Mensajes Puros

EL PODER DE LA MEDITACIÓN EN LA PALABRA DE DIOS

Como sabemos que todos los cristianos debemos leer las Sagradas Escrituras, a veces lo vemos como una tarea más en la lista de quehaceres y no como una valiosa oportunidad para estar en comunión con Dios. Aunque una permanente lectura de la Biblia es importante, nuestra mente debe estar comprometida para aprender a meditar en la Palabra de Dios y no tan solo leerla.

Dios nos facilitó las Sagradas Escrituras para que pudiéramos conocerlo. Aunque nadie pueda comprender a cabalidad todo lo que fue escrito por Dios infinito, Él nos ha dado la oportunidad a los cristianos de entender su Palabra. Sin embargo, esa comprensión no es la meta final. Para que podamos ser transformados por la Palabra, también debemos aplicar en nuestra vida lo que nos enseña.

Así que, mientras leemos, debemos meditar en su Palabra y ponerla en práctica al pedirle al Señor que nos la aclare y nos muestre cualquier palabra de exhortación, de advertencia o de su voluntad para nosotros. La meta no consiste solo en terminar un plan de lectura bíblica, sino que nuestra meditación agrade a Dios.

El Señor ha preservado su Palabra para que cada generación pueda leerla, escucharla y aplicarla. Las Sagradas Escrituras deben ser tan preciadas para nosotros como lo eran para David, quien dijo: “¡Oh, cuánto amo yo tu ley!

SALMOS 119:97-105 «Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos, Porque siempre están conmigo. Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mi meditación. Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos; De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios, Porque tú me enseñaste ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!, Más que la miel a mi boca. De tus mandamientos he adquirido inteligencia; Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira. Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.»

Meditando en estos versículos, descubrimos que la Palabra de Dios nos da sabiduría, visión, entendimiento y nos protege del pecado y de los malos caminos. Es una lámpara a nuestros pies y una lumbrera que nos guía en nuestro andar diario.

Si en verdad creemos todo lo que nos dice este Salmo, leeremos la Biblia en vez de llenar nuestra mente con ideas que provienen de otras fuentes que nos desvían. Aquello que dejamos entrar en nuestra mente influencia nuestro comportamiento. Justo eso es lo que las Sagradas Escrituras harán si sintonizamos nuestro corazón con sus enseñanzas y no con las del mundo.

EN QUE CONSISTE LA MEDITACIÓN BÍBLICA?

1. En enfocarnos en Dios y dejar todo lo demás a un lado. La meditación requiere tiempo a solas con el Señor, en su Palabra y oración, sin distracciones externas.

2. En escuchar más que hablar. Mientras tratamos de comprender su Palabra en silencio, el Señor nos muestra verdades que debemos considerar.

3. Es la actividad más importante en la vida de un seguidor de Cristo. El Señor mismo demostró la necesidad que tenemos de pasar tiempo a solas con Dios. Después de haber alimentado a una multitud de más de 5000, los despidió, les dijo a sus discípulos que se adelantaran en su travesía y subió al monte para orar a solas por varias horas (Mt 14.21-23). En otra ocasión se levantó muy temprano de mañana, para ir a un lugar desierto con el propósito de orar (Mr 1.35). Si el Hijo de Dios necesitaba tiempo a solas con su Padre, ¿cuánto más nosotros?

RESULTADOS DE LA MEDITACIÓN BÍBLICA

1. Calma nuestro espíritu. 

Cuando nos sentimos afligidos, la Palabra de Dios trae paz a nuestro corazón, pues nos reafirma su fidelidad, amor y soberanía sobre nuestras vidas, Como en el caso de Josué, que se encontraba preocupado porque Moises había muerto y había quedado como líder del pueblo Hebreo. Mira lo que le dijo Dios:

DEUTERONOMIO 1: 3-8 «Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. 6Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.»

Qué Palabra verdad!, porque con esto, Josué desestimo todo temor y duda. Y nosotros como hijos de Dios, podemos hacer nuestra esta Palabra también. Por lo tanto no te olvides que Dios está contigo siempre y en todo momento.

