Categoría: Presencia

HAMBRE Y SED DE DIOS

¿Cuál es la fuerza impulsora en tu vida? ¿Qué ocupa su tiempo e influye en todas sus decisiones? Podría ser su trabajo, una relación o un pasatiempo favorito. Otras cosas pueden dar un cumplimiento temporal, pero solo la devoción al Señor Jesucristo satisface verdaderamente al alma.

Los sentimientos que tenemos hacia otras personas están determinados por lo bien que las conocemos y esto, a su vez, influye en cómo nos relacionamos, respondemos y nos comportamos con ellas. Estas mismas verdades también se aplican a nuestra relación con el Señor y gobiernan si tenemos hambre de Él o no.

SALMOS 63:1-8 » Busca al Señor fervientemente. Ve Su gloria y poder. Reconoce que el favor amoroso de Dios es mejor que la vida. Se compromete a bendecir al Señor mientras viva. Ora en Su nombre. Se sacia del Señor como del más rico de los alimentos. Alaba a Dios con un corazón alegre. Recuerda al Señor por la noche y medita en Él. Confiesa que Dios ha sido su ayuda. Canta de alegría por Su protección. Se aferra al Señor. Reconoce que Dios es quien lo sostiene.»

Estas son descripciones de una relación íntima con el Señor. No importa lo que David enfrentó en la vida, siempre se acercó a Dios y encontró consuelo, estabilidad y alegría en Él a pesar de todas sus dificultades y sufrimientos.

Para muchas personas, Dios es más un extraño que el deleite de sus vidas porque no lo han llegado a conocer. Rara vez piensan en Él, no sienten pasión por Él y lo han relegado a la periferia de sus vidas. Aunque asistan a la iglesia, Dios tiene un lugar muy limitado en sus vidas durante el resto de la semana.

Toda persona nace con un vacío en el alma que solo el Señor puede llenar. Cuando alguien es salvo, el Espíritu Santo pone un anhelo de Dios en el corazón. A medida que se nutre, crece el hambre por el Señor, pero si se descuida, ese apetito disminuye. Entonces los placeres y las búsquedas del mundo y los deseos de la carne se vuelven más atractivos, y Dios es desplazado.

EL PROPÓSITO DEL HAMBRE POR DIOS

Hay varias razones por las que el Señor nos da un anhelo por Él.

  • Para amarlo. Dios nos creó como una expresión de Su amor y nos dio el deseo y el hambre de amarlo a cambio.
  • Para Transformarnos. Él nos dio el anhelo de conocerlo íntimamente y convertirnos en la persona que Él diseñó para que fuéramos y lograr lo que Él quiere que hagamos.
  • Para Conocerlo. El Señor quiere que conozcamos Su amor, bondad, misericordia y amabilidad, y que evitemos la decepción y la desilusión que producen las actividades menores.
  • Para Protegernos. Una relación íntima con Dios es una protección contra la tentación y proporciona la estabilidad necesaria para soportar las pruebas y tormentas de la vida.
  • Para Madurarnos. Una pasión por el Señor produce crecimiento en nuestro conocimiento de Él y da como resultado menos temor y ansiedad y mayor paz, gozo y satisfacción. Distinguir entre el hambre de Dios y el hambre de las cosas del mundo

Cuando alimentamos el hambre que el Espíritu de Dios pone en nosotros, nos movemos hacia el Señor en nuestros pensamientos, afectos y acciones. Cada aspecto de nuestra vida se verá afectado por nuestro anhelo de Dios. Encontraremos nuestra satisfacción en Él y, al mismo tiempo, anhelamos conocerlo más.

Si nos falta este tipo de anhelo de Dios, trataremos de encontrar satisfacción en los placeres de esta vida. Pero las posesiones materiales, los logros y las relaciones proporcionan solo una satisfacción temporal. Eventualmente decepcionarán, dejándonos buscando algo o a alguien más. Pero nada en este mundo puede llenar el vacío espiritual que Dios ha puesto en el corazón humano.

El mundo ofrece lo que agrada a la carne, la parte natural de nosotros que es egoísta y pecaminosa. Pero el Señor ofrece lo que agrada al espíritu: la persona que verdaderamente somos en Cristo.

