Estamos iniciando el año 2020, y no es simplemente un nuevo año, sino es el inicio de la década de los dos mil veintes, donde Dios estará haciendo cosas diferentes de lo que ha hecho en años anteriores.

No podemos vivir de nuestros errores pasados y si le creemos, Dios va hacer cosas nuevas en este tiempo.  Cada vez que Dios inicia una nueva temporada, Él desata tres cosas:

1. Expectativas

2. Oportunidades

3. E instrucciones.

Dios desata expectativas por lo que ha de venir, porque nuestra fe debe estar puesta en algo y por eso Dios en este día quiere levantar nuestros niveles de expectativas pero tiene que ser específica.

Yo estoy esperando que toda mi familia sea salva y sirvan a Dios. Estoy expectante de que Dios va a sanarme de la próstata. Especifique su expectativa.

Hay una diferencia entre optimismo y expectación.

El optimismo es natural y esta basado en los deseos de una persona. «Mi deseo sería que Dios me diera una nueva casa». Eso esta bueno.

Pero en Dios funciona la expectativa. Sabe porque ?, porque la expectativa es sobrenatural y la fe funciona por la ley de la expectativa. Donde la gente no espera nada, no hay fe. Pero donde hay expectativa Dios trabaja.

Por lo tanto, la expectativa es la confianza en Dios de que algo bueno, algo grande y sobrenatural viene sobre nosotros.

La expectativa en un cristiano está basado en la verdad de la Palabra de Dios y en la relación estrecha que tengamos con Dios Padre, con Jesucristo y con el Espíritu Santo.

Por supuesto que Dios nos habla por medio de Jesucristo, y también por sueños, visiones, por una voz interior, por ángeles, por el Espíritu Santo. Asimismo, Dios nos habla por medio de números.

Ahora mismo ya entramos al año 2020 y el 20 representa proféticamente hablando restauración, es decir, que es el año donde Dios te restituye lo que el enemigo te robó.

Joel 2:23-25 «Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.»

20/20 nos está hablando para que diga: que todo aquello que perdí en los últimos 10 años, Dios me los va a restituir. Y cada vez que Dios lo restituya lo hace doble. Por lo tanto, este año 2020, Dios me va a restituir lo que el diablo me robó, el trabajo que perdí, la casa que perdí, pero no solo eso, sino que nos lo va a dar doble. Doble unción, doble fe, doble bendición, doble recompensa. 

Tenemos que entrar a este año y esta década con expectativas grandes.

20/20 en lo natural representa vista perfecta.

El 2020 es el año donde Dios va a desatar nuestra imaginación para que veamos como Él ve. Es decir, en el año 2020 ya no te veras pobre, ya no te veras enfermo, ya no te veras acongojado, sino como Dios te ve: sano, bendecido, próspero, saludable, libre.

HOY DIOS TE ESTÁ ABRIENDO TUS OJOS. Porque mayor son los que están contigo que los que están en el mundo.

Dios te ve como un mata gigantes. Tienes que verte como un Hijo de Dios. El 2020 es el año donde Dios te separa para Él. Es el año donde Dios te próspera, te restaura y todo lo que perdiste Dios te lo devuelve al doble.

PERO dos consejos son vitales, los cuales dejaremos que la misma Palabra te los diga:

Proverbios 4:20-23 «Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.»

Josue 1:7 «Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.»

Guarda la Palabra de Dios en medio de tu corazón, no dejes que te roben la Palabra, perdona a los que te han ofendido, esfuérzate y se muy valiente para cuidar de hacer los mandamientos y preceptos de Dios, no te apartes de ellos ni a diestra ni a siniestra. Y entonces vas a ser prosperado.

OREMOS: Amado Señor Jesús, hoy vengo delante de tu presencia, pidiéndote perdón por todos mis pecados, ven a morar a mi corazón. Hoy presento mis expectativas delante de ti y estoy seguro que tú me las concederás. Estoy seguro que todo lo que el enemigo me robó en estos últimos 10 años me son devueltos en este año al doble. Gracias Dios mio por lo que tu harás. En el nombre de Jesús. Amén.

FUENTE: Agradecemos al Pastor GUILLERMO MALDONADO por sus enseñanzas.

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