado al Padre. ¿Qué nos ha revelado Jesús?, nos ha revelado un Padre lleno de gracia redentora, un Padre que nos ha dado su Palabra, llena de promesas, y encima de todo eso tenemos el poder del Espíritu Santo que nos fortalece en estos momentos.

Ha sido revelado por su Palabra que Dios está en control de todo. Nada está fuera de su control. DIOS es el Dios que ve, el DIOS que sabe y el DIOS que oye y siente. Todo está sometido bajo sus pies.

4. JESÚS ES REFUGIO Y DESCANSO ETERNO.

MATEO 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Jesús nos invita HOY, a descansar en él. Pero este descanso es un descanso ACTIVO, un descanso que nos impulsa a creer. Mucha gente mira esta frase vengan a mí los trabajados y cargados y yo los haré descansar, con la imagen de una cama llena de almohadas, y dormir plácidamente.

El Señor mas bien se refiere a ustedes trabajados y cargados, vengan que les cambiaré la carga, les daré seguridad, y les aseguraré que su destino es el correcto. Para darle un ejemplo de este tipo de descanso, las amas de casa, díganme que es una sensación agradable cuando la alacena está llena de comida, y a pesar de todo el trabajo de la casa, el saber que va a dar de comer a su familia, le trae paz, o cuando nos acaban de pagar el salario, o cuando hizo un buen negocio, y todo sale bien,

Pues bien, Jesús nos dice; ustedes que sembraron, no teman, tendrán buena cosecha, ustedes que trabajan, tranquilos que disfrutarán del fruto de sus manos, ustedes que llevan cargas, calmados, esa carga no durará para siempre. ÉL GARANTIZA, nuestra vida y futuro.

Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

EL GARANTIZA que no debemos darle cabida al temor, porque EL HA VENCIDO.

5. ATRÉVASE A CARGAR LA CARGA DE JESÚS Y DESCANSAR EN ÉL.

MATEO 11: 29-30 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Siga llevando la carga que lleva, lleve todo al pie de la cruz y cambie su carga por la de Jesús. Con mansedumbre y humildad, cuando lo traicione la duda, corra a la cruz de Cristo, cuando sienta flaquear y abandonar todo, sea humilde y manso, y corra a los pies de Jesús, cuando todo haya fallado, pídale a Jesús que cambie su carga por la suya, porque es mucho más liviana y más fácil de cargar.

Tenga en cuenta que las promesas de Dios: Él cumple su Palabra, las cumplirá y nunca falla.

Conclusión: Tenemos un Dios que nos ama, y nos quiere dar el descanso de un porvenir glorioso. Aunque no lo veamos, él está obrando a nuestro favor. Aunque no lo entendamos, Él sí entiende, y nos dará un motivo para creer. No deje de creer, con fe sencilla, como de niño, lleve la carga de Jesús, porque es mas liviana, solo debemos creer.

Para que esto sea realidad en tu vida, repite en voz alta la siguiente oración:

«Padre Celestial, venimos delante de ti para pedirte que vengas a morar dentro de mi corazón, perdona mis pecados, límpiame con la Preciosa Sangre de tu Hijo Jesucristo. Hoy decido hacerte el Señor y Salvador de mi vida. Has de mí una nueva criatura llena del Espíritu Santo para que dirija mis pasos y mi vida y cumplas tus propósitos en mi. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.»

FUENTE: Gracias Pastor DORIAN BANEGAS por sus enseñanzas.

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RECIBE SU MILAGRO

ROMANOS 10:10 » Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

Cuando leemos este versículo de la Biblia, puedo preguntarte: Necesitas un milagro ?. Entonces !, créalo, confiéselo y recíbalo !

Probablemente dirás: «no sé si pueda hacer eso»

Mira bien lo que voy a decirte !. Tu creiste en el mayor de los milagros del universo, lo confesaste y lo recibiste: y cual fue ! el milagro de un espíritu renacido. Cualquier otro milagro que tu o yo necesitemos, vendrá de la misma manera.

Asi que empecemos por renovar nuestra mente y nuestro corazón, creyendo lo que indica la Palabra de Dios en cuanto a la necesidad en particular que tengamos.

Muchos tratan de evitar este paso. Intentan creer que van a obtener su milagro, sin embargo, no se toman el tiempo para que la Palabra transforme su mente y su corazón; solo quieren confesarlo con su boca y que aparezca al instante. Pero no será así, porque lo que uno cree con e corazón, y confiesa con la boca es lo que recibirá.

Si aun no tenemos suficiente fe para creer que recibiremos el milagro que necesitamos, podemos obtenerla de la siguiente manera:

ROMANOS 10:17 «La fe es por el oir, y el oir, por la Palabra de Dios»

Así que, empiece a llenar los oídos de su corazón con la Palabra hasta que nazca la fe para su milagro.