INDICACIONES DE UNA VIDA HAMBRIENTA DE DIOS

  1. Amor y deseo por la Palabra de Dios. La Biblia es nuestra única fuente para descubrir quién es el Señor. Así que aquellos que tienen hambre de Él están ansiosos por leer y meditar en Su Palabra para conocer Sus pensamientos, deseos, atributos, obras, caminos y mandamientos. A medida que aplican las verdades bíblicas, obtienen conocimiento, sabiduría, fortaleza y guía para la vida y ven las bendiciones de la obediencia y las dolorosas consecuencias del pecado. Buscar al Señor en las páginas de las Escrituras es como buscar pepitas de oro. Con cada verdad y principio que descubren, obtienen una mayor fe en el Señor y una adoración más profunda hacia Él.
  2. Tiempo en intimidad con el Señor. Cuando anhelamos a Dios, queremos pasar tiempo con Él en Su Palabra y oración. Nuestras oraciones se convertirán en un momento para expresar nuestro amor, adoración, alabanza y gratitud a Él, así como nuestras peticiones. Estaremos más seguros en Su amor y cuidado por nosotros, y nuestra confianza en Él se fortalecerá.
  3. Aumentar la libertad de la tentación y de los atractivos del mundo y de la carne. A medida que crezca nuestro conocimiento y amor por el Señor, disminuirá nuestro deseo por el mundo y sus placeres.
  4. Anhelo de compañerismo con otros creyentes. Amar al pueblo de Dios fluye de amar a Cristo. Asistir a la iglesia, aprender la Palabra de Dios, adorar juntos y servirnos unos a otros será el deseo de nuestro corazón.
  5. Pasión por compartir el evangelio con los demás. Aquellos que están creciendo en su conocimiento y amor por el Salvador y la salvación que Él ofrece a aquellos que creen en Él.

PASOS PARA CULTIVAR EL HAMBRE DE DIOS

  • Confía en Jesucristo como Salvador y Señor. Solo aquellos que han sido salvos y reciben el Espíritu Santo pueden tener un hambre genuina de Dios.
  • Comprométete a buscar una relación más íntima con Él.
  • Pídele a Dios que cree en ti un corazón que lo anhele.
  • Lea, estudie, medite y aplique la Palabra de Dios.
  • Confiesa y arrepiéntete del pecado. A medida que el Espíritu Santo usa las Escrituras para revelar el pecado en tu vida, confiésalo y arrepiéntete de inmediato. Tu relación con el Señor no puede progresar sin una confesión y un arrepentimiento genuinos.
  • Sea constante en estos pasos. El hambre del Señor no se desarrolla con un acercamiento esporádico sino con una búsqueda persistente. Cuando vaciles, no tardes en empezar de nuevo.

Por lo tanto, si quieres tener hambre y sed de Dios, lo primero es hacer a Jesús, el Señor y Salvador de tu vida, haciendo esta oración, repite en voz alta conmigo:

«Padre celestial, vengo delante de ti, reconociendo que soy un pecador, y pidiéndote perdón por mis pecados. Límpiame, lávame y cúbreme con la preciosa Sangre de Cristo Jesús. Ven a mi corazón y has de mi una nueva criatura que te ame y adore y hago un pacto de consagrarme a ti por la eternidad. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

FUENTE: Gracias por sus enseñanzas PASTOR CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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COMO SOSTENER LA PRESENCIA DE DIOS

EXODO 33:15 » Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.»

La mas alta aprobación divina que una persona puede tener es presencia de Dios. Es decir, no existe mayor nivel de aprobación que la presencia de Dios. Esta no se puede fabricar o inventarla, ni forzarla, la tienes o no la tiene.

La presencia de Dios es un respaldo de Dios diciendo: YO ESTOY CONTIGO. Y cuando eso sucede, Dios nos cuida y nos proteje. Es más, en la presencia de Dios hay descanzo, por eso debes rendirte a su presencia.

Por lo tanto, podemos decir que la presencia de Dios es el rostro de Dios a través de lo que habla y de lo que oye, lo que dice y puede hablar lo que hay en su corazòn.

La presencia de Dios es una percepción que hay una presencia y es la firma de Dios en la Iglesia, pues cuando la presencia de Dios está ahi, Dios esta diciendo: YO SOY DIOS Y YO ESTOY AQUÍ.

COMO SABES QUE LA PRESENCIA DE DIOS ESTA AHI?