2. Ilumina nuestra mente para que pensemos como piensa Dios. 

Necesitamos aprender a pensar como el Señor. Eso solo es posible cuando comprendemos sus caminos y sus planes tal y como lo revela en la Biblia. Es al hacer eso que sentimos paz y confiamos en nuestro Padre celestial.

3. Aumenta nuestra energía. 

FILIPENSES 4:19 «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.»

Lo que deseo que veamos es que Dios es personal e intimo porque al aceptar a Cristo, Él prometió darnos dirección, paz y calma cuando estamos dispuestos a escucharle.

En momentos de debilidad encontramos fortaleza en la Palabra de Dios. El Señor sabe lo que necesitamos y proveerá conforme a sus riquezas en gloria. Cuando somos incapaces por nosotros mismos, el Señor nos da su fortaleza.

4. Purifica nuestro corazón. 

Es al meditar en su Palabra que el Espíritu Santo sacará a la luz el pecado en nuestro corazón y nos mostrará esos pecados que debemos confesar, arrepentirnos para que podamos ser limpiados y perdonados por el Señor.

1 JUAN 1:9 «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.»

Lo que necesitamos es ir a Dios y decirle: «Señor, necesito que me ayudes.»Entonces, Él vendrá a su rescate porque sabe cómo limpiar su corazón. Es de esta manera que Él nos purifica.

5. Amplía nuestra percepción de Dios. 

Meditar en la Palabra de Dios revela aspectos de la naturaleza del Señor que quizás no conocíamos antes. Su amor para salvar a los pecadores, su capacidad para perdonar a quienes no lo merecemos, y su cuidado e interés hacia cada detalle de nuestra vida nos asegura que es bueno y fiable.

6. Aumenta nuestro amor por Dios. 

Mientras más conocemos al Señor por medio de su Palabra, más crecerá nuestra devoción hacia Él. Algunos pasajes de la Biblia nos inspirarán a amarlo más y se convertirán en recordatorios de su amor, cuidado y provisión para nosotros.

ROMANOS 8: 14-15 «Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! «.

Dios nos declara que al convertirnos en hijos de Dios, Él se convierte en nuestro Padre. Un Padre perfecto,  incomparable, sobretodo lleno de amor hacia nosotros que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones celestiales.

Por lo tanto, vendrán momentos en la vida o en circunstancias en las que por su amor, al meditar en la Palabra nos llevará a un versículo que da respuesta a nuestras oraciones y podremos decir: «Si Señor, Gracias». Y entonces nuestra fe se dispara.

7. Nos hace más sensibles a la autoridad y al poder de Dios. 

Por la meditación de la Palabra, nos volvemos más sensibles y conscientes de su autoridad y su poder. como lo vemos actuar a travez del Antiguo donde vemos a Dios haciendo milagros portentosos y en el Nuevo Testamento a Jesús sanando a los enfermos, resucitando muertos, dando vista a los ciegos, liberando a los cautivos, sencillamente poderosos y sobrenaturales.

Isaias 55: 10-11 «Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,11así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.»

La Palabra de Dios es tan poderoso que cuando hemos sido investidos del Espíritu Santo, la podemos declarar en el nombre de Jesús y vemos cómo Dios actúa si estamos en su voluntad.

8. Fortalece nuestra fe. 

Esto sucede cuando vemos a Dios contestar nuestras oraciones, por lo que produce que nuestra confianza en el Señor aumente al aprender de su fidelidad en su Palabra y experimentarla en nuestra vida. Siempre y cuando andemos en su voluntad, Él esta dispuesto a venir a nuestro rescate en cualquier situación.

9. Nos hace más conscientes de la presencia de Dios. 

Nada logra esto mas que la meditación de la Palabra cuando apartamos tiempo para estar a solas con el Señor, leer la Palabra de Dios, hablar con Él y escucharle. Esta dedicación nos hace más sensibles a su constante presencia y a su obra en nuestra vida.

10. Nos infunde gozo. 

Al pasar tiempo meditando y leyendo la Palabra de Dios y viendo las manifestaciones de Dios, sentimos un gran gozo porque tenemos un sentido de reconocimiento de que pase lo que pase, Dios esta en control.