Eso hizo la mujer con el flujo de sangre. Ella creyó en su corazón que Jesús la sanaría, luego lo confesó en voz alta y después actuo conforme a su fe, y recibió su milagro.

Jesús no fue quien tomó la decisión. Él no dijo: «Creo que hoy haré un milagro en la vida de esa pobre mujer». No. Ella lo hizo realidad al conectar su fe al poder de Dios. Por eso, Jesús le dijo:

MATEO 9:22 «….hija, tu fe te ha salvado»

HOY, tenemos esa misma oportunidad. El poder de Dios está presente en todo lugar. Tu fe y mi fe, se conectará a ese poder a nuestras vidas, a nuestros cuerpos o a nuestras circunstancias. Por tanto, busquemos al Señor Jesucristo, creamos, confesemos y recibamos nuestro milagro hoy.

Si tu necesitas un milagro en tu vida, prueba a Dios repitiendo conmigo la siguiente oración: » Padre celestial, vengo delante de tu presencia, pidiéndote primeramente, perdón por mis pecados. Límpiame, lávame con la preciosa Sangre de Jesucristo y sé mi Señor y Salvador de mi vida. Ven Espíritu Santo a morar a mi corazón. Y ahora, te pido que sanes mi cuerpo de toda enfermedad, y libértame de toda opresión demoniaca. Te lo pido en el nombre poderoso de Jesús. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor KENNETH COPELAND por sus enseñanzas.

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EL CAMINO ROCOSO HACIA LA VOLUNTAD DE DIOS

A menudo enfocamos nuestros esfuerzos en tratar de descubrir la voluntad de Dios, ¡con razón! Pero después de que se revelan sus intenciones para nosotros, hay un último paso crucial: nuestra decisión de obedecerlo y seguirlo completamente.

Para navegar con éxito la voluntad de Dios, debemos reconocer los posibles obstáculos. Aqui examina algunas de las cosas que permitimos que interfieran con nuestro progreso en el camino que Dios tiene para nosotros. Los efectos del orgullo y el pecado, la ignorancia y la duda, los errores o las decisiones postergadas, e incluso nuestro ajetreo impedirán lo que logremos y lleguemos a ser para Dios en esta vida.

El camino puede ser rocoso a veces, pero no debemos permitir que los obstáculos nos impidan vivir de acuerdo con el plan perfecto de Dios. ¡Nunca se conforme con menos de lo mejor de Él!

ROMANOS 12;2 » No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Los incrédulos se burlan de la idea de la voluntad de Dios y los creyentes a menudo la ignoran.

Sin embargo, es una realidad que afecta nuestra vida todos los días. O estamos viviendo en la voluntad de Dios o fuera de ella. Por lo general, cuando pensamos en Su voluntad, nuestro enfoque está en tratar de descubrirla, pero un tema más importante es si decidimos obedecer Su voluntad revelada o no. El camino puede ser rocoso a veces, pero no debemos permitir que los obstáculos nos impidan vivir de acuerdo con el plan de Dios.

OBSTÁCULOS A LA VOLUNTAD DE DIOS.

Para navegar con éxito por el camino de la voluntad de Dios, debemos comprender los obstáculos que podrían hacernos tropezar.

1. La voluntad Propia. El obstáculo más grande es la determinación de seguir nuestro propio camino en lugar de seguir el camino de Dios. Nuestro orgullo y egoísmo nos impiden incluso preguntarle a Dios qué quiere que hagamos. Por lo tanto, tomamos una decisión y luego acudimos al Señor para pedirle que bendiga nuestro camino elegido. Este es un enfoque tonto porque Dios no opera de esta manera, y no somos suficientes dentro de nosotros mismos para determinar o cumplir Su voluntad.

2. Influencia de los demás. Seguir los consejos de otras personas puede ser otro obstáculo en nuestro caminar con el Señor. Algunos se apresuran a decirnos exactamente lo que debemos hacer y cómo debemos vivir, pero sus opiniones pueden no estar de acuerdo con el plan de Dios. La mejor opción es volverse primero a Él en lugar de depender de seres humanos falibles.

3. Ignorancia de los Principios de Dios. No podemos caminar en la voluntad de Dios si no sabemos lo que Él desea. Los principios bíblicos nos ayudan a comprender cómo quiere Él que vivamos. Éstos son algunos de ellos:

4. Pecado intencionalmente conocido. No debemos creer la mentira de que un pequeño pecado no le hará daño a nadie. Solo considera lo que hace el pecado:

  • Ensordece nuestros oídos a la voz de Dios. La desobediencia obstruye nuestros oídos espirituales.
  • El pecado ciega nuestros ojos a la visión de Dios. No podremos percibir Su voluntad ni entender lo que Él está haciendo en nuestras vidas.
  • Endurece nuestros corazones a la conciencia de Dios. La desobediencia endurece nuestros corazones y el pecado nos aleja del Señor. Nos volvemos distraídos, desobedientes e indiferentes a Él.
  • El pecado embota nuestra conciencia a la Palabra de Dios. Cuando leemos la Biblia, no sacaremos nada de ella. No sentiremos la convicción de pecado de Dios ni lo escucharemos hablar a través de Su Palabra.
    • Duda. Este es otro obstáculo para caminar en la voluntad de Dios, y se manifiesta de varias maneras.