Poque es una percepción, tu lo sientes, a veces co=uando lo adoramos, lo sentimos y sé que esta allí. Sé que su rostro brilla sobre mí, esta resplandeciendo. Por eso la bendición de Israel: Qu Jehová te bendiga y haga resplandecer su rostro sobre tí.

Cuando estas en su presencia eres como un cable vivo y cuando sales de su presencia estas más vivo, porque en la presencia de Dios hay plenitud de todo. Ahí podemos recibir fuerzas, fortaleza, Palabra, poder y su presencia.

COMO SOSTENER LA PRESENCIA DE DIOS EN NUESTRAS VIDAS

Pero antes, quiero recalcar que la presencia de Dios es una puerta abierta y continua al cielo y por eso es importante la adoración, porque en la adoración creamos una atmósfera, un momento en el tiempo, tocando el cielo en ese lugar. Un lugar para conectar al cielo y por eso debe ser protegido. En ese momento debe ser abrazada, ahelada, deseada, amada porque esa presencia produce vida.

Si todo el tiempo habla palabras negativas, maldiciendo, quejándose, esa será la aotmósfera de su casa. Sin embargo, la atmósfera de la presencia de Dios se edifica con palabras, con adoración y mientras tu y yo adoramos a Dios, sentiremos que su presencia viene.

Cuando el hombre esta fuera de la presencia de Dios, se deprime y busca tantas cosas fuera de la presencia de Dios que solo la presencia de Dios puede hacer. Por lo tanto, la presencia de Dios es una atmósfera, es un ambiente para sotener la vida. Entonces, comos sostienes la vida?

1. Necesitamos una relación intima con Dios.

Tu sostienes la presencia de Dios en tu vida a través d la repación personal con Dios. Es decir, tener tiempo de clidad con Dios todos los diás. Nadie puede tener la presencia de Dios sin estar en una relación con Él.

Por eso, cuando la gente no responde a la adoración, es porque no tiene nada que decirle a Dios. Cuando usted practica la presencia de Dios, usted esta conciente de esa presencia. Es más, el corazón es el asiento de esa presencia, asi que estoy conciente y trato de hacer lo que le agrada a Dios porque sé ue Él esta allí.

La practica de la presencia de Dios comienza diciendo: » Yo se que estas en mí, te respeto, te adoro Señor. Te doy gracias porque tu presencia esta aquí, la reconozco, gracias Señor.»

Asi que cuando sostienes la presencia de Dios, alli hay vida, por tanto, en la presencia , la enfermedad, la depresión, la tristeza, el temor tienen que huir en la presencia de Dios, porue cuando estas en la presncia de Dios, tu eres restaurado, tu eres fortalecido.

Dios busca una relación, asi que cada día que se levanta, dele lo mejor de su tiempo a Dios.

2. Necesitamos el temor de Dios.

PROVERBIOS 1;7 » El principio de la sabiduría es el temor de Jehová

El temor de Dios es el respeto, es la reverencia. La falta de respeto se manifiesta cuando la presencia de Dios esta ahí y usted esta mascando chicle o enviando mensajes por chat, cuando deberia estar adorando. Es que hemos perdido el temor de Dios, el respeto a Dios, el respeto a su presencia porque nos hemos vuelto una generación casual y hemos perdido ese temor santo.

Que es lo que el Temor de Dios hace en nosotros para sostener la presencia?

1. Restringe el mal.

2. Resiste el mal.

Es decir, que cuando te hagan una proposición para desobedecer a Dios y tienes el Temor de Dios, tu estaras dispuesto a decir: NO. Sabes porque?, porque cuando tu respetas a Dios tienes algo en mente: «No le puedo desagradar»

Hoy por hoy, hay mucha gente que miente como sino fuera nada, desobedecemos a Dios como sino fuera nada, por lo tanto, si queremos la presencia de Dios, tenemos que restaurar el respeto a Dios, porque para sostener la vida tiene que haber respeto, tiene que haber reverencia, pues el Temor de Dios restringe y resiste el mal.

Si la Iglesia no restaura el Temor de Dios, el pecado en esta nación es publico, es legalizado y agarran a sus hijos y les enseñan en la escuela cosas antibiblicas.

Todos debemos restaurar el Temor de Dios para que la presencia de Dios sea manifiesta.