OREMOS: Padre amada, te alabamos, no por lo que haces, sino por quien eres. Te pido que graves este mensaje en la vida de todo aquel que lea este mensaje hoy, mañana o en años venideros, porque es la verdad y es el aspecto mas importante de nuestra vida, porque determina todo lo demás. Haz que estas verdades sean más claras que el agua.Te amamos y te alabamos. En el nombre de Cristo Jesús. Amen.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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A QUIEN ESTAMOS ESCUCHANDO A DIOS O AL MUNDO?

Que es lo primero que hacemos cuando nos levantamos?, encendemos el celular, la televisión, la radio o te interesas por escuchar, lo que Dios quiere decirte ese día?

Seguro que Dios está interesado en hablar con cada uno de sus hijos sin ninguna excepción.

A Él también le interesa hablar con aquellos que no son seguidores de Cristo, todo para que entiendan quien es Jesús y la clase de vida que les tiene.

HEBREOS 1:1-2 «Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;»

JUAN 14:26 «Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.»

Lo que prometió tanto a sus discípulos como a nosotros fue que al partir vendría el Espíritu Santo a morar dentro de cada uno de nosotros, para darnos guía y dirección e hizo posible que nos hablara cada día de nuestras vidas porque nos ama incondicionalmente y para que podamos vivir a plenitud. Pero para poder saber eso, debemos escucharlo. Por eso es necesario dedicar un tiempo cada día para que Dios nos hable.

CUALES SON LAS RAZONES PRINCIPALES POR LOS CUALES LA GENTE NO ESCUCHA A DIOS

1. No tienen una relación personal con Dios

O porque no son salvas, pero una vez que lo hayas aceptado, ya puedes tener una relación con Él y Él te puede hablar. Todo porque quiere que conozcas la verdad, andes en su verdad y porque quiere lo mejor para tí.

2. Muchas personas no esperan que Dios les hable.

Ua cosa si estoy seguro y es que Dios nos habla. Lo que pasa es que la gente está muy afanada ocupada en otros asuntos y no se detiene  a meditar en la Palabra y a preguntarle a Dios: que me estas diciendo?.

3. El ruido del mundo hacer disipar la voz de Dios.

La gente se despierta en la mañana y quiere saber los sucesos del mundo, pero que es lo que está sucediendo en el cielo?, que acontece en su corazón, qué pasa en su mente, que hay en la mente de Dios para ese día?.

No deje que el mundo acalle la voz del Dios Todopoderoso quién le ama perfecta e intensamente.

4. No toman en cuenta la Palabra de Dios.

Cuando dejamos de lado la lectura y la meditación de la Palabra de Dios, sucede lo siguiente: el mundo se vuelve mas grande en nuestra mente y en nuestros sentimientos y al cabo de un tiempo hacemos caso omiso de lo que Dios dice en su Palabra porque hemos llenado nuestra mente y nuestro espíritu con otra cosas y con relaciones que no nos convienen.

No podemos vivir en santidad, ni consagrados a Dios sino leemos su Palabra, porque Él nos la dio como un manual de instrucciones y si queremos escuchar a Dios debemos mantenernos a lo que Él dice. A veces nos habla en en Antiguo Testamento y otras veces en el Nuevo Testamento.

Este Libro no se nos dio como un regalito, sino que se nos dio para llevarnos a la salvación y enseñarnos a vivir consagrados a Él.

5. Los que son engañados por el mundo.

El mundo tiene su atractivo, sino veamos todos los anuncios publicitarios que tratan de captar nuestra atención, pero Dios también trata de captar nuestra atención. Sino captamos la atención de Dios es porque hemos sintonizado nuestros oídos, corazones y mentes hacia la voz del mundo y con ello implicamos que no nos interesa lo que dice Dios.

6. Cuando las personas albergan pecado en su vida.

Cuando alguien le dice, eso no esta bien, eso esta mal, y lo ignoran es porque albergan pecado en sus vidas. El pecado ensordece y cierra los oídos del Hijo de Dios.

No dejemos que el mundo nos ensordezca nuestros oídos, nuestros corazones y nuestro estilo de vida. Es trágico no escuchar la voz de Dios.

COMO PODEMOS IDENTIFICAR LA VOZ DE DIOS

1. La voz de Dios concuerda con la Palabra escrita de Dios.

Él nunca estará en desacuerdo con las enseñanzas de la Biblia, porque esta es su Palabra. Dios no se contradice al hablar y Él nos dió este Libro como guía.