5. Dudamos que Dios tenga una voluntad personal para nuestras vidas. Podemos creer que Él está llevando a cabo Su plan para el mundo en general, pero no para nosotros individualmente.

  • Dudamos que el Señor haga conocer Su voluntad. Tal vez no entendamos que Él nos ama, o no estamos seguros de que en realidad estamos escuchando de Él.
  • Dudamos que podamos hacer lo que el Señor requiere. Este es a menudo el punto en el que nos salimos de la voluntad de Dios. Miramos nuestra propia insuficiencia y nos preguntamos si Él nos permitirá obedecerle.
  • Dudamos de Dios porque no tenemos todos los hechos. En lugar de mirar todas las incógnitas, debemos centrarnos en lo que sabemos que es verdad. Dios nos ama a cada uno individualmente y caminará con nosotros a través de lo que tenga planeado para nosotros. Aunque podamos experimentar dificultades, sufrimiento o pérdidas, el Señor promete solucionarlo todo para bien. Su deseo es usar estas situaciones para madurarnos, aumentar nuestra confianza en Él, eliminar cosas que no deberían estar en nuestras vidas y moldearnos a la semejanza de Cristo. Nuestro objetivo debe ser seguir Su liderazgo y confiar en Él para que nos guíe en cada paso del camino.
  • Sentimientos de indignidad. A veces, esta es la razón por la que nos negamos a seguir la voluntad de Dios, pero nunca debemos subestimar lo que Él puede hacer a través de nosotros. Debemos tener cuidado de tomar decisiones basadas en lo que el Señor ha dicho, no en lo que estamos sintiendo o pensando. Si la razón de nuestro sentido de indignidad son nuestros fracasos, tenemos una promesa de perdón y limpieza si confesamos nuestros pecados a Dios (1 Juan 1:9). Aunque tengamos que soportar las consecuencias, el Señor nunca se aleja de los que le pertenecen, sino que siempre busca restaurarnos a Él. Incluso su disciplina es un acto de amor por el cual nos devuelve a su voluntad.

6. Ocupaciones. Si no tenemos tiempo para la Palabra de Dios, la iglesia o la oración, no podemos esperar conocer u obedecer Su voluntad. El ajetreo a menudo se usa como una excusa para nuestro pecado: simplemente no tenemos tiempo para Dios. Vivir en este mundo no ayuda porque es opuesto a la forma en que Dios quiere que vivamos.

Aunque la vida cristiana no es un camino fácil, tiene un final maravilloso y eterno. En el cielo disfrutaremos de las bendiciones del Señor para siempre. Por ahora, tenemos el Espíritu Santo, la presencia de Dios y las promesas de Su Palabra para animarnos y capacitarnos para vivir de acuerdo con Su voluntad. Si descuidamos estos recursos divinos, fácilmente podríamos volvernos temerosos y rechazar el plan de Dios.

Pero nosotros como hijos de Dios, que buscamos hacer la voluntad de Dios para nuestras vidas, debemos hacer lo siguiente:

  • Meditar en la Palabra de Dios diariamente. Esto implica leerla, atesorarla en nuestra mente y corazón. No solo escucharla sino ponerla en práctica también.
  • Esperar en el Señor. Necesitamos saber no sólo lo que Él quiere que hagamos, sino también cuándo. El tiempo de Dios es esencial en la vida cristiana porque Él conoce el tiempo perfecto.
  • Obedece la Palabra, Confía en Dios y déjale a Él todas las consecuencias. A pesar de los obstáculos, debemos seguir avanzando en la dirección de la obediencia a Dios. Él es capaz de manejar cualquier cosa que suceda como resultado. Nuestro trabajo es caminar por fe y confiar en Él.
  • Permita que Dios supla todas nuestras necesidades. El Señor proveerá todo lo que necesitemos para obedecer Su voluntad.
  • Da un paso a la vez. El Señor no nos mostrará el cuadro completo de nuestras vidas para que sepamos exactamente lo que sucederá. En cambio, Su luz brilla hasta el siguiente paso. Esto significa que debemos confiar en Él para cualquier cosa que nos espera y que no podemos ver.

FUENTE: Gracias al Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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