OREMOS:

Padre celestial, te pido con todo mi corazón que restaures ese Temor de Dios una vez más. Que tengamos la reverencia cuando escuchamos tu Palabra, que no este distraido, sino que estemos oyendo atentamente Tu Palabra, respetemos Tu Palabra, respetemos Tu Espíritu Santo, respetemos Tu presencia. Restaura Tu Temor en mi. Gracias Señor, te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

3. Necesitamos estar expectantes.

A partir de este momento cuando vengamos a la Iglesia, vengamos expectando que la presencia nos va a tocar al llegar al estacionamiento o al solo entrar a la Iglesia, que v caer sobre nosotros de una manera sobrenatural.

El critianismo es real, expectante de que cuando vengamos a la casa de Dios, recibiremos una Palabra que transformará nuestras vidas y que cualquier necesidad que tengamos, será suplida por la presencia de Dios.

Si estas enfermo, expecta que la presencia de Dios te sane; si estas trizte, expecta que la presencia de Dios traiga gozo a tu corazón, si estas deprimido, expecta que en la presencia de Dios hay plenitudde vida. Pero, responde a la presencia de Dios, levanta tus manos, adora a Dios, respeta a Dios, reverencialo, exlatale porque entonces en ese momento, Dios destruira todo ataque del enemigo, todo ataque a tu cuerpo, todo ataque a tu mente, todo ataque a tus finanzas, todo ataque a tu familia.

Hoy vengamos a recibir de la presencia de Dios.

«Padre, desato la presencia de Dios en este momento sobre las mentes que estan siendo atormentadas, sobre los cuerpos que estan siendo atacados por enfermedades, desato la presencia de Dios sobre aquellos que estan siendo atacados por la brujeria, en el nombre de Jesús. Y declaro que toda enfermedad se va de esos cuerpos, en el nombre de Jesús. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor GUILLERMO MALDONADO por sus enseñanzas.

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HAMBRE Y SED DE DIOS

¿Sueña con convertirse en alguien conocido? Ser un actor, músico o atleta famoso puede no traer la felicidad que usted piensa porque la fama no satisface el alma. La verdadera satisfacción solo llega cuando pasamos tiempo con el Señor, meditando en la Palabra de Dios, la Biblia.

Es cierto, Dios nos creó con una necesidad intrínseca de Él. Sin embargo, en varias ocasiones optamos por buscar los placeres temporales de este mundo, aunque el Único que puede satisfacer y llenar ese vacío en nuestra alma es Cristo.

En el libro de los Salmos encontramos muchos pasajes que expresan nuestro anhelo por el Señor.

 SALMO 42:1-2: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?”.

David escribió muchos de los salmos y con frecuencia clamó al Señor por liberación en medio de sus problemas. Sin embargo, incluso en medio de su desesperación, meditó y buscó al Señor con todo su corazón.

De la misma manera, a todos nos acompañan los problemas y las decepciones, pero en vez de buscar al Señor, hay quienes tratan de saciarse con otras cosas, pues creen que así quedarán satisfechos. No tienen hambre y sed de Dios, sino que buscan satisfacerse con los placeres terrenales y actividades que carecen de valor eterno.

Lo mismo le puede suceder al creyente que no desarrolle un apetito por el Señor. Dios nos ha creado para Él y desea que lo adoremos (Is 43.21). Existimos para su gloria (Is 43.7). Por tanto, debemos nutrir nuestro deseo por Dios. Si descuidamos nuestro tiempo con el Padre celestial, buscaremos cualquier cosa que el mundo nos ofrezca.

DOS MENÚS

El menú de Satanás es largo y ofrece  muchas opciones, como por ejemplo riqueza, poder y autoridad, reconocimiento y aprobación, placeres sexuales fuera de los parámetros bíblicos y la acumulación de bienes materiales. Todo esto es comida espiritual chatarra, la cual tiene un buen sabor momentáneo, pero no contiene nada nutritivo para los creyentes en Cristo. Aquellos que se deleitan en ese menú buscan satisfacerse, pero llega el punto en el que solo encuentran decepción, desilusión y un gran vacío.

Por el contrario, el menú de Dios solo ofrece un alimento: Jesucristo. Si nos alimentamos en Él, nos da su paz, gozo, contentamiento y seguridad. Solo el Señor nos llena y da la satisfacción que necesitamos.