2. Lo que Dios dice entra en conflicto con la naturaleza humana.

Quiza Dios nos pida algo que sea opuesto a la percepción de nosotros mismo o de la manera que pensemos que podemos manejar algo.

Mira, déjame decirte, Dios te ha equipado, te ha dado dones espirituales y te conoce perfectamente para pedirte que hagas algo. Él no se equivoca. Quizas no lo entendamos pero Él nos desafiara a hacerlo.

A veces tenemos que ser sinceros y decirle: Tengo miedo. Pero te aseguro que Dios seguirá insistiendo hasta que por fin decimos que sí, porque Él nos ayudará a hacer lo que nos ha encomendado. Dios nunca nos llama a hacer algo sin equiparnos para hacerlo.

3. Él desafia nuestra fe.

Dios no permitirá que permanezcamos en el mismo nivel de fe, porque su voluntad es que crezcamos de fe en fe, en entendimiento y en sabiduría. Es más, nos llevará donde nunca habíamos soñado.

Así opera Dios, porque no es Él el problema, sino nosotros que no nos queremos lanzar a lo que Dios dice que hagamos.

4. Dios nos habla silenciosamente.

A menudo es en el silencio cuando Dios nos da la respuesta ha algo que nos ha tenido inquietos. Él siempre será muy claro en lo que necesitamos escuchar.

PORQUE DEBEMOS ESCUCHAR A DIOS

1. Por las decisiones que debemos tomar.

Todos tomamos decisiones en la vida y debemos conocer la voluntad de Dios para tomar decisiones sabias.

2. Para recibir fortaleza.

Nadie puede fortalecernos como lo hace el Señor Jesucristo. Necesitamos la fortaleza de Dios en nuestra mente, en nuestros corazones y nuestros espíritus.

Debemos estar dispuestos a recibir su determinación, su fortaleza, su determinación, su confianza y la seguridad de que podemos hacer lo que nos indicado que podemos hacer.

Todos necesitaos la fortaleza de Dios.

3. Para conocer la voluntad de Dios.

Una vez que leemos su Palabra, sabremos de su voluntad, deteniéndonos a escuchar al Padre, haciendo una pausa y pidiéndole que nos indique qué es lo que nos quiere decir en ese día.

Él necesita que estemos en silencio para hablarnos y para que le escuchemos.

4. Necesitamos que nos dirija para obtener una protección.

Todos necesitamos escuchar la voz de Dios para protegernos. Protegernos de decisiones equivocadas, de relaciones equivocadas, protegernos al comprar un carro, una vivienda, para movernos a otra ciudad, para emprender negocio, para escoger una pareja. Qué piensa Dios?

Nadie protege cómo lo hace Dios. Sino le escuchamos, las decisiones corren por cuenta nuestra y tendremos problemas.

HAY CONSECUENCIAS SINO ESCUCHAMOS A DIOS 

1. Dejamos que el mundo nos aleje de Dios.

Se nos viene a la mente personas a las que le he estado diciendo que no haga eso. Pero estoy en el punto en que le digo a Dios, tendrás que mostrárselo y espero que no sea demasiado tarde. Hay consecuencias de no escuchar la voz de Dios.

2. Somos engañados facilmente.

Cuando esté con sus amistades y te digan como debes hacer las cosas, que desiciones debes tomar y te suene fabuloso y no escuchas a Dios y solo escuchas lo que dicen tus amigos, te meterás en graves problemas.

Y si somos padres de familia, eso decisión puede afectar a nuestros hijos. Por eso es que debemos consultar a Dios primero.

3. Tomamos decisiones costosas.

Si tomamos decisiones que no fueron acertadas, resultan muy costosas porque nos dejamos llevar por lo que era razonable. 

No podemos guiarnos por la razón cuando escuchamos a Dios. Así que hay consecuencias si actuamos por nuestra propia cuenta.

4. Sino lo hacemos, perdemos su voluntad.

Una. de las cosas más trágicas en la vida es perder la voluntad de Dios tomando decisiones que afecten el resto de sus vidas. Piénselo! sino obedece a Dios eso puede afectar el resto de sus vidas. Es importante obedecer a Dios.