HAMBRE Y SED DE DIOS

Solo vivimos una vez en este mundo, así que debemos ser sabios y escoger desarrollar nuestra hambre y sed de Dios, en vez de desear aquello que el mundo nos ofrece. Necesitamos anhelar con todas nuestras fuerzas una comunión íntima con Dios, pues eso es lo que en realidad importa en esta vida. Es al sentir hambre del Señor cuando buscamos conocerlo más, y Él nos revela de su persona, y nuestra sed por Él continúa creciendo. La paradoja es que el Señor nos satisface en todo momento, pero al mismo tiempo incrementa nuestra hambre y sed por Él.

Si usted en verdad desea conocerlo mejor, no permitirá que los placeres de este mundo ocupen su lugar. Existen muchas tentaciones a nuestro alrededor que con mucha facilidad pueden captar nuestra atención y desviarnos. Muchas veces tratamos de encontrar nuestra satisfacción en otras personas, pero ningún ser humano puede satisfacernos, pues fuimos creados por el Señor. O quizás hemos creído que nuestros logros y experiencias nos pueden hacer sentir satisfechos, cuando no es así. Solo Dios puede llenar el vacío de nuestras vidas.

Debemos enfocarnos en nuestro amor y devoción hacia Cristo, anhelarlo por sobre todas las cosas. Las amistades se pueden perder, pero si hemos conocido al Señor nunca nos abandonará, pues su amor por nosotros es eterno. La devoción a Jesucristo es esencial, pues sin ella podemos volvernos tibios de espíritu.

La mayoría de las personas creen que la satisfacción y realización están basadas en las circunstancias. Por eso, si no se sienten satisfechos, creen que la solución consiste en cambiar la situación que enfrentan. Pero cuando el Señor es nuestro mayor amor y anhelo, tendremos satisfacción y contentamiento en medio de cualquier circunstancia.

CARACTERÍSTICAS DE AQUELLOS QUE TIENEN HAMBRE Y SED DE DIOS.

Cuando lo que más anhelamos en nuestro corazón es estar con Cristo, cada área de nuestra vida se ve transformada.

  • Un mayor interés por la Palabra de Dios. La Biblia es la única fuente de información fidedigna para conocer más del carácter, las obras y los propósitos de Dios.
  • Más deseo por la oración. La comunicación es la manera en la que las relaciones se desarrollan; y ello se aplica a nuestra relación con Dios. Por medio de la oración podemos profundizar nuestra comunión con Él.
  • Un anhelo por conocer los caminos de Dios. Deseará conocer lo que el Señor piensa y su manera de obrar. Ningún conocimiento en todo el mundo puede producir la satisfacción que proviene de conocer más del carácter de Cristo, su manera de pensar, sus caminos y sus deseos.
  • Un creciente deseo de cumplir con la voluntad del Señor en su vida. Su meta consistirá en seguir la dirección de Dios y en hacer su voluntad. Cada vez que se enfrente a una situación difícil y no sepa qué hacer, clamará a Dios para que le guíe, mientras busca su voluntad divina. Lo que Jesucristo desee, eso deseará usted.
  • Un aumento en su fe en Dios. Mientras más le conozca, más confiará en Él en cualquier aspecto de su vida.

Dios siempre desea lo mejor para sus hijos. Nos atrae a su presencia y pone en nuestro corazón el deseo de buscarlo. Para cultivar nuestra hambre y sed de Dios, quizás tengamos que sacrificar algo. Aun así, los beneficios que recibimos al tener una comunión íntima con el Señor son mucho más grandes que cualquier cosa que sacrifiquemos.

OREMOS: Señor, hoy quiero que me atraigas hacia ti, quiero experimentar una intimidad contigo que no experimente antes. Quiero que seas real para mí aun cuando tenga este haciendo esto o aquello, que este consciente de tu presencia. Agita esa hambre dentro de mí, Crea un deseo mas profundo por ti dentro de mi corazón. Y cuando me veas siendo atraído o algo me sea atractivo y me aleje de ti, llévame de vuelta, hazme volver, acércame a ti. Llévame de vuelta a ti. No me permitas renunciar, ni me permitas divagar, sino, crea dentro de mi tal deseo por ti que controle absolutamente mi conversación y mi conducta todo el dīa. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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DE LA PRUEBA A LA VICTORIA

Dice la Palabra de Dios que Jacob estaba luchando con el Señor y como Jacob no lo soltaba, vino el Señor y le descoyuntó el muslo de la cadera y a raíz de eso, tuvo que caminar con dolor por mucho tiempo, pero él no se detuvo y siguió caminando haciendo la voluntad de Dios.

Esto nos da una idea de que mucha gente ante circunstancias dolorosas se paraliza o retrocede por el dolor, por la prueba, por las circunstancias que están pasando, pero, el hombre o la mujer de fe aprende a caminar en medio de las circunstancias dolorosas de la vida, porque sabe que la victoria es segura.

Si Jacob se hubiera detenido en desilusión, en amargura o en el dolor, nunca hubiera obtenido la promesa que le había hecho Dios.

Observa lo que Dios le prometió y cumplió a Jacob:

GENESIS 35:9-13 » Apareció otra vez Dios a Jacob, cuando había vuelto de Padan-aram, y le bendijo. Y le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamará más tu nombre Jacob, sino Israel será tu nombre; y llamó su nombre Israel. También le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos. La tierra que he dado a Abraham y a Isaac, la daré a ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra. Y se fue de él Dios, del lugar en donde había hablado con él.

Hoy vengo a decirte lo siguiente: continua caminando aun cuando estes desilusionado, o si sientes amargura o estas con dolor, pero nunca dejes de caminar porque tu bendición está por delante y nunca atrás.

Todos los cristianos tenemos nuestras propias batallas, vivimos en constante combate, pero hemos aprendido que cada paso de dolor, nos conducen a pasos de victoria.

En otras palabras, cada uno de nosotros, tiene que aprender a caminar ante cualquier circunstancia, viniendo a la Iglesia, diezmando aunque haya perdido su trabajo, tienes que seguir sirviendo a Dios en la buenas y las regulares.

Podrás estar pasando por el peor momento de tu vida, pero no te puedes paralizar, ni detener, porque cuando menos lo esperas, Dios te conduce a la bendición que Él te tiene preparado. Tu no estas solo, Dios esta contigo y sino viene en tu auxilio.

Quiero mostrarte otro ejemplo que ilustra este principio:

1 SAMUEL 30: 1-8 » Cuando David y sus hombres vinieron a Siclag al tercer día, los de Amalec habían invadido el Neguev y a Siclag, y habían asolado a Siclag y le habían prendido fuego. Y se habían llevado cautivas a las mujeres y a todos los que estaban allí, desde el menor hasta el mayor; pero a nadie habían dado muerte, sino se los habían llevado al seguir su camino. Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos. Entonces David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar… Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios. Y dijo David al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: Yo te ruego que me acerques el efod. Y Abiatar acercó el efod a David. Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos.

Según este relato, el rey David y sus hombres estaban en gran angustia porque sus esposas e hijos habían sido llevados en cautiverio; es mas, sus seguidores hablaban de apedrearlo. Pero David hizo lo correcto, se fortaleció en Dios. Y después de consultar con Él, siguió a aquellos que habían venido a saquear la ciudad y llevado cautivo a su gente.

Aquí vemos a un David solo, angustiado y preocupado, pero siguió caminando y Dios le dio la victoria, rescatando a su gente y obteniendo un gran tesoro que repartió entre todos.

Asimismo, la Biblia nos habla de 4 leprosos:

2 REYES 7:3-8 » Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos? Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos. Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie. Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros. Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas. Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.

Aqui encontramos a la ciudad de Samaria sitiada por los sirios, pero habían 4 leprosos que estaban afuera de ciudad, y se dijeron uno al otros, si entramos a la ciudad moriremos de hambre, si nos quedamos aquí moriremos también, entonces vayamos al campamento de los sirios y talves ellos tengan misericordia, no den pan y nos dejen vivir.

Lo interesante que cuando iban caminando, con su debilidad, con su dolor, preocupados y donde la vida se les va cayendo a pedazos; y mientras iban caminando, la Biblia dice que Dios puso un temblor en los pasos de ellos, sacudiendo la tierra, porque el que camina en dolor, el que camina en bancarrota, el que camina, aun cuando haya perdido a un familiar o esta pasando por uno de esos momentos, Dios te va a sacr adelante y te aseguro que que lo que viene será mejor que lo que quedo atrás.