No tomemos decisiones sin pensar en las consecuencias futuras.

5. Y claro, trae consecuencias eternas.

Cuando rechaza a Jesucristo como su Salvador personal, lo que provoca es pasar la eternidad separados de Dios.

Suponga que es salvo y decide no seguir la voluntad de Dios, hay otras consecuencias, porque cuando este frente al Dios Todopoderoso para dar cuenta de su vida, no de su salvación, perderá recompensas eternas. Por eso es importante escuchar a Dios cuidadosamente y que andemos en obediencia a Él cada día, porque es el mejor y único camino en el cual segaremos la mejor cosecha en nuestras vidas y en la eternidad.

No se trata si soy bueno o hago caridad, te perderás el cielo. La única forma de no perderlo es aceptando por fe a Cristo como su Salvador personal.

OREMOS, repita después de mí: Señor Jesús, vengo delante de tu presencia, pidiéndote perdón por todos mis pecados, me arrepiento y te pido que me limpies y me laves con tu preciosa Sangre. Inscríbeme en e Libro de la Vida. Abre mis ojos espirituales para comprender tu Palabra y conozca cual es tu voluntad para mi vida. Instrúyeme para no solo leer tu Palabra, sino que la crea, la obedezca y la ponga en practica. Todo te lo pido en el nombre de tu Hijo Jesucristo. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas.

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LA VOLUNTAD DE DIOS EN NUESTRAS VIDAS

Una de las verdades más reconfortantes en esta vida, es que Dios es Soberano sobre todo lo que ocurre en el mundo.

Aunque quizás no comprendamos cómo cumple su voluntad en la Tierra, podemos descansar en el hecho de que es Dios y nada es imposible para Él. Su autoridad no solo cubre los eventos mundiales, sino también cada aspecto de nuestro diario vivir. Tiene un plan y un propósito para cada uno de nosotros, y tenemos la responsabilidad de obedecerlo y confiar en sus promesas.

Los cristianos que confían y obedecen al Señor anhelan andar en su voluntad y hacer lo que es de su agrado, en vez de tratar de satisfacer sus propios deseos. La salvación no solo cambia el destino eterno de las personas, también transforma su estilo de vida. En vez de vivir para sí, el creyente en Cristo existe para agradar a Dios.

La soberanía de Dios

SALMOS 103.19: “Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos”.

Eso significa que Dios tiene el derecho y el poder para hacer lo que desea sin que nadie se lo impida. En otras palabras, tiene control de todo. La mayoría de las personas no lo creen. Piensan que el Señor puede controlar algunos aspectos de su vida, pero no todos. Quizás, desde nuestra perspectiva humana, esto pareciera ser cierto, pero es Dios quien tiene control absoluto de todo lo que existe.

Aunque algunos, al observar el comportamiento de las personas de nuestros tiempos, puedan pensar que Dios ha perdido el control, no es así. Incluso en nuestra propia vida, quizás nos preguntemos si se preocupa por nosotros, pues no interviene como desearíamos. Sin embargo, la soberanía de Dios no puede medirse por las circunstancias o por lo que conocemos de sus acciones, sino solo por la verdad de su Palabra.

El profeta Jeremías llegó a esta conclusión acerca de Dios:

JEREMIAS 32:17 “¡Oh Señor Jehová! He aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti”.

Si en verdad creemos que la autoridad del Señor cubre todo lo que existe y que nada es imposible para Él, cambiaremos nuestra perspectiva de la vida. Nuestras dudas serán silenciadas y nuestra confianza en las promesas de su Palabra aumentará. En vez de desanimarnos al considerar el estado del mundo o nuestra propia situación, descansaremos en la verdad de las Sagradas Escrituras y pondremos nuestra esperanza en el Señor.

TRES ASPECTOS DE LA VOLUNTAD DE DIOS.

Para que podamos considerar la obra que el Señor hace en el mundo y cómo cumple su voluntad, tenemos que comprender los tres aspectos de su voluntad.

1. La voluntad de Dios predestinada. 

Algunos eventos han sido predestinados por el Señor y nada ni nadie puede cambiarlos.

2. La voluntad de Dios moral. 

Esta puede ser descrita como los valores morales de Dios que son revelados en los Diez Mandamientos (1. No tendrás dioses ajenos delante de mí, 2. No te harás imagen de ninguna clase, ni te inclinaras a ellas, 3. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano, 4. Guarda el dia de reposo para santificarlo, 5. Honra a tu Padre y a tu Madre, 6. No matarás, 7. No cometerás adulterio, 8. No hurtarás, 9. No mentiras, 10. No codiciarás ni envidiarás.) y en otros pasajes de la Biblia. Estos enseñan lo que debemos hacer o dejar de hacer para vivir como el Señor desea. Si escogemos obedecer los mandamientos de nuestro Padre celestial, disfrutaremos las bendiciones de la obediencia. Sin embargo, también podemos optar por rebelarnos en contra de las enseñanzas de Dios, y sufrir las consecuencias inevitables del pecado.

3. La voluntad deseada de Dios. 

Se refiere a lo que desea para nuestra vida. Por ejemplo, quiere que andemos con Él en obediencia, mientras buscamos su dirección. La única forma en la que podremos conocer la voluntad deseada de Dios, es al leer, creer y aplicar su Palabra. Es en la Biblia en donde aprendemos quién es, lo que aprueba y la manera en la que quiere que vivamos.

Lo MEJOR DE DIOS

El Señor conoce cuál es el camino correcto que debemos seguir y siempre permite que ocurra lo que es mejor para nosotros. Aunque en ocasiones nos sintamos confundidos, no tenemos por qué tomar decisiones sin su dirección y, por eso, nos invita a buscar su guía en todo momento.

MATEO 7:7 “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”.

1 JUAN 5:14-15 : “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”.

La VOLUNTAD PERSONAL DE DIOS PARA NOSOTROS

El Señor no solo reina sobre el mundo, también tiene un plan personal para cada ser humano, el cual puede ser dividido en tres categorías:

1. Su voluntad intencional. 

Esto es lo que Dios ha planificado para nosotros. Sus planes existen mucho antes de que naciéramos e incluyen el momento y lugar de nuestro nacimiento, la familia a la que perteneceríamos, las habilidades, talentos y dones que tendríamos, nuestra vocación y muchos otros detalles. Desde muy temprana edad deberíamos pedirle a Dios que dirija nuestras decisiones. Depender de nuestro limitado conocimiento, emociones y deseos, solo nos guiará a tomar malas decisiones. Si ignoramos la voluntad del Señor y seguimos nuestro camino, nunca recibiremos la satisfacción que anhelamos, sino que seremos disciplinados por nuestro Padre celestial.

Talvez te encuentras en una encrucijada, pero Dios nos da la oportunidad de decirle: «Señor, no quiero desperdiciar mi vida, quiero que mi vida cuente, así que dime lo que quieres que haga. Te lo pido en el nombre de Jesús.»

2. Su voluntad circunstancial. 

Habrá momentos en nuestra vida en los que fallaremos y tomaremos decisiones equivocadas. Esto no es lo que Dios desea para nosotros; sin embargo, no nos desecha, sino que continúa su obra en nuestra vida en medio de esa circunstancia. A veces puede que quite las consecuencias de nuestro pecado; pero no siempre será así. En cualquiera de los dos casos, hará lo que es mejor para nosotros, con tal de atraernos de vuelta a sus caminos.

3. Su voluntad inmediata. 

No hay nada que podamos hacer para cambiar el pasado, pero Dios sigue con nosotros para dirigir el camino que transitamos en el presente. Santiago nos advierte que no debemos jactarnos de los planes que tengamos para el futuro, pues no sabemos lo que sucederá mañana. Nuestra vida es como: “neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” (Stg 4.14). Por tanto, tenemos que depender por completo del Señor y decir: “Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello” (v.15).

Nos maravillamos al reconocer que el Dios que reina sobre el cielo y la Tierra también se interesa por nosotros. No vivimos en un vacío, sino ante la presencia del Dios viviente. El Señor ha revelado su voluntad en su Palabra y ha prometido guiarnos cada día si confiamos en Él y le obedecemos.