Al final, los leprosos encontraron el campamento de los sirios sin gente, se saciaron de comida y encontraron tesoros que habían abandonado aquellos.

Nadie enseño mejor este principio que nuestro Señor y Salvador Jesucristo, nuestro Redentor. Camino en dolor, con la cruz en su hombro, sangro, fue escupido, rechazado y burlado, y así tuvo que caminar al Gólgota, donde camino a la victoria de la resurrección.

Si Jesús no hubiera caminado al Gólgota, no hubiera obtenido la victoria. HOY, lo que tienes que entender que lo que te ha tocado vivir es solo la antesala de lo que Dios te ha prometido.

Ahora mismo tiene que decidir: «Yo voy a dar un paso más», «Yo voy a creerle otra vez», «Yo voy a permanecer esperando, orando y velando otra vez más». Entonces Dios te dará la victoria.

Por lo tanto, como lo hacemos?, cómo podemos mantenernos caminando en medio del dolor, en medio de la angustia, en medio de la enfermedad, en medio del problema?. Enfocándote en lo que te da energía y la habilidad de seguir adelante.

1. ENFÓCATE EN LAS PROMESAS DE DIOS.

Medita en la Palabra de día y de noche. Si Dios te dijo que te iba a llevar a una bendición gloriosa, que te iba a meter en la tierra prometida, que tenía un plan para ti. Entonces, confía y camina, porque tu estas yendo de la mano del Dios Todopoderoso. No dudemos de Él y confiemos en su Palabra.

2. ENFÓCATE EN DIOS.

SALMO 23:4 » Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.»

De acuerdo a esta Palabra, Dios camina contigo, cada paso que tu das, Dios da un paso contigo.

Oye bien lo que te voy a decir: Dios no le huye al problema porque Él es el buen pastor que te protege, te sustenta, te cuida y cuando Dios esta presente, la enfermedad tiembla y tiene que huir.

Cuando usted está en la presencia de Dios, comienzan a suceder cosas que tu mismo no ves, ni entiendes, pues el enemigo esta atemorizado.

Tienes que entender que cuando tú vas caminando por Dios, para Dios y en Dios, el infierno tiene que quitarse de en medio. Así que enfócate en Él.

3. ENFÓCATE EN TU PROPÓSITO.

Tu sabes porque Jacob siguió caminando?, porque tenía una misión de parte de Dios y tu sabes que tienes una misión de parte de Dios

Simplemente porque te paso una tragedia, no te tienes que quedar allí, tú tienes una misión que cumplir y tienes que cumplirla. Termina tu carrera, y termínala en victoria, con gozo para la Gloria de Dios.

4. ENFÓCATE EN LO QUE TIENES.

Talvez no te das cuenta, pero tu tienes mucho: tu tienes fe, tienes Palabra de Dios, tienes unción de Dios, sus promesas, ángeles caminando contigo, tienes Iglesia, tienes aliados dispuestos a interceder por ti, has nacido de nuevo, tienes tu nombre inscrito en el Libro de la Vida, tienes morando en tī al Espíritu Santo, al Hijo y al Padre.

Mira bien, tienes todo lo que necesitas para seguir caminando y completar tu misión.

5. ENFÓCATE EN EL PODER DE DIOS.

Porque cuando tu vas caminando, en un abrir y cerrar de ojos, en un de repente de Dios, Él va a transformar la enfermedad en salud, la escasez en abundancia, el dolor en bendición, porque el poder de tu y de mi Dios es tan glorioso que no hay nada imposible para Él, y no hay nada imposible que impida cambiar tu vida y la mía en un momento, en un instante.

Es más, cada vez que caminas en la presencia de Dios tienes que estar con la expectativa de que algo va a suceder.

Si quieres llegar al lugar que Dios tiene para ti, si ese eres tu, levanta tus manos y repite conmigo:

«Padre celestial, Padre mío. En este día, yo tomo la decisión de caminar por ti, para ti y en ti. Aun cuando las condiciones no son perfectas, viviré para ti, y nunca me detendré hasta alcnzar lo que tu fidelidad me ha prometido. No retrocedo, no me detengo, sino que avanzo para la Gloria de Dios, en nombre de Jesús. Amén.»

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