Al examinar nuestras vidas, debemos preguntarnos: cómo invierto mi tiempo?, cómo gasto mi dinero?, cuales son mis amistades, mis relaciones?. Ya que Dios tiene interés en lo que pensamos, lo que decimos, o hacemos porque es un Dios vivo y nos ha equipado y facultado para hacer su voluntad siempre y cuando estemos dispuestos a entregarle nuestra vida y a rendirnos a Él. 

Ten claro una cosa, NUNCA es tarde para arreglarnos con Dios. Quizás hayas perdido oportunidades, pero hay más de las que podemos percibir y Él nos puede usar todavía porque Él tiene el poder para cambiar cualquier circunstancia.

OREMOS: «Señor, aquí estoy delante de tu presencia, perdóname si he estado haciendo mi voluntad propia y no te he tomado en cuenta, pero hoy salgo rendido a tu perfecta voluntad, haré lo que me digas que haga. Y creeré Señor que por ser tú un Dios admirable, lleno de amor y de bondad, de benignidad y de restauración, que harás lo mejor en mi vida, desde hoy en adelante. En el nombre de Jesús.»

FUENTE: Gracias Pastor CHARLES STANLEY por sus enseñanzas

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FIRME, REGOCIJADO Y SIN AFANARSE

¿Qué tiempo el que estamos viviendo?.  Es un desafío familiar y personal sumamente interesante. Para muchos ha sido muy estresante, otros han aprovechado para recuperar tiempo de familia. Otros siguen trabajando con cierta normalidad, algunos están con incertidumbre.

Les comento algo de mi vida personal y familiar, para que vea que no somos tan diferentes. Durante los primeros años de matrimonio, trabajé como diseñador gráfico independiente, lo que se conoce como un freelancer, una persona que trabaja desde casa y desarrolla una profesión con horarios más flexibles. Pues este tiempo me ha hechorecordar esos tiempos. Como familia, pues nos hemos ajustado a rutinas diferentes, nuestro hijo debe recibir escuela en casa y Sandrita debe ser su maestra, y nos apoyamos en todas nuestras actividades, estamos ocupandonos en producir música y videos para nuestra reunión dominical, y por supuesto que hemos tenido tiempos de oración y lectura de la Palabra, y estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para no sentirnos desanimados, y renovamos nuestra mente enfocando nuestra mirada en el Señor.

En esta oportunidad quiero compartir una meditación con tres aspectos para este tiempo: Permanezca firme, Regocíjese en el Señor y No se afane.

1. Debemos permanecer firmes en medio de cualquier circunstancia.

FILIPENSES 4:1-3 «Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados. Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor. Asimismo te ruego también a ti, compañero fiel, que ayudes a estas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida.«

Es para este momento que necesitamos esta esperanza. Cuando todo está bien, cuando fluye el dinero sin problemas, no se requiere mucha fe, cuando podemos salir a pasear y disfrutar de los deleites de la vida, todo es ¡Aleluya! pero ahora que nuestra vida está siendo sacudida, necesitamos pegarnos mas al Señor, amar su Palabra y llenarnos de fe. Esta fe que tenemos, es para estos momentos, no lo olvide, permanezca

2. Ayudemos a edificar a otros.

Pablo recomienda a dos hermanas de Filipenses, Evodia y Síntique, que sean de un mismo sentir, aparentemente estas dos siervas, pudieron haber tenido alguna diferencia, pero el apóstol les invita a llevarse bien y estar en un solo sentir.

Bueno, si somos creyentes, edifiquémonos mutuamente, hablemos palabras de ánimo, de exaltación al Señor. Cada vez que hable con alguien, siempre aproveche a edificar con palabras que glorifiquen a Dios.

3. Siga firme dando testimonio de Cristo. Somos combatientes desde una trinchera, ahora ya nuestra trinchera, no es en el templo o en la oficina, es en la casa, en ropa casual, sin un agenda tan apretada, pero con un compromiso enorme para predicar a Cristo. Con su familia, con amigos, con los vecinos, con todos los que se acerquen a su vida.

4. Regocíjese en el Señor.

FILIPENSES 4:4 «!!Regocijaos! 5 Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. 

Me encanta que Dios no deja nada a nuestra consideración, esto es una orden, es un acto deliberado de una voluntad rendida a Dios,

REGOCÍJENSE! OTRA VEZ LES DIGO… LES ORDENÓ, ESTÉN GOZOSOS, ESTÉN ALEGRES… Usted puede decirme, pero cómo, ¿si me suspendieron del trabajo? Pero como me regocijo, ¿si mi negocio está sufriendo?. Como me regocijo?… pues bien.

a. Decida dejar la tristeza. Es como ir de un lugar a otro, está triste, pues bien llore, lamente, pero no haga casa en la tristeza, la tristeza, es como la lluvia pasajera, una la recibe, la aguanta, la pasa y sigue adelante a un lugar mejor, así que decida dejar la tristeza.

b. Sea gentil con los demás. Si usted es amable con los demás, como la Palabra nos dice, usted se estará llenando de alegría, las personas le empezarán a conocer como una persona gentil, una persona que considera a los demás con delicadeza y amor. ¿Qué oportunidad más grande tenemos en este tiempo para mostrar gentileza y cuidado a los demás. Tiene arroz o frijoles para compartir con alguien, sabe si alguien necesita medicinas? Porque no compartir? Sabe algo y lo puede enseñar? Hágalo!

c. Sepa que Dios volverá y nunca le dejará. DIos ha prometido estar con nosotros y no dejarnos nunca. El Señor está cerca. ¿Cómo sé que él Señor está cerca? Lea su Palabra, ore al Señor y hable con él. Tenga comunión con Dios, y sentirá su toque sanador, su abrazo consolador y su presencia renovadora a su vida.

5. No se afane.

FILIPENSES 4: 6-7 «Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Hay cosas que están fuera, absolutamente fuera de nuestro control. Cosas que no podemos cambiar. No se afane por esas cosas que no tienen sentido. Hace un poco más de un mes, usted y yo jamás pensamos que íbamos a pasar tanto tiempo en casa, nunca imaginamos que íbamos a dejar de congregarnos y ahora estos medios son los que nos permiten reunirnos y congregarnos.

Dios nos manda a no afanarnos, pero eso no indica que estemos inactivos, nada más lejos que eso. Este tiempo es cuanto más ocupados debemos estar, pero ocupados en asuntos relevantes, no se afane por cosas que no están en su control, que si el virus, que si el toque de queda, que si se roban las cosas, que si compran caras las cosas, que si hay dinero o si no hay… ocúpese de buscar el rostro del Señor.

a. Toda necesidad preséntela al Señor. Necesita algo? Tiene una queja de algo? Presente todo al Señor, no cargue de manera innecesaria lo que no debe cargar, presentemos nuestras cargas al Señor y eso hace que nuestros anhelos se van alineando a la voluntad de DIOS.

b. Llénese de gratitud. De gracias por todo. Sea agradecido, si tiene mucho, agradezca, si tiene poco, agradezca, llénese de gratitud, y no de lugar al resentimiento, ni al enojo. Sea impulsado por la gratitud al Señor.

c. Dios derramará su paz. Ni siquiera lo va a entender, pero Dios le llenará de su dulce paz. Y esa paz guardará nuestra vida, nuestro corazón de toda esta avalancha emocional, financiera, y desconcierto que recibimos a diario.

OREMOS: Padre celestial, hoy, venimos delante de tu presencia, rindiéndonos a tu Majestad y Señorio, y a pedirte por paz a cada familia, por sanidad en los que están sufriendo, por sabiduría para los emprendedores que están con preocupación e incertidumbre para esta pandemia, por los que deben salir a trabajar, por provisión abundante para los que quedan en casa, por sabiduría para nuestros gobernantes, por temor de Dios y responsabilidad para los que gestionan, y manejan fondos públicos, por los que toman decisiones que afectan directamente al país, para que Dios gobierne sus corazones. por las personas en seguridad, equipos de salud, y en la primera línea contra todo este virus. por nuestros pastores de la PIER y por los pastores en todo Honduras que están predicando el evangelio y están en necesidad de paz, y alimento, por renovación de ánimos, creatividad, y paz en cada hondureño y ciudadano de cada País aquí receptor de esta palabra. Todo te lo pido en el nombre de Jesucristo. Amén.

FUENTE: Gracias Pastor DORIAN BANEGAS por sus enseñanzas,